Consejos para evitar problemas con tu perro

Francisco María García · 28 octubre, 2017

El hecho de que amemos a los animales no significa que todo el mundo deba hacerlo también. Existen vecinos a los que no les agradan los canes, por ello hay reglas de convivencia para dueños de mascotas y límites que no se pueden rebasar. Lo ideal es evitar problemas con tu perro.

Hay dos realidades que no podemos ignorar: la primera es que un perro sin educación puede ser bastante molesto. La segunda, es que como dueños de animales domésticos, somos responsables de lo que hacen nuestras mascotas.

Por eso, aquí traemos algunos tips que pueden ser útiles para evitar problemas con tu perro dentro de tu residencia.

Lee los estatutos de tu comunidad

Por lo general, las propias comunidades establecen entre sus normativas de convivencia puntos relacionados con la tenencia de mascotas. Lo primero que debemos hacer es leerlas y tratar de tomar medidas para acoplarnos a ellas.

El bulldog francés es característico por su nariz achatada

Debemos recordar que dichas normas no son algo que podamos cuestionar o desobedecer. Las mismas constituyen un compromiso mutuo para vivir mejor. Evitar problemas con tu perro significa ante todo cumplir con la normativa.

La clave del respeto es el adiestramiento

Adiestrar a nuestro perro y enseñarlo a comportarse no es una opción, sino un deber. También para con el animal y, por supuesto, para con nuestros vecinos. Un perro adiestrado da pocas molestias, no les ladra a las personas ni a otros animales.

En este sentido, el proceso de socialización es vital porque permite que nuestro amigo fiel sea bien visto por la comunidad. Si no muerde, no ladra demasiado y no hace sus necesidades en lugares inadecuados, la vecindad le dará el visto bueno.

Evita el ladrido nocturno

La cotidianeidad de nuestra mascota debe estar diseñada para que queme energías de día y duerma de noche. Aun cuando esto es muy natural, nosotros debemos asegurarnos que el animal doméstico no haga tanto ruido de noche.

Algunas medidas pasan por asignarle un cuarto que esté hacia la zona más profunda del piso. También apartarlo de la puerta a elevadas horas de la noche. Después de todo, incluso a nosotros nos molestan los ruidos fuertes mientras dormimos.

¿Quieres evitar problemas con tu perro? No olvides recoger sus desechos

Aun cuando existen multas para regular la situación, actuaremos por principios. Lo correcto es que evitemos a toda costa que nuestro amigo de cuatro patas haga sus necesidades en el edificio, la entrada o la calle. Para ello, debemos entrenarlo desde su juventud y ocuparnos con puntualidad de su paseo matutino.

Con respecto al excremento, una bolsa de plástico será más que suficiente para evitarles a nuestros vecinos una desagradable sorpresa.

Llévalo siempre con correa y si es necesario con bozal

En el interior de la vivienda, cualquier mascota puede andar libremente porque esa es tu propiedad. Pero a la hora de salir, lo correcto es llevar al perro de la correa para poder mantener control en el caso de una reacción inesperada.

Y si nuestro amigo tiene problemas de comportamiento, el bozal también será necesario. De lo contrario, podríamos meternos en un gran aprieto. Según las leyes vigentes, nosotros somos responsables de mordiscos y demás daños ocasionados por nuestro animal.

Hazte amigo de otros dueños de mascotas

En toda comunidad vecinal suelen existir más de 3 o 4 dueños de mascotas. Por lógica, lo idóneo es conocerlos y hacer una compañía fundamentada en la tenencia de animales domésticos.

Perro pastor aleman de paseo

De esta manera, tendremos un apoyo en caso de que se suscite algún problema vecinal en torno al tema de las mascotas. Esta comunicación estratégica puede ser beneficiosa incluso para nuestro can. Se aprovechará para hacer nuevas amistades perrunas, socializar y evitar las peleas.

Ponte en la posición de tu vecino

En todas las comunidades hay dueños que defienden a su perro de cada acusación que se le achaca. A decir verdad, asumir esta postura defensiva solo profundizará las rivalidades. Y cuando caigamos en un error, tendremos en la puerta de nuestra casa al administrador o una multa por pagar.

En contraste, lo correcto es ponernos en el lugar de los vecinos. Ellos están en el derecho de disfrutar de una sana convivencia. Y sus reclamaciones solo forman parte de una incomodidad válida. Además, escuchar sus quejas nos permitirá mejorar las cosas, evitando futuros conflictos.

Estos consejos son todo lo que debes poner en práctica para poder evitar problemas con tu perro en el sitio en donde vives.