Las 10 irresponsabilidades más comunes de dueños de perros

Caridad Torcuato · 23 octubre, 2015

Tomar la decisión de adoptar una mascota no es tarea fácil; debemos valorar las ventajas y desventajas que eso tendría en nuestro hogar y sobre todo, en nuestra vida.

Hay que tener en cuenta que son seres vivos que necesitan unos cuidados básicos, como son su alimentación y cuidados de salud, pero también necesitan otras atenciones, como juegos, paseos y sobre todo, mucho cariño.

Aunque pueda parecer una tarea sencilla, hay que decir que para ser dueño de una mascota la virtud más importante es ser responsable. Es por ello que en el siguiente artículo os queremos dar a conocer las 10 irresponsabilidades más comunes de los dueños de perros, que aunque nos parezcan obvias, son errores que se comenten frecuentemente.

1. Adoptar un cachorro y cansarse enseguida

cachorros con digestiones sensibles

Tenemos que decir que un cachorro no es un juguete, sino un ser vivo que al principio va a hacer sus necesidades por toda la casa, muerde todo lo que pilla a su paso y que va a llorar por las noches o cuando le dejemos solo.

Hay que adoptar un cachorro si realmente sentimos amor por las mascotas y a la vez estamos dispuestos a tener paciencia en el período de educación de nuestro pequeño amigo.

2. No proporcionarle alimento y cuidados médicos

Aunque parezca algo obvio, nuestro perro debe estar bien alimentado y con una dieta específica para él, y proporcionarle, en el caso de que los necesite, vitaminas y suplementos nutricionales.

Si notas que tu mascota está rara, ha cambiado alguno de sus hábitos o está un poco decaída, no dudes en llevar a tu perro al veterinario. Además, debes conocer los períodos de sus vacunas, estar pendiente de su aseo y sobre todo, estar atento a sus necesidades.

3. No tener tiempo para nuestro perro

Nuestro perro necesita que le dediquemos tiempo diariamente, pero no solo para alimentarlo, sino para pasearlo y jugar con él. No deberíamos tener a nuestro fiel amigo más de 8 horas diarias solo en casa o que su paseo sea exclusivamente para hacer sus necesidades. Tienes que valorar que es un miembro más de la familia y que al igual que todos, él también necesita de tu cariño y mimos.

4. Ser una persona incívica

Los perros serán en el futuro como nosotros les eduquemos. Es culpa de los propietarios que algunas personas no les quieran, ya que se hacen sus necesidades en las aceras de las calles, pasan muchas horas solos y ladran sin parar.  Otra mala conducta es la de aquellas personas llevan a sus perros sueltos por las calles y atacan a todo el que pase por su lado.

Debemos ser conscientes del peligro que todo esto supone, así que educa a tu perro desde que es un cachorro.

5. No cumplir con las normas del país

Cada país regula de forma diferente los requisitos legales para tener una mascota. Por ejemplo, cumplir con los períodos de vacunación, si tienen que ir con collar y bozal por la calle, ponerle el chip de identificación, etc. Todo esto, además de cumplir con las leyes del país, puede evitar futuros inconvenientes.

6. Escoger una raza inapropiada

Muchos dueños de perros escogen un tipo de raza porque está de moda o porque les gusta sin más. Esto es una absoluta irresponsabilidad. Si por ejemplo, eres una persona sedentaria y adoptas una raza que necesita hacer mucho ejercicio físico, puede ocurrir que el perro sufra de ansiedad y se dedique a romperlo todo.

Es por esto que antes de adoptar a tu mascota, te informes muy bien de todos los cuidados que necesita y si tú puedes dedicarle las atenciones que él requiere.

7. No educarle desde pequeño

Hay personas que piensan que es tarea fácil educar a un perro, pero esto es un grave error. Hay que realizar esta tarea desde que son cachorros, siempre con una educación basada en el refuerzo positivo, premiándolo cuando hace algo bien y por supuesto NUNCA se debe utilizar la violencia y el maltrato con ningún animal.

8. No sacar al perro a pasear

perro paseo

Es muy común que los dueños de perros que tienen una casa con un jardín muy grande, no saquen a su perro a pasear. De esta manera, están impidiendo que su mascota se relacione con otros animales e incluso con personas. Está muy bien que viva en un lugar amplio y con mucho espacio para jugar, pero nuestro perro también necesita otros estímulos que solo los encuentra si salimos con él a la calle.

9. Pensar que nuestro perro no tiene sentimientos

Es un gravísimo error pensar que nuestra mascota no tiene sentimientos o que no nos entiende. Los que amamos a los animales y en especial a los perros, sabemos que esto no es así. Hay que tratarlos como un miembro más de nuestra familia y no estar todo el día diciendo “si solo es un perro”.

10. Tener una perrita y que tenga cachorros

Si somos dueños de una perrita, debemos tener en cuenta que quizá se quede embarazada y que después tendrá cachorros. Hay que valorar qué hacer con ellos y que, probablemente, necesites que sean adoptados.