Él es tu compañero, tu defensor, tu amigo, tu perro

Alba Muñiz · 15 octubre, 2015

Cuando piensas en tu peludo, seguramente muchas palabras suelen venir a tu mente para describir la intensa relación que tienes con él. Ese fiel y buen amigo, tu perro, es también un gran compañero que no dudará en defenderte si corres algún peligro.

Tu fiel amigo, tu perro

Son muchas las frases y refranes que se han escrito para describir la forma de relacionarse del ser humano y el perro a lo largo de la historia. Por ejemplo, está aquella que dice: “Cuanto más conozco a los hombres, más quiero a mi perro”.

Y es que muchas personas encuentran en los canes las virtudes que no abundan en sus congéneres:

  • Fidelidad
  • Amor sin condiciones
  • Incapacidad para traicionar

“Estamos solos, totalmente solos en este planeta ocasional; y entre todas las formas de vida que nos rodean, nadie, excepto el perro, ha hecho una alianza con nosotros”

-Maurice Maeterlinck-

Grandes compañeros caninos

perro persona

Los perros son grandes compañeros en todas las etapas de nuestra vida. Nunca debería ser tarde para empezar una entrañable relación de amistad con un peludo.

A ningún niño debería privársele del privilegio de crecer junto a una mascota como compañero inseparable de juegos.

En un mundo cada vez más comunicado por las diversas tecnologías, pero donde cada vez cuesta más relacionarse con el otro, muchas veces los canes son la única compañía que una persona tiene al llegar a su casa.

Además, suelen ser los únicos que alivian la soledad que tantas veces padecen los adultos mayores.

Beneficios de tener un perro

Aparte de poder gozar de su amistad y de su compañía, la convivencia con los perros trae beneficios extras para nuestra salud física y mental. Por ejemplo:

  • Disminuye el  estrés
  • Reduce la presión arterial
  • Estabiliza el colesterol
  • Aminora el  riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares
  • Aumenta las posibilidades de sobrevivir después de sufrir un ataque cardíaco
  • Incrementa la actividad física, a través de los paseos y juegos
  • Evita el aislamiento e intensifica la actividad social, al relacionarnos con otros dueños de mascotas

Además, los bebés menores de un año tienen menos posibilidades de desarrollar alergias a los animales domésticos.

Creciendo con un amigo de cuatro patas

Los niños que crecen junto a un perro van incorporando valores y enseñanzas que le servirán a lo largo de su existencia y les permitirá ser mejores personas.

Compartir la infancia con una mascota posibilita, entre otras cosas:

  • Aprender a valorar la vida
  • Ser más compasivos, generosos y solidarios
  • Desarrollar el sentido de la responsabilidad
  • Aumentar la autoestima

En el caso de pequeños con trastornos físicos y psicológicos, contar con un amigo de cuatro patas, favorece el aprendizaje y la integración. También, han contribuido a mejorar las condiciones de niños con:

  • Problemas motrices y de desarrollo
  • Retraso mental
  • Parálisis cerebral
  • Autismo

Tu peludo defensor

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Más allá de que hay razas de canes que presentan una mayor predisposición para la defensa y que pueden recibir un entrenamiento específico para tales fines, la mayoría de los perros son –de manera instintiva- guardianes leales del hogar y defienden sin dudar a sus dueños.

Con sus ladridos y gruñidos te alertarán de la presencia de extraños o de situaciones de riesgo. Su valentía no tiene relación con su tamaño. Hasta el más pequeñín puede salir en tu defensa si considera que corres algún tipo de peligro.

Por eso, ten la responsabilidad de socializar y educar de forma adecuada a tu mascota, para evitar que sus ansias por defenderte puedan derivar en episodios de agresividad innecesaria.

Recuerda: no hay perros violentos; la culpa suele ser siempre del hombre, tanto por acción como por omisión.

Tu perro, un incondicional

Que tu peludo te reciba con alegría, meneando su cola y sin ningún tipo de reproche, debe ser uno de los mejores regalos que te puede dar la vida.

Que te acompañe incondicionalmente y trate de reconfortarte cuando percibe que no estás bien, es de una nobleza y de una ternura casi indescriptible.

Por eso, no olvides nunca retribuirle tanto afecto. Cuida y quiere mucho a ese compañero, amigo y defensor que es y será tu perro, tanto en las buenas como en las malas.