Cómo se clasifican los gatos según la nueva ley de protección animal

La nueva ley de protección animal ha establecido una clasificación compleja para los gatos. Aquí te la explicamos con sencillez y claridad.
Cómo se clasifican los gatos según la nueva ley de protección animal
Sara González Juárez

Escrito y verificado por la psicóloga Sara González Juárez.

Última actualización: 15 enero, 2023

La nueva ley de protección animal en España, tan necesaria como polémica, ha modificado el estatus legal de muchas especies que conviven con nosotros, incluidos los gatos. Por ser estos, junto a los perros, los no humanos más presentes en las casas, es posible que tengas dudas acerca de tu papel como cuidador.

Por eso, en este espacio tienes explicado, de manera sencilla y entendible, cómo se clasifica a los felinos domésticos según esta nueva ley. Al tratarse de animales que también viven en exterior, es necesario que tengas claro qué obligaciones tienes para con ellos, pues de tu desempeño también dependerá parte de la supervivencia de la fauna local. Vamos a ver estos aspectos en detalle.

Perros, hurones y gatos, animales de compañía y nada más

A diferencia de otras especies, como las vacas, los conejos y las ovejas, los perros y los gatos, así como los hurones, se considerarán animales de compañía, independientemente del uso que su humano les quiera dar. Es decir, mientras que el tutor de un conejo tendría que inscribirle como animal de compañía para que deje de ser considerado como objeto de explotación cunícola.

Los gatos, por el contrario, siempre se considerarán animal de compañía. Esto será así tanto si viven en libertad como en una casa, o si pertenece a una colonia felina. Por tanto, esto lleva a la clasificación concreta de los gatos dentro de esta ley de protección animal.

Dependiendo del comportamiento es fácil identificar la edad aproximada de tu gato.

Términos para tener en cuenta

Dentro de la ley de protección animal 121/000117 se definen, en primer lugar, varios términos referentes a los no humanos. Para ayudarte a comprender mejor cómo afecta a los gatos, te compartimos las citas textuales relacionadas con ellos y que definirán después los diferentes grupos que clasifican a los felinos domésticos:

  • Animal de compañía: “animal doméstico o silvestre en cautividad, mantenido por el ser humano, siempre que su tenencia no tenga como destino su consumo o el aprovechamiento de sus producciones o cualquier uso industrial o cualquier otro fin comercial o lucrativo y que pertenezca a una especie que esté incluida en el listado positivo de animales de compañía”.
  • Animal identificado: “aquel que porta el sistema de identificación establecido reglamentariamente para su especie por las autoridades competentes y que se encuentra dado de alta en el registro correspondiente”.
  • CER: “actividad de gestión que incluye la captura, esterilización y retorno de gatos comunitarios”.
  • Colonia felina: “grupo de gatos comunitarios vinculados entre sí y, especialmente, con el territorio que habitan y en el que tienen sus recursos de subsistencia”.
  • Gestión de colonias felinas: “procedimiento normalizado, acorde al desarrollo reglamentario
    establecido por la administración competente, mediante el cual un grupo de gatos comunitarios no adoptables, son alimentados, censados y sometidos a un programa sanitario y de control poblacional CER, controlando la llegada de nuevos individuos”.

Los diferentes estatus de los gatos en la nueva ley de protección animal

Con esta ley, como se ha dicho, todos los gatos se consideran como animales de compañía, incluidos aquellos que han vuelto a un modo de vida silvestre. No obstante, siendo obligación de los humanos gestionar estas poblaciones y responsabilizarse de su bienestar, los felinos se han clasificado en diferentes grupos para separar las acciones a tomar en cada caso. Vamos a verlos uno por uno.

Gatos con hogar

Gatos que viven en una casa bajo la tutela de un humano. Es obligatoria su esterilización e identificación mediante microchip. De esta manera se garantiza que no se reproduzcan si comienzan a vivir asilvestrados (o si tienen acceso al interior) ni se exploten para la cría ilegal.

Por otro lado, dentro de esta categoría se engloban otras que especifican estatus concretos del animal. Los tienes a continuación:

  • Gatos identificados: aquellos reconocidos de manera oficial.
  • Merodeadores: felinos con hogar, pero que tienen acceso al exterior.
  • Gatos abandonados: aquellos que viven en la calle, pero no tienen supervisión humana.
  • Extraviados: felinos domésticos que están en la calle debido a fugas o pérdidas y que están siendo buscados por sus tutores.

Gatos comunitarios

Dentro de este segundo grupo se encuentran todos aquellos gatos nacen de gatos abandonados, extraviados o merodeadores que no hayan sido esterilizados. Se trata de las camadas indeseadas que no reciben un control de natalidad ni cuidados para garantizar su seguridad en las calles.

Adaptables y no adaptables

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Por último, esta ley de protección animal distingue entre aquellos gatos que son capaces de adaptarse a un hogar después de vivir en la calle y aquellos que no. Los gatos capaces de permanecer en una casa sin sufrir problemas derivados de la cautividad, podrán adoptarse y pasar a estar bajo la tutela de un humano responsable.

Como ves, esta nueva normativa otorga diferentes estatus a esta especie felina con el fin de controlar las poblaciones de la calle y garantizar el bienestar de los individuos que habitan en las casas. Aún queda mucho por caminar en materia de protección animal, pero lo importante es seguir dando pasos tras este último.

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