Cómo saber si tu gato está deshidratado

21 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Aunque los gatos no son amantes del agua, es fundamental que se mantengan hidratados, pues las consecuencias podrían ser fatales

Para saber si un gato está deshidratado deberás prestar atención a ciertas señales. No obstante, lo más importante sería no llegar a esta situación tan extrema que podría comprometer, peligrosamente, la vida de tu mascota.

Por su baja relación superficie-volumen, los gatos son animales que podrían deshidratarse fácilmente. A pesar de ello, debido a su domesticación a partir del gato silvestre (Felis silvestris), acostumbrado a climas desérticos, los gatos siguen distintas estrategias para evitar la pérdida de agua y no tener que beber demasiada agua.

¿Por qué tu gato está deshidratado?

Los gatos adultos, como gran parte de los mamíferos, poseen un 60 % de agua en su cuerpo. Perder parte de esta pone en grave riesgo su salud, ya que las reacciones fisiológicas no podrían llevarse a cabo. 

La deshidratación pasa por distintos estados y no en todos ellos es necesaria la fluidoterapia intravenosa. Los distintos grados de deshidratación son: 

  • Leve: la pérdida de agua supone un 5 % del total, así que solo sería necesario intentar alimentar al animal con alimento húmedo y ofrecerle agua.
  • Moderada: pérdida de hasta un 10 %. En este caso, si el animal no come o bebe por sí mismo, podría emplearse una sonda nasogástrica.
  • Severa: el gato ha perdido más de un 10 % del agua de su cuerpo. Su vida estaría en riesgo y sería necesaria la fluidoterapia.
Fluidoterapia en gatos

Existen múltiples razones por las que un gato puede llegar a deshidratarse:

  • Pérdida de grandes volúmenes de sangre debido a un accidente.
  • Hemorragia interna provocada por un trauma o enfermedad.
  • Aumento de la temperatura ambiental y falta de disponibilidad de agua.
  • Patologías que presentan poliuria como la diabetes mellitus, diabetes insipidus o enfermedad renal crónica.
  • Enfermedades que afectan a las glándulas suprarrenales o al hipotálamo.
  • Dolencias que cursan con vómitos o diarreas.

Señales que apuntan que tu gato está deshidratado

Un gato deshidratado es un animal enfermo y, por tanto, presentará un estado general que nos puede hacer pensar que algo no está bien. Si crees que tu gato está deshidratado, puedes fijarte en ciertos detalles y realizar algunas acciones que te ayuden a determinarlo.

  • Fíjate en la elasticidad de la piel. Un animal hidratado tiene la piel elástica y, si tiras un poco de ella, volverá rápidamente a su lugar. Cuando un gato está deshidratado, si tomas un pellizco de piel entre las escápulas, al soltarla volverá muy lentamente a su sitio.
  • Prueba de llenado capilar. Este método consiste en presionar con el dedo la encía del gato. Al retirar el dedo veremos que la zona está blanca pero, rápidamente –en menos de dos segundos– torna a su tono rosado. Si esto no ocurre, el animal está deshidratado.
  • Un gato deshidratado presenta una expresión facial distinta. Los ojos aparecen hundidos, la nariz muy marcada y los bigotes caídos.
  • La tempera corporal del gato disminuye por debajo de lo normal37,8-39,2 ºC– cuando presenta deshidratación.
  • Al disminuir el volumen sanguíneo, aumenta la frecuencia cardíaca.
Midiendo la temperatura del gato en el veterinario

Consecuencias de la deshidratación en gatos

Un gato deshidratado presentará un estado general de letargo o cansancio. Como consecuencia, rechazará el alimento, pues no tendrá ganas de comer. Para nuestros felinos domésticos no comer trae consecuencias fatales al hígado, y es que puede desarrollar una lipidosis hepática, lo cual complica el cuadro clínico de nuestra mascota y pone en grave peligro su vida.

Por otro lado, el uso de fluidoterapia, si no se ha estudiado correctamente le caso, puede provocar un agrandamiento del corazón, con sus posteriores consecuencias.

Cuando un gato presenta deshidratación y no conseguimos que coma o beba por sí mismo, una de las mejores opciones es el uso de sondas nasogástricas, a través de las cual podremos, poco a poco, rehidratar al animal. 

En cualquier caso, si crees que tu gato está deshidratado, acude lo antes posible al profesional veterinario.

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