¿Cómo peinar a tu gato?

La costumbre de peinar a un gato no es solamente una cuestión de estética. También es importante por su salud. Adicionalmente, es una forma de establecer un vínculo afectivo con el animal.

Por instinto, los gatos acostumbran a acicalarse lamiendo su pelaje. Esto trae como consecuencia que se acumulen bolas de pelo en su boca que ellos mismos tragan.

En ocasiones estas bolas de pelo provocan atragantamiento. Para liberarse de ellas el felino debe vomitar, lo que les resulta bastante desagradable, así que los propietarios de los gatos debemos evitar este tipo de situaciones.

Peinar a un minino mantiene brillante su pelaje. Además, contribuye a eliminar el exceso de pelo en su cuerpo, lo que ayuda a minimizar la cantidad de pelo que sueltan en el espacio donde se desenvuelven.

Otra razón por la que se debe peinar a tu gato es porque se disminuye la secreción de caspa. Esta es, por tanto, una de las principales causas de alergia a los gatos. Además, el cepillado diario también ayuda a prevenir la presencia de pulgas o piojos.

Recomendaciones para peinar a tu gato

 1. Escoger el mejor momento para hacerlo. Lo ideal es esperar a que el gato se encuentre relajado, sobre todo las primeras veces o cuando no está acostumbrado a ser peinado.

Fuente: Takashi Hososhima
  • La mejor manera de comenzar es haciendo mimos al animal. Debemos dedicarnos a acariciar su pelaje varias veces hasta alternar el peinado con la caricia.
  • Los especialistas que comparten la idea de la comunicación felina recomiendan hablar con el animal. Así, debemos explicarle que se le va a peinar y pedir permiso para hacerlo.
  • Es muy probable que en las primeras oportunidades el gato apenas se deje asear y cepillar. En estos casos, lo recomendable es que el peinado tenga una duración escasa. Poco a poco, a medida que se coja confianza, se irá prolongando el tiempo de peinado.

2. Utilizar el peine correcto. Para peinar a un gato se debe utilizar un cepillo especial para ellos. Dependiendo del tipo de pelaje existen cepillos con cerdas más duras o más suaves.

  •  Los cepillos de cerdas separadas son ideales para pelajes largos. En el caso de que el pelo sea corto el cepillo de goma es el más recomendable.
  • Humedecer el peine puede ayudar a evitar que el pelo se esparza en el ambiente.
  • Lo más aconsejable es comenzar a peinar el lomo o espalda del gato, y después el cuello y la cabeza. Para el final se deben dejar las patas y la barriga. Esta última es la parte que menos les gusta, por lo que no es aconsejable empezar por ahí.
  • Aunque la parte del vientre y barriga sean las más difíciles no deben dejar de cepillarse. Es en esa zona donde los gatos acostumbran a acicalarse, lo que provoca las bolas de pelo en su boca.

Cuestión de tiempo y rutina

 3. Estimar la duración. No existe una medida exacta sobre el tiempo que se debe invertir para peinar a tu gato. Lo ideal es que no sea un mínimo de 4 minutos.

 Este tiempo es suficiente para disminuir la caspa. También para activar el aceite natural de la piel, que hará brillar el pelaje.

Tampoco existe un máximo de tiempo. Ante todo, el felino debe sentir que se trata de una sesión de cariño, por lo que se puede cepillar el tiempo que se desee.

4. Establecer una rutina. Al igual que el resto de los animales los mininos son una especie de costumbres. Una manera de acostumbrarlo al cepillado es haciéndolo todos los días a la misma hora.

Es importante identificar cuál es el momento en el que el gato está más relajado. Para ello hay que observar su rutina: posiblemente antes o inmediatamente después de comer no sea el mejor momento.

Bañar a un gato

Se acostumbra a decir que los gatos y el agua no son compatibles. Sin embargo, todo se trata de costumbre.

Gato bañandose

Un gato que ha sido bañado desde pequeño estará acostumbrado a recibir un baño para asearse. Por su parte, los gatos adultos encuentran más reticencias a este ritual.

En estos casos hay ciertos consejos que se deben seguir:

  1. Peinar a tu gato antes del baño. Esto ayuda a eliminar el pelo muerto.
  2. Emplear un champú adecuado para mascotas. Este tipo de productos no irritan las mucosas.
  3. Utilizar guantes de goma. De esta manera, el gato no se resbalará de las manos por el jabón.
  4. Secarlo con una toalla caliente.

Fuente de la imagen principal: combed cat

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