¿Cómo educar un perro peligroso en potencia?

Francisco María García · 21 junio, 2017

Hay quien dice que cualquier CAN, sin importar la raza ni el tamaño, es potencialmente agresivo y peligroso. Hay veterinarios y defensores de los derechos de los animales y las mascotas, que de plano rechazan el término Perro Potencialmente Peligroso (PPP). Sostienen que la categoría adecuada es Razas Fuertes. Por eso nos centramos hoy en explicar cómo educar a un perro peligroso potencialmente.

Sin embargo, aunque muchos estudios afirman que en cuanto a niveles de agresividad, los chihuahuas están bastante por encima de los pitbull, la mordida de uno y de otro, además de sus consecuencias, son sencillamente incomparables.

El problema en la mayoría de los casos no está en los animales o en su supuesta propensión a la violencia. La clave en el perro peligroso, en los canes que se muestran agresivos o con problemas generales de comportamiento, suele estar en el humano propietario, responsable de educarlo.

Un can de cualquier raza mal educado o que la violencia fue el sistema de enseñanza empleado, es un perro peligroso en potencia.

Las leyes sobre el perro peligroso o violento

Se puede estar o no de acuerdo con el empleo del término potencialmente peligroso. Pero cierto es que hay razas que si no cuentan con la educación adecuada y se salen de control, son un riesgo que puede llegar a ser mortal.

La legislación española (y las leyes de un buen número de países) regula la tenencia de estos animales. Es un intento por minimizar posibles riesgos.

Relación de razas con mayor riesgo

Las razas dentro de la categoría PPP son:

  • Pit Bull terrier americano
  • Staffordshire bull terrier
  • American Staffordshire Terrier-Amstoff
  • Rottweiler
  • Dogo argentino
  • Fila Brasileiro
  • Tosa Inu
  • Akita Inu

Así mismo, los ciudadanos que deseen adoptar alguna de estas razas, deben cumplir con algunos requisitos. Ha de ser mayor de edad, no poseer antecedentes penales y disponer de probada capacidad física y psicológica.

Detalles a tener en cuenta

Se entiende que los animales que pueden causar más daños a las personas son los que su perímetro torácico abarca entre 60 y 80 centímetros. Su altura es de 50 a 70 centímetros, tiene cabeza voluminosa y robusta, además de cráneo ancho y grande, mejillas musculosas y abombadas, mandíbula gigante y fuerte, boca ancha y que pesan más de 20 kilos.

Los primeros meses definen en gran medida la personalidad del can. Los cachorros deberían permanecer bajo el cuidado de sus madres hasta los dos meses y medio de vida. Este tiempo es fundamental para que aprendan todo lo referente al lenguaje canino, así como algunos códigos de comportamiento propios de estos animales, como cuándo utilizar el recurso de morder.

De igual forma, durante los primeros cuatro meses debe socializar con el mayor número de animales posibles, así como con personas que vayan más allá de su “núcleo familiar”. Especialistas sostienen que los animales que se saltan este periodo, o no lo disfrutan por completo, son animales que al crecer presentan problemas de comportamiento.

Órdenes claras

Los perros no entienden de ambigüedades, ni de órdenes contradictorias o inexactas (a veces sí, a veces no). Para ser animales perfectamente equilibrados, necesitan saber con claridad qué cosas tienen permitido hacer y cuáles no.

También deben aprender a seguir instrucciones básicas como sentarse, echarse, caminar junto al amo (ni delante, ni detrás) y atender siempre a la llamada.

Hay que reforzar los comportamientos positivos y rechazar con firmeza lo que no tiene permitido.

En el caso de los PPP, la legislación española también impone una serie de condiciones para que estos animales puedan salir a la calle. El uso de correa y bozal es obligatorio. Desde cachorros los propietarios deben acostumbrar a sus mascotas a su uso. Se recomienda que esto se consiga mediante juegos y refuerzo positivo.

Un perro que asocie el bozal con comida o salir de paseo, no suele tener mayores inconvenientes en usarlo.

Comportamientos que se deben corregir rápidamente

Hay comportamientos en algunos perros que nunca se pueden dejar pasar. Si no se corrigen a tiempo, pueden tornarse inmanejables:

  • Excesiva protección de recursos. Estos son los canes que gruñen cuando le quitan un juguete, por ejemplo.
  • Muestra agresividad cuando lo despiertan o lo mueven de sitio.
  • Persigue a otros animales, causándoles daños o hasta la muerte.
  • No acata órdenes.
  • Muestra miedo o ataca a personas extrañas.
  • Es ansioso.

De igual forma, es importante tener en cuenta que los comportamientos agresivos pueden tener orígenes en causas orgánicas, como enfermedades que generen en el animal mucho dolor.