Colt, el perro entrenado para asistir a su dueña

Virginia Duque Mirón · 24 agosto, 2017

La capacidad de los perros para ser entrenados y llevar a cabo labores que solo ellos pueden hacer. Este es el caso de Colt, un perro que ha sido entrenado para ayudar a su dueña.

¿Quieres saber de qué manera? ¡Te lo contamos!

Alguna vez hemos visto a determinados perros que cumplen funciones de lazarillos, policías, rescate y otras muchas funciones de asistencia. Estos animales son entrenados para una tarea en específico: ayudar al ser humano. Estos perros, no sólo son muy queridos por su labor sino por la nobleza y dulzura con la cual logran llevar a cabo su misión.

En el caso de Colt, su dueña necesita de su ayuda. Sin la asistencia de él, ella tendría muchas dificultades a diario, por no mencionar los riesgos.

La historia de Colt se trata de un caso aislado, que visto así puede parecer muy especial pero en realidad, actualmente existen muchos perros de gran valor, nobleza y dulzura entrenados para asistir a las personas que los necesiten.

¿Por qué fue entrenado para asistir?

La dueña de Colt se llama Janayne Kearns y vive en Colorado, Estados Unidos.

Hace cinco años, Janayne sufrió un derrame cerebral. Entre las consecuencias de éste, tiene convulsiones. Además, debido a una lesión en su cerebro, cualquier golpe que pueda darse en la cabeza –por pequeño que sea– podría tener consecuencias fatales para ella.

Janayne se cae continuamente al suelo y empieza a tener convulsiones parecidas a las de un ataque epiléptico que la llevan a golpearse la cabeza contra el suelo.

Si esos golpes no se controlan, podrían agravar su lesión cerebral y llevarla incluso a la muerte.

Aquí es donde entra en juego Colt, su perro. Colt ha sido entrenado de una manera especial para detectar las convulsiones de su dueña y acudir rápidamente en su ayuda cuando estas empiezan a agravarse.

Colt corre hacia ella y se tumba bajo su cabeza evitando que esta golpee contra el suelo y que pueda ocasionar más lesiones. En su canal de Youtube se puede ver el entrenamiento de Colt.

Janayne no sufre convulsiones reales en sus viñedos, sólo las finge para asegurarse de que Colt hará bien su trabajo.

Según ella misma explica: ”Cuando sufro convulsiones es como si no estuviera ahí, por lo que antes de que sucedan debo asegurarme al máximo de que Colt hará bien su trabajo. Durante las convulsiones reales sería imposible saberlo”.

Janyne entrena una y otra vez con Colt, y a pesar de que en ocasiones lo hace en suelo resbaladizo, Colt no se rinde y siempre sigue intentando llegar cuanto antes bajo la cabeza de su dueña. Un animal perseverante y fiel donde los haya.

Su canal de Youtube ya ha conseguido el medio millón de me gusta y tiene más de trescientos mil seguidores.

Una historia de lealtad, amistad y complicidad única e incomparable.

Colt no es un caso único

En Alicante hay un proyecto universitario de perros de alerta médica para convulsiones, especialmente para ataques epilépticos. Se entrena a los perros por un año y se comienza con ellos desde que apenas son unos cachorros, cuando tienen dos o tres meses.

Los perros son entrenados para un paciente en particular y se les entrena pensando en las circunstancias y necesidades de este.

Ya han sido tres los perros entrenados y entregados a personas que sufren estas convulsiones y parece que el proyecto está siendo un éxito.

Estos perros debidamente entrenados ayudan a las personas con convulsiones a llevar una vida medianamente normal, y sobre todo a evitar daños innecesarios en la cabeza.

Una muestra más de la gran labor que hacen nuestros amigos los perros en lo que tiene que ver con mejorar la vida de muchas personas. Su lealtad, perseverancia y capacidad de entrenarse y obedecer han ayudado a muchos con problemas sin solución a llevar una vida medianamente normal. 

Sin duda, tenemos mucho que agradecer a estos inteligentes animales.

Aún cuando no los necesitemos personalmente, aquellos que hacen labores de búsqueda, socorro o rescate nos pueden beneficiar en cualquier momento.

A perros como Colt, y como todos aquellos que prestan servicios, solo tenemos una palabra que decir: ¡Gracias!

Fuente de la imagen: verne.elpais.com