Características del lobo checoslovaco

Yamila · 19 octubre, 2018
El lobo checoslovaco nace fruto del cruce entre pastores alemanes y lobos salvajes, por lo que su carácter es algo muy a tener en cuenta si se pretende adoptar un can de estas características

Se trata de una raza canina relativamente nueva, ya que los primeros ejemplares nacieron a mediados de los años 50. En este artículo te contaremos las principales características del perro lobo checoslovaco, una raza que desciende del pastor alemán.

Perro lobo checoslovaco: orígenes

No es necesario remontarse a siglos para hablar de la historia del perro lobo checoslovaco. El linaje original data del año 1955 en la desaparecida Checoslovaquia, cuando se cruzaron ejemplares de pastor alemán con lobos europeos.

Una teoría afirma que la idea de desarrollar la raza provino de los militares checos, quienes querían defender sus fronteras a toda costa en plena guerra fría. Esa obsesión o ‘paranoia’ de la época habría sido el puntapié inicial para cruzar un perro con un lobo.

El objetivo era crear un híbrido que combinara por un lado las características de los perros pastores (entrenamiento, mentalidad y temperamento) y, por el otro, los mejores aspectos de los lobos (resistencia, constitución física y fuerza).

El resultado de esta combinación fue un perro cuya apariencia es similar a la del lobo de los Cárpatos. Los experimentos se mantuvieron durante 10 años y en 1965 se dio a conocer la nueva raza. El perro lobo checoslovaco fue reconocido oficialmente en 1999 por la Federación Cinológica Internacional, aunque antes de había sido nombrado perro nacional de su país de origen.

Lobo checoslovaco: características

Características del perro lobo checoslovaco

Con un aspecto muy similar al del lobo, este perro presenta cuerpo alto y fuerte, de aspecto casi ‘cuadrado’ y con patas alargadas, más robustas las traseras que las delanteras. Los ejemplares machos adultos pueden pesar unos 25 kilos y medir alrededor de 65 centímetros a la cruz. Las hembras son un poco más pequeñas (20 kilos y 60 centímetros).

La cabeza del perro lobo checoslovaco es de cuña truncada, como la de todos los canes lupoides y que le da apariencia muy lobezna. Los ojos son pequeños, al igual que la nariz y las orejas son triangulares, cortas y erectas. La cola es de inserción alta y, cuando corre, la curva en forma de hoz.

Otra de las características de este perro que nos recuerda a sus antepasados salvajes es el pelaje, el cual cambia según la época del año.

En invierno presenta un pelo muy denso de dos capas que lo cubre por completo, incluidos los genitales. En verano, tras la muda correspondiente, tiene pelaje más fino. En los meses fríos el color es más claro y en los cálidos más grisáceo.

Comportamiento del perro lobo checoslovaco

Si bien ha sido pensado para convivir con las personas, debemos tener en cuenta que el perro lobo checoslovaco no es similar a otras razas más domésticas. Por ejemplo, no es compatible con la vida urbana y a veces no se lleva bien con otros perros.

Lobo checoslovaco: comportamiento

Merece la pena destacar que la socialización –ya sea tanto con animales como con personas– del lobo checoslovaco es un poco complicada, debido a su carácter impulsivo e intenso. Para que surta los efectos deseados debe ser presentado a otros perros a muy temprana edad.

El lobo checoslovaco necesita de espacio al aire libre para correr, por lo que es recomendado para aquellos que viven en el campo, en una finca o en la montaña. Además, no es un perro para principiantes; preferentemente debe ser adoptado por personas muy bien informadas en cuanto a educación canina se refiere.

Lo salvaje o primitivo de los lobos no solo se ve en el aspecto del perro, sino también en su temperamento y comportamiento. Incluso en su biología, ya que las hembras solo tienen un celo al año (las demás razas suelen tener dos).

El perro lobo checoslovaco es muy activo, extremadamente curioso y valiente, pero al mismo tiempo es algo desconfiado con quien no conoce y no dudará ni un segundo en atacar si lo considera necesario. Una vez que llega a una familia es leal a ella sin condición, pero para ello debe sentirse parte de la manada y tener un líder dominante, como sucede con sus parientes los lobos.

Si quieres tener un perro lobo checoslovaco, te recomendamos que primero aprendas bien sobre sus características y que luego te informes sobre cómo cuidarlo y adiestrarlo. Y, por supuesto, deberás tener suficiente espacio para que ‘ande a sus anchas’.

Morell, V. (2015). Del lobo al perro. Investigación y Ciencia.