El bulldog americano

Guardianes de nuestro entorno.

Todos conocemos a los bulldog ingleses, esos perros regordetes que siempre están sonriendo y babeando por todos lados. ¿Sabías que existen al menos tres razas distintas de bulldogs? Hoy te queremos hablar sobre una de ellas, que quizás es tan conocida como su pariente: el bulldog americano.

Las mascotas de los inmigrantes.

El bulldog fue una de las razas importadas por los inmigrantes a los Estados Unidos durante el siglo XIX, pues los ingleses solían traer consigo a sus mascotas. Al establecerse en el sur del país, los inmigrantes y habitantes de la región empezaron a utilizar esta raza como perros guardianes.

Así, fue dejando de lado su apariencia gorda o abultada para tomar un aspecto más atlético o dinámico, sin dejar de lado la musculatura característica que marca a esta raza. Son perros de tamaño mediano, muy leales y de aspecto formidable.

Pero que no te engañen las apariencias, pues los bulldogs americanos son realmente animales bastante dóciles. Para sus dueños, dado su gran sentido de la lealtad y de la protección se convirtieron en los animales guardianes por excelencia.

Perro bulldog americano
Fuente: sannse

Adicionalmente, fueron entrenados para ser grandes cazadores. Las llanuras y praderas del sur de los Estados Unidos estaban llenas de alimañas y otros animales que perjudicaban el ganado y la cosecha de sus dueños.

Durante un tiempo se pensó que esta raza estaba extinta por culpa de las constantes guerras que azotaban al mundo durante la primera mitad del siglo XX. La raza se recuperó gracias a los esfuerzos de dos criadores principales: Alan Scott y John D. Johnson.

Aspectos físicos del Bulldog Americano

Como se ha dicho antes, los bulldog americanos son de tamaño mediano y miden entre 55 y 60 centímetros de promedio en ambos sexos. Son animales pesados que van desde los 35 a los 50 kilogramos aproximadamente para los machos, mientras que las hembras pesan unos 30 o 40 kilogramos.

Morfológicamente, poseen una cabeza grande y robusta similar a la de los pitbull, con un hocico pronunciado y ancho. Disponen de unos labios gruesos, fuerte mandíbula, ojos medianos y redondos con amplia separación entre sí y orejas medianas algo caídas.

Su cuerpo es grande y ancho, con un pecho musculoso y hundido. Sus extremidades en proporción a su cuerpo de tamaño largo. Una cola larga que puede o no ser cortada dependiendo del dueño. Tienen el trote moderado, empezando desde las patas posteriores, manteniendo un ritmo constante y sin esfuerzo.

En cuanto a su pelaje, es bastante corto, seco, liso y muy fácil de peinar; con preponderancia del color blanco por todo el cuerpo, junto a manchas de color marrón, gris y negro.

Comportamiento

Los bulldog son perros muy inteligentes, muy leales a sus dueños y  bastante protectores con el entorno que defienden. Podría pensarse que son un poco asociales por estas características, pero esta noción es falsa.

Cachorro de perro bulldog americano
Fuente: sannse

Si a los bulldogs americanos se les enseña a interactuar con otras personas y perros a una edad temprana no se tendrá problema alguno a futuro, a menos que alguien penetre el círculo de seguridad.

  • Se recomienda hacer este acercamiento en un espacio amplio, con muchas personas y perros de varias razas para que se familiarice con todos.

Son muy dóciles como antes mencionamos, tanto que a algunos les encanta estar con niños todo el tiempo, jugando y vigilándolos constantemente. Además, tienen que hacer bastante ejercicio físico con motivo de la energía que guardan dentro de sí, pues de no ser drenada el can puede desarrollar molestos comportamientos.

Salud

Son perros relativamente saludables, pero si el clima sufre un cambio drástico, puede tener graves consecuencias en su salud. Sin embargo, son propensos a sufrir displasia de cadera debido a su gran tamaño y peso, por lo que se recomienda estar en constante vigilancia con los cambios de su postura.

También se debe tener cuidado con las enfermedades de la piel, ya que en su pliegues se concentra humedad y suciedad, que deben ser limpiadas cada cierto tiempo para evitar infecciones. Lo mismo ocurre con el cepillado: hay que ser constante y estar pendiente de los parásitos que puedan haberse adherido al animal.

Como todos los animales, deben recurrir al veterinario para chequeos constantes de su salud. Y es que cualquier cambio de humor o de alguno de los parámetros antes mencionados es señal de alerta.

Fuente de las imágenes: Ayton-Boulam, sannse y Atsme

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