Bull Terrier miniatura

Laura · 30 noviembre, 2017

El Bull Terrier miniatura es muy parecido al Bull Terrier salvo, como su propio nombre indica, por el tamaño. De hecho, la Federación Cinológica Internacional considera que ambos pertenecen a la misma raza, aunque sean de categorías distintas y no deban cruzarse en el contexto de los concursos.

Orígenes del Bull Terrier miniatura

El origen del Bull Terrier está vinculado a la Inglaterra del siglo XIX y a la búsqueda de un gran luchador, un perro bien proporcionado y protector. Concretamente se atribuye la cría de esta raza a James Hinks.

La variedad miniatura es posterior a la variedad del Bull Terrier original y se documentó por primera vez en 1872, aunque no sería aceptado como tal en el American Kennel Club hasta mayo de 1991.

Carácter del Bull Terrier miniatura

A pesar de su fama de perro agresivo, el Bull Terrier se  caracteriza sobre todo por el afecto que profesa a su amo en particular y a los niños en general. Se puede decir que es bastante protector, lo cual puede llevar a pensar erróneamente que es agresivo, pero a grandes rasgos se le considera activo, afectuoso y un poco cabezota.

Características físicas

Cuando hablamos del Bull Terrier en miniatura hablamos de un perro fuerte, bien proporcionado con una cabeza de forma ovalada, con un perfil curvo hacia abajo desde la parte superior del cráneo hasta el extremo del hocico.

Según el estándar de la raza, la altura a la cruz del Bull Terrier miniatura no debe superar los 35’5 cm y, en cuanto al peso, aunque no hay restricción, debe ser armónico y bien proporcionado.

En cuanto al pelaje, se trata de un perro de pelo corto, su manto ha de ser blanco (en concursos se aceptan manchas únicamente en la cabeza), o bien negro atigrado, rojo atigrado y tricolor.

Perro bull terrier en el cesped

Indicaciones y cuidados

Comparte muchas características con el Bull Terrier, por lo que los cuidados e indicaciones no se diferencian mucho en la variedad miniatura. Igual que sus compañeros de mayor tamaño, el Bull Terrier miniatura necesita ejercicio y actividad.

Tienen altos niveles de testosterona, por lo cual pueden sentir celos si conviven con otros animales y comparten el afecto de su amo. Sin embargo, con un buen adiestramiento y una educación responsable podemos evitar este problema.

 Problemas de salud del Bull Terrier miniatura

El único problema de salud destacable, y que presenta una incidencia mayor al 15% en los ejemplares de esta raza, es la sordera, especialmente en los ejemplares de manto blanco.

Se recomienda hacer una prueba de sordera durante el segundo mes de vida del animal. Podrá hacer una vida normal, pero es un problema a tener en cuenta, sobre todo en su adiestramiento.

Aunque a parte de la sordera no se ha reseñado una incidencia significativa de enfermedades tipo, sí es cierto que esta raza es más susceptible de sufrir problemas renales, cutáneos o de corazón. Todos ellos son evitables y tratables si acudimos regularmente a la consulta veterinaria.

En definitiva, si has decidido hacerte con un Bull Terrier miniatura sólo te queda buscar un nombre y prepararte para recibir en la familia a un nuevo miembro protector, afectuoso y juguetón.