Bichón maltés: cuidados, características y curiosidades

Alba Muñiz · 18 diciembre, 2018
El bichón maltés es una raza de origen incierto que no fue reconocida hasta 1954 bajo el patrocinio de Italia

Pequeño, elegante e inteligente son tres adjetivos que describen bien al bichón maltés. Este adorable can de pelo largo y blanco destaca como animal de compañía, pero, además, es ideal como ‘perro alarma’. Te invitamos a conocer más sobre esta amigable mascota.

La curiosa historia del bichón maltés

Aunque su nombre parezca indicarlo, esta raza no es originaria de la isla de Malta, y es que maltés deriva de una palabra semítica que significa puerto o refugio. Y esto se condice con que los antepasados de este can habitaban las zonas portuarias del Mediterráneo central, donde cumplían la función de combatir a los roedores.

De todos modos, sus orígenes son inciertos. Se atribuye a los fenicios haberlos traído desde Egipto. También hay indicios de la existencia de animales similares en las antiguas Grecia y Roma.

El bichón maltés aparece, además, en cuadros de muchos pintores del Renacimiento. Allí se le ve en salones acompañando a las damas de esa época. Sin embargo, fue reconocido como raza por la Federación Cinológica Internacional (FCI) recién en 1954 y bajo el patrocinio de Italia.

Te presentamos al bichón maltés, un pequeño can de pelo largo, lacio y blanco que destaca también por su inteligencia y por ser un ‘perro alarma’.

Bichón maltés: características

Descripción física de la raza

Su cuerpo delgado y alargado, su cabeza de porte orgulloso y distinguido, y sus orejas largas, caídas y peludas, son algunas de las principales características físicas del bichón maltés. Pero también podemos destacar:

  • Altura a la cruz: entre 21 y 25 centímetros los machos y entre 20 y 23 las hembras.
  • Peso: entre tres y cuatro kilogramos.
  • Pelaje: brillante, sedoso y denso. Presenta una sola capa blanca y lacia que cae pesadamente hacia el suelo. En el tronco, el pelo es más largo que la altura a la cruz.
  • Hocico: algo largo y fino, se va afinando hacia la nariz.
  • Ojos: redondos y de color ocre oscuro, con borde negro. La expresión es de alerta.
  • Nariz: negra, con fosas abiertas y de forma redondeas.
  • Cola: muy peluda; se curva sobre la espalda. Se afina hacia la punta.
  • Patas: cortas, con pies redondos, dedos bien juntos y almohadillas y uñas oscuras.

Un perro de gran personalidad

El bichón maltés es un perro alegre, cariñoso, sociable y fácil de educar (aprende rápidamente trucos y piruetas). Pero si no se le ponen reglas claras o no se le socializa en tiempo y forma, puede tornarse nervioso en exceso. Por otra parte, no le gusta quedarse solo y le encanta tener muchos juguetes para morder.

Si bien es ideal como compañía, se relaciona mejor con los adultos que con los niños, sobre todo si estos son muy pequeños para entender cómo tratar a un animal. Así es que pueden manipularlo de forma excesiva y hasta lastimarlo. Además, este simpático y juguetón animal no soporta que –por ejemplo– tiren de su largo pelo.

Y aunque se lleva bien con otras mascotas, puede llegar a sentirse amenazado por animales que tengan un tamaño demasiado grande en relación al suyo.

Bichón maltés: curiosidades

Cómo cuidar a un bichón maltés

Con una esperanza de vida de entre 12 y 15 años años, el bichón maltés es un perro sano. De todas formas, puede presentar algunos problemas de rótula o rodilla, por lo que debe evitarse el sobrepeso.

Otro detalle a tener en cuenta es que suele desarrollar alergias a algunas comidas humanas, por lo que se le debe proporcionar una alimentación adecuada. Y, aunque no requiere de demasiada actividad física para mantenerse sano, le encanta realizarla, sobre todo en forma de juegos y paseos.

El pelaje largo y lacio del maltés requiere de cepillados periódicos con utensilios especiales para evitar que se formen nudos o aparezcan problemas de piel. Su pelo puede provocarle también irritación en los ojos e incluso conjuntivitis. Por tal motivo, es una opción mantener despejada la cara con algún moño o coleta.

Y si bien lo ideal es dejarles el pelo largo y recortar sus puntas, algunos prefieren un corte más pronunciado, que les da un típico aspecto de cachorro. Por otra parte, se aconseja un baño cada seis u ocho semanas.

Entre los cuidados diarios que requiere la raza está, además, la limpieza de los ojos, del lagrimal y del hocico. De esta forma, se previene la aparición de manchas color café en los alrededores de esas zonas.