Arañas que parecen hormigas: género Myrmarachne

23 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez
Ciertos taxones de invertebrados optan por mimetizarse con algunas especies de hormigas. Estos insectos son bastante peligrosos y poco apetecibles, por lo que así evitan ser depredados.

Myrmarachne es un género de arañas araneomorfas de la familia de los saltícidos que destacan por una cualidad excepcional en el reino animal. Muchas de las especies de este taxón son arañas que parecen hormigas, tanto en fisiología como en comportamiento. Por sorprendente que parezca, esto tiene una clara razón evolutiva.

La mayoría de los animales depredadores de hormigas —como el oso hormiguero— están muy especializados en este tipo de dieta, pues son insectos bastante desagradables al gusto y, en muchos casos, agresivos e incluso tóxicos. Por esta razón, diversos invertebrados y vertebrados evitan a las hormigas a la hora de buscar una presa que llevarse a la boca.

El arte del mimetismo

El mimetismo es aquella capacidad que poseen algunos seres vivos para asemejarse a otros. No hay que confundir este término con el de cripsis, pues el último fenómeno se basa en pasar inadvertido en el medio, como puede ser la estrategia seguida por los insectos palo o insectos hoja.

Muchos animales adoptan la apariencia de otros por varias razones: para parecer peligrosos cuando no lo son, para atraer ciertos seres vivos con fines reproductores o para desviar la atención de depredadores a otras partes de su cuerpo, por ejemplo. Esta estrategia evolutiva está muy extendida en la naturaleza.

¿Por qué parecerse a una hormiga?

Parecerse a una hormiga puede reportar múltiples beneficios en el medio natural. Podemos dividir las razones en dos grandes grupos. Estos son los siguientes:

  1. Un animal puede parecerse a una hormiga para evitar ser depredado. El ácido fórmico es la estrategia principal de defensa de muchas hormigas, pues se inocula con las picaduras y causa un malestar característico. Ante su ingesta, el depredador puede sufrir salivación, vómitos, dolor abdominal, quemaduras y ardor intenso.
  2. Un animal puede parecerse a una hormiga para depredar a hormigas reales más fácilmente. Se trata de un tipo de mimetismo agresivo que ayuda al depredador a acercarse a su presa.

Existen diversos animales que se asemejan a hormigas en diversos taxones de invertebrados, entre los que se encuentran ciertos grillos, escarabajos, mantis e insectos palo —sobre todo en etapas tempranas de desarrollo— y, claramente, diversos grupos de arañas.

Una araña negra que se parece a una hormiga.

Arañas que parecen hormigas

Según estudios, se calcula que más de 300 especies de arácnidos imitan a las hormigas en comportamiento, fisiología y respuesta ante depredadores. A su vez, 14 géneros dentro de la familia Salticidae han adoptado esta curiosa estrategia. Algunos de los cambios sufridos por estas arañas son los siguientes:

  1. Las arañas imitan la forma de locomoción de las hormigas. Estas se mueven en zig-zag, con las paradas y patrones típicos de una hormiga real.
  2. Además de esto, también colocan su par de extremidades anteriores como si fueran antenas. Las arañas tienen 4 pares de patas y las hormigas 3, así que «fingiendo» estas antenas solventan la diferencia morfológica.
  3. El cuerpo de estos saltícidos miméticos es mucho más alargado que el del resto de arácnidos, lo que les permite ser más ágiles y veloces a la hora de escapar de depredadores.

Aun así, es necesario destacar que no todo son ventajas. Las arañas que se parecen a hormigas tienen abdómenes mucho más estrechos, por lo que pueden poner muchos menos huevos a la hora de reproducirse. Esto es un ejemplo claro de que, en la naturaleza, toda adaptación viene con ciertas «pegas» biológicas.

Un origen verdaderamente curioso

Como último rasgo llamativo, cabe destacar que ciertas investigaciones exploran el origen evolutivo de las arañas que parecen hormigas. Algunos de estos artículos científicos argumentan que la existencia de las avispas de las arañas puede haber sido un motor claro para la aparición de esta estrategia.

Los pompílidos (Pompilidae) son una familia que comprende a más de 5000 especies repartidas en 4 subfamilias. Estos himenópteros son famosamente conocidos por paralizar a las arañas y colocar sus huevos en su interior. Así, cuando las larvas eclosionan, pueden alimentarse del arácnido inmovilizado.

Estas avispas localizan a las arañas por pistas visuales, por lo que un arácnido con forma de hormiga las confunde exitosamente y puede sobrevivir un día más. Esta es una de las hipótesis que se barajan para explicar este tipo de mimetismo, pero no ha podido ser confirmada.

Una araña sobre una piedra.

Como habrás podido comprobar, en la naturaleza, todo tiene una explicación clara y nada se deja al azar. Las arañas que se parecen a hormigas han tenido que sacrificar ciertas características positivas de sus taxones ancestrales pero, a su vez, han evitado las amenazas de múltiples depredadores.

  • Huang, J. N., Cheng, R. C., Li, D., & Tso, I. M. (2011). Salticid predation as one potential driving force of ant mimicry in jumping spiders. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences278(1710), 1356-1364.
  • Ceccarelli, F. S. (2013). Ant-mimicking spiders: strategies for living with social insects. Psyche, 2013.