Animales que tuvieron una segunda oportunidad de vida

Alba Muñiz · 30 enero, 2016

Abandonos, maltratos, explotación, eutanasias evitables. La lista de atrocidades que el hombre comete contra otros seres vivos es innumerable. Pero la vida a veces equilibra la balanza. Por eso, hoy te contamos algunas historias de animales que tuvieron una segunda oportunidad en la vida.

Mascotas abandonadas que encontraron un nuevo hogar

perro en la calle

Quién no se ha cruzado en su camino con mascotas abandonadas a su suerte en la calle. Animalitos indefensos, mal nutridos, enfermos o lastimados que, si los acompaña la buena fortuna, son recogidos por almas sensibles que les dan un hogar o los acercan a una protectora donde logran recuperarse y quedan a la espera de que alguien desee adoptarlos.

Algunas historias de este tipo llegan a la prensa o se difunden por las redes sociales y nos ponemos felices de que algunos, sólo alguno de estos seres, consigan torcer su destino y encuentren el amor y el cuidado que necesitan.

Hace un tiempo nos conmovimos, por ejemplo, con la noticia de un perro que había sido apuñalado en la nuca en Almería y, que luego de su recuperación, había sido adoptado por una familia.

O conocimos el relato de una tortuga abandonada que vagaba por una carretera hasta que llegó a convertirse en la mascota de un geriátrico, haciendo más felices los días de los ancianos allí internados.

La vida a veces ofrece una segunda oportunidad, aunque se trate de animales abandonados o que tienen algún problema físico que les impide desenvolverse con normalidad.

La ciencia a veces se pone del lado de los animales

Pero también hay historias de animales que tuvieron una segunda oportunidad de vida gracias al avance de la medicina y de la tecnología.

Así, seres que hubieran encontrado una muerte segura en su hábitat natural, o mascotas que -en muchos casos- hubieran sido sacrificadas o abandonadas, hoy gozan de una existencia normal pese a haber nacido sin alguna extremidad, o porque la perdieron por accidentes, enfermedades o heridas causadas, principalmente, por el hombre.

Una vez más la balanza trata de equilibrar el daño que les causamos a los animales, poniendo en su camino a personas dispuestas a darles calidad de vida.

Algunas historias de animales que tuvieron una segunda oportunidad

Les dejamos algunos ejemplos de animalitos que, pese a sus limitaciones físicas, consiguen llevar una vida normal gracias a la intervención humana.

Macho, el caballo

El equino fue encontrado desnutrido y con una pata que había sufrido una necrosis al costado de un camino en la India. Pese al consejo mayoritario de practicarle una eutanasia, los veterinarios le amputaron la extremidad y le pusieron una prótesis. Así, el caballo volvió a andar sin problemas.

Búnker, la grulla

A este ave le había roto una de sus patas el impacto de una pelota de golf en Canadá. Gracias a la prótesis que recibió, aunque monitoreada, pudo volver a la vida salvaje.

Motala, la elefanta

El paquidermo había perdido parte de una de sus patas delanteras víctima del estallido de una mina antipersonal en un bosque de su Tailandia natal. Desde entonces, logró volver a caminar gracias a sucesivas prótesis que se le van cambiando de acuerdo a su peso.

Beauty, el águila calva

Por un disparo de cazadores furtivos en Alaska, un águila calva perdió gran parte de su pico. Este hecho le impedía beber y alimentare. Por tal motivo, se le construyó una prótesis impresa en 3-D y Beauty pudo retomar su vida normal.

Chris, el cerdo

cerdo 2

El cerdito había nacido con una malformación en sus patas traseras que no le permitía caminar. El veterinario de Florida (EE.UU.) que lo adoptó, le construyó una silla de ruedas utilizando partes de juguetes.

Te dejamos un video para que conozcas un poco más a Chris, el cerdo.

Fuji, la delfín

Un delfín hembra sufrió la amputación de gran parte de su cola a causa de una enfermedad. Y, aunque no pueda usar la prótesis que le construyeron a tiempo completo, logra compartir parte de su día nadando con los congéneres que viven junto a ella en un acuario de una isla japonesa.

Y tú, ¿conoces alguna historia de animales que tuvieron una segunda oportunidad de vida?