Gato Cartujo o Chartreux

Alba Muñiz · 21 diciembre, 2017
Esta raza de gato destaca por su curiosa estética, pues recuerda a un peluche, y por la particular sonrisa que se le dibuja en la cara; curiosamente, se trata de un felino cazador y estuvo al borde de la extinción

El Cartujo o Chartreux es un minino corpulento y de carácter tranquilo que destaca por su pelaje azul y abundante. También llama la atención por una particular sonrisa que parece dibujarse en su cara.

Una mascota que estuvo al borde de la extinción

Se afirma que este gato fue criado en los monasterios parisinos de los monjes cartujos, de ahí su nombre. Como dato curioso, cabe destacar que en esos lugares era empleado para la caza de roedores.

Sin embargo, aunque se considera que la raza está afincada en Francia desde hace siglos, otra teoría señala que proviene de las montañas de Turquía y de Irán; y que fue introducida en territorio francés en la Edad Media, a través del movimiento comercial entre Europa y Oriente.

Pero pese a que hoy es poco probable que alguien piense en el Cartujo si no es como mascota, en el pasado su lustrosa piel fue utilizada por peleteros. Incluso había criaderos para poder satisfacer la gran demanda de abrigos.

Lo cierto es que el minino estuvo en peligro de extinción hasta que, a finales de los años 20 del siglo pasado, las hermanas Léger desarrollaron, mejoraron y reconstituyeron la raza con las colonias felinas de la isla de Belle-Île-en-mer. Hoy, el Cartujo está reconocido por las principales asociaciones felinas del mundo y goza de gran popularidad.

Gato cartujo o chartreux caracter

El Cartujo o Chartreux es un gato de aspecto robusto que destaca por su pelaje azulado y abundante, y por la sonrisa que parece dibujarse en su rostro.

Cartujo, el gato afelpado que sonríe

Entre las características físicas de este bello minino podemos señalar:

  • Tamaño: mediano.
  • Peso: entre 4,5 y 7 kilogramos los machos y entre 3 y 5 las hembras.
  • Cuerpo: compacto y macizo.
  • Patas: muy musculosas y rectas. Cortas o medianas, con pies pequeños, redondos y anchos.
  • Cola: de largo mediano y gruesa en la base. Se afina hacia el extremo y la punta es redondeada.
  • Cabeza: grande y ancha, con forma de trapecio invertido, pero de líneas muy suaves.
  • Nariz: ancha y recta
  • Orejas: de tamaño pequeño o mediano. Altas y erguidas, son estrechas en la base y redondeadas en la punta. Le dan aspecto de alerta.
  • Ojos: redondeados y grandes, con el ángulo exterior ligeramente elevado. Los colores van del amarillo hasta el cobre intenso.
  • Carrillos: medianamente llenos, redondos, bajos. Están particularmente desarrollados en el macho.
  • Hocico: estrecho en relación con la cabeza, pero no puntiagudo. Con almohadillas de los bigotes y pinch –demarcación profunda entre los carrillos y el hocico– muy pronunciados, que le confieren su aspecto sonriente.
  • Cuello: corto, fuerte y grueso.
  • Pelaje: corto, lustroso y tupido. De textura firme y afelpada, con pelusa abundante y ligeramente lanosa.
  • Color: distintas tonalidades de azul (que resulta una dilución del negro). El tono debe ser uniforme.

Un cazador nato que apenas maúlla

A pesar de que no fue considerado un animal de compañía hasta el siglo XIX, el Cartujo es un gato ideal para vivir en familia. Afectuoso, sociable y juguetón, se lleva muy bien con los niños y puede convivir con otras mascotas.

Gato cartujo o Chartreux comportamiento

Este cazador nato se adaptará al interior de una casa, pero no dejará de agradecer un jardín o algún otro espacio al aire libre del hogar. Curioso, manso y sereno, su personalidad recuerda a veces a la de un perro.

De carácter tranquilo e independiente, es un felino que maúlla poco y duerme mucho. Y aunque con los desconocidos se muestra bastante reservado, es probable que siga a sus dueños a todas partes, ya que no le gusta estar solo.

Cómo cuidar al Cartujo

Con una esperanza de vida que va desde los 12 hasta los 15 años, el Cartujo no presenta afecciones características. Así, la selección natural lo ha convertido en una de las razas más sanas.

Por otra parte, su pelaje corto no requiere de grandes cuidados. Un cepillado semanal basta para evitar la acumulación de pelo muerto. Otro tema a tener en cuenta es la limpieza de sus oídos, ya que segregan más cerumen que otras razas de mininos.

De todas formas, como con toda mascota, la alimentación adecuada, las visitas periódicas al veterinario y el cumplimiento del calendario de vacunación y de desparasitación, contribuirán a que el animal lleve una vida vital y feliz.