¿Por qué mi perro huele mal?

Tiernos, leales, juguetones… ¿Apestosos?. Está bien que adoremos a nuestros perros, pero hay que reconocer que en ocasiones pueden llegar a oler muy mal, y si bien no esperamos que nuestra mascota aromatice nuestra casa como lo haría un jardín de rosas, te damos la respuesta por si alguna vez te has preguntado por qué mi perro huele mal:

Muchas personas consideran que el olor de los perros está relacionado con su aseo, sin embargo el mal olor excesivo en general se debe a problemas de salud. Muchas veces nos acostumbramos al olor de nuestra mascota y entra dentro de nuestra normalidad, los perros tienen un olor característico que es imposible quitarles. Sin embargo si detectas que el mal olor proviene de áreas específicas o un olor fuerte que no se quita con el baño, debes prestar atención a las siguientes situaciones:

Mi perro huele mal: problemas con sus glándulas anales

Los perros y gatos tienen dos glándulas ubicadas cerca al ano encargadas de crear un líquido aceitoso que ellos utilizan para marcar el territorio. En general este líquido se vacía cuando el perro defeca. Sin embargo existen ocasiones en que este líquido no se vacía correctamente, acumulándose en las glándulas y produciendo mal olor, además de dolor en la zona pélvica del animal. Normalmente se detecta este problema cuando vemos al perro arrastrando en ano en la alfombra o piso, o lamiendo la zona constantemente, producto de la piquiña, ardor o dolor que le produce la acumulación del líquido.

Este tipo de obstrucción se denomina impactación y puede llegar a producir infecciones en las glándulas anales. Las infecciones que no son tratadas a tiempo suelen generar hemorragias, estreñimiento, fiebre y abscesos que, en algunas ocasiones, requieren tratamiento quirúrgico.

Salud Oral

perro huele mal 2

Los perros no tendrán un aliento de enjuague bucal, pero tampoco debe ser tan malo. El mal  aliento o halitosis en los perros es producida generalmente por una mala higiene oral y porque pedazos de comida han quedado atrapadas entre los dientes de la mascota. Entre más tiempo pase la comida atrapada, peor será el aliento del animal. Muchas veces, en especial en perros mayores, se presenta mal aliento debido a la acumulación de sarro en las encías, por lo que necesitará una profilaxis para corregir el problema.

Si a pesar de cepillar sus dientes con frecuencia y de haber eliminado el sarro el problema del mal aliento persiste, puede tratarse de un problema de caries, un mal estomacal, del hígado o del intestino, así que sería prudente llevarlo al veterinario para una revisión.

Otitis

La otitis, o infecciones en los oídos son uno de los padecimientos más comunes en mascotas. Se detecta fácilmente por una evidente molestia en los orejas del animal (se rascan o sacuden la cabeza frecuentemente), irritación en la zona, inflamación, supuración y mal olor.

Infortunadamente el olor es una de las principales razones que lleva a los dueños a hacer tratar la otitis, pues cuando este se hace muy fuerte, quiere decir que la enfermedad está bastante avanzada y puede haber comprometido la audición de la mascota.

Infecciones en la piel

perro huele mal 3

Las infecciones en la piel son una de las principales causas de mal olor en los perros. Estas se presentan por razones como infecciones bacterianas, las alergias o la mala alimentación. Las infecciones generan muchas molestias a nuestra mascota, en general comezón, ardor y dolor. Estas tienen múltiples tratamientos dependiendo de lo que la esté originando, por lo tanto nunca es buena idea medicar al perro sin consultar al veterinario, puedes empeorar el problema y causarle mucho sufrimiento a tu mascota.

Flatulencias

Las flatulencias o gases en nuestro perro pueden deberse a una alimentación inapropiada, al consumo excesivo de comida o a que está sufriendo algún tipo de problema respiratorio, estomacal o intestinal. Es importante tratar las flatulencias cuando son excesivas pues un perro puede morir por una torsión estomacal provocada por la acumulación de gases. En general esto puede evitarse dando al perro una dieta rica en fibra y evitando las legumbres.

En general los olores en nuestro perro no deben alarmarnos, sin embargo es mejor, en lugar de aromatizar la casa para disfrazar el problema, darse una pasada por el veterinario y averiguar qué los está originando.