Vizsla o Braco Húngaro, una de las razas cazadoras más antiguas de Europa

Alba Muñiz · 17 noviembre, 2017

Entre las razas europeas más antiguas de perros cazadores, sin lugar a dudas ocupa un lugar preponderante el Braco Húngaro, también conocido como Vizsla. De gran velocidad y olfato, este animal se desempeña con destreza, ya sea como señalador, rastreador, venteador o cobrador.

Además, tiene capacidad para desenvolverse en cualquier tipo de terreno, incluso en el agua. Estos bellos canes sobresalen también en ejercicios de demostración y en pruebas de obediencia y de agilidad, por lo que son muy apreciados también solamente como mascotas del hogar.

Braco húngaro, un perro milenario

Desde hace unos mil años se tiene conocimiento de la existencia de estos canes de estrecha y larga relación con los magiares. Los húngaros estaban relacionados con finlandeses y estonios, quienes habitaban en las estepas asiáticas y europeas del este para luego conquistar la cuenca de los Cárpatos, donde llevaron una raza que se convirtió en el actual Vizla.

Perro braco hungaro corriendo
Fuente: Issigonis

Esculturas que datan del año 1000 muestran señores magiares con halcones y canes de cazas muy parecidos a los que hoy identificamos como Braco Húngaro.

Es por ello que muy probablemente estos animales se cruzaran con perros de Europa Central, como el Sabueso de Transilvania. Luego, con la ocupación turca de 1526, llegaron a la región los Pointer amarrillos, que también se mezclaron con los Vizsla.

El Vizsla o Braco Húngaro es un perro de caza con muchos siglos de historia y que, además, está considerado un excelente animal de compañía, que destaca por su fidelidad y su carácter dulce, dócil y amigable.

Un can con aires de aristócrata

Este elegante perro, de aspecto aristocrático y más largo que alto, tiene una esperanza de vida que va desde los 12 hasta los 14 años. Presenta, además, las siguientes características físicas:

  • Tamaño: de mediano a grande.
  • Cuerpo: bien proporcionado. Delgado pero musculoso y atlético.
  • Altura a la cruz: de 58 a 64 centímetros los machos y de 54 a 60 centímetros las hembras.
  • Peso: entre 22 y 30 kilogramos.
  • Pelaje: corto, liso, denso y duro; en distintos matices de amarillo semilla.
  • Piel: firme. No presenta arrugas ni pliegues.
  • Hocico: relativamente largo y, por lo general, cuadrado. Se estrecha de manera gradual hacia el final.
  • Orejas: delgadas, sedosas y largas. Cuelgan cerca de las mejillas.
  • Ojos: de tamaño mediano. Son de color marrón y de formato ovalado.
  • Cola: larga, de inserción baja y gruesa en la base. Durante muchos años fue cortada (práctica prohibida ahora en gran cantidad de países).

¿Cómo es el carácter del Vizsla?

Aunque se trate de un perro utilizado durante siglos para la caza, desde siempre fue considerado un excelente animal de compañía. Es un can muy dulce, de carácter agradable, muy fiel y dependiente de su dueño. Por eso no es conveniente que pase demasiado tiempo solo, ya que puede sufrir ansiedad por separación.

Adicionalmente, es inteligente, cariñoso y dócil, y se lleva muy bien con los niños y con otros perros. No ladra en exceso y destaca además, por ser un animal curioso y dinámico. Y es que si se lo entrena de forma adecuada, aprenderá con rapidez y será un peludo muy obediente.

Perro braco hungaro en un acantilado
Fuente: Tomer Jacobson

En este sentido cabe señalar que forma parte de las razas que necesitan  una buena cantidad de tiempo diario –al menos una hora– para jugar y ejercitarse. Así que si no va a vivir en zonas rurales lo ideal es que cuente con un jardín o patio. De lo contrario, quizá se aburra y desarrolle comportamientos destructivos dentro de la casa.

Cuidados del Braco Húngaro

El Vizsla es un can que no presenta grandes problemas de salud. De todas formas, podría desarrollar:

  • Displasia de codo y de cadera
  • Epilepsia
  • Adenitis sebácea
  • Hipotiroidismo
  • Atrofia progresiva de retina
  • Linfosarcoma
  • Alergias de piel

Como con toda mascota son más que convenientes visitas periódicas al veterinario para vacunarlo y desparasitarlo, de acuerdo a las indicaciones del profesional especialista.

Cabe reseñar como ventaja que su pelo corto requiere pocos cuidados. De hecho, bastará con cepillarlo de vez en cuando y solo hay que bañarlo cuando se lo vea realmente sucio.

Fuente de las imágenes: Bryon Realey, Issigonis y Tomer Jacobson