Un tóxico amenaza a la mitad de las orcas del planeta

Eugenio Fernández · 28 septiembre, 2018
Esta sustancia es captada por el plancton, que a su vez es ingerido por pequeños peces, depredados por peces más grandes que son ingeridos por las orcas

Un estudio ha hecho saltar las alarmas para la mitad de las orcas de nuestros mares, pues un tóxico producido por el ser humano amenaza la viabilidad de estas poblaciones en un futuro no muy lejano.

La culpa es de los PCB, unos compuestos químicos generados por el hombre para diluir plaguicidas o fabricar pinturas, y que fueron ampliamente utilizados tras la Segunda Guerra Mundial.

Durante los años 60 se produjeron varias intoxicaciones en seres humanos por culpa de estos químicos, lo que provocó enfermedades de la piel, problemas inmunitarios e incluso cáncer. Sucesos como estos llevaron a la prohibición de estos químicos y a que muchos países se comprometieran a su destrucción, que aún no es completa.

¿Por qué esto afecta a las orcas?

El problema de este compuesto es que se usó durante años en plaguicidas por todo el mundo, por lo que ha terminado contaminando los mares. Y es en los mares donde se produce un proceso de biomagnificación, una acumulación de tóxicos que refleja la importancia de la cadena trófica en la naturaleza.

Orca en la cadena alimenticia

Lo que ocurre es que el plancton capta estos tóxicos, y luego este es consumido por peces. Estos peces son consumidos por peces de gran tamaño como los atunes, que finalmente son consumidos por el eslabón de mayor nivel en el mar: en este caso, la orca.

Lo que ocurre es que la mitad de las orcas del mundo parecen tener enormes niveles de PCB debido a este proceso de biomagnificación. Esta es la razón por la que comer la carne de delfines y ballenas, además de inmoral, es peligroso por motivos sanitarios.

La mitad de las orcas del planeta, afectadas

Un nuevo estudio ha comprobado los niveles de PCB en las distintas poblaciones de orcas del mundo, y ha verificado sus efectos. Los PCB causan problemas inmunitarios en las orcas, que las hacen la diana perfecta para enfermedades infecciosas, lo que se une a una disminución de la capacidad reproductiva de estos animales.

Estos efectos, cruzados con los datos de crecimiento poblacional, han revelado que la mitad de las orcas estudiadas por estos científicos estarían en peligro de colapsar. Las poblaciones más afectadas son aquellas cercanas a zonas industriales o las que consumen peces más grandes, como es el caso de las orcas del Estrecho de Gibraltar o las Islas Canarias, que se han especializado en la caza del atún rojo.

Orcas atacan tiburones

El hecho de que las orcas son sensibles a los PCB no era algo nuevo, pues durante años se han visto orcas muertas que presentaban altos niveles de estos tóxicos, ya que además de estar en un alto nivel en la cadena tienen gran cantidad de grasa, donde se acumulan los PCB. Esto, unido a su longevidad, hace que sean los animales que más acumulan este tóxico en el planeta.

Una de las cosas más preocupantes que vemos es que estas poblaciones podrían colapsar únicamente si estuvieran afectadas por los PCB, pero hay que añadir la sobrepesca de su alimento o incluso las prospecciones sísmicas.

Los autores del estudio llaman a la destrucción total de estos tóxicos por parte del hombre, que junto al refuerzo de las medidas de conservación de estos cetáceos parecen las únicas garantías para que tengamos orcas en muchas partes del planeta durante las próximas décadas.

Ross, P. S., Ellis, G. M., Ikonomou, M. G., Barrett-Lennard, L. G., & Addison, R. F. (2000). High PCB concentrations in free-ranging Pacific killer whales, Orcinus orca: effects of age, sex and dietary preference. Marine Pollution Bulletin40(6), 504-515.