Tu primer perro: te ayudamos a que todo mejore en tiempo récord

Antonia Tapia · 17 agosto, 2015

Los primeros días de tu perro en su nueva casa son muy especiales. Quizá el nuevo integrante se sienta algo confundido acerca de dónde está y qué esperar de ti. La creación de una estructura clara con su familia para tu pequeño amigo será primordial para que la transición sea tranquila y efectiva.

En este artículo, compartimos algunos tips para que los primeros días de tu perro en su nuevo hogar no sean conflictivos y pueda mejorar en tiempo record.

Consejos para los primeros 30 días

casita perro

Determina dónde va a pasar tu mascota la mayor parte de su tiempo. Debido a que estará bajo mucho estrés con el cambio de entorno, él puede olvidar cualquier allanamiento de morada (que ha aprendido).

A menudo, la cocina es un espacio que funciona bien para los primeros días. Pero si notas que él se acerca y se posa arriba de tu sofá enséñale que ese sitio no es su lugar.

Si planeas llevar a cabo el entrenamiento de cajón con tu perro, asegúrate de tener una caja.

La zona donde durante los primeros meses pasará la mayor parte de su tiempo es muy importante. En el área que escojas para el can debes ocultar los cables eléctricos que se encuentren sueltos.

Por otro lado, en la zona destinada al nuevo integrante de la familia tienes que guardar, en estantes altos, los productos químicos de uso doméstico. También es conveniente que elimines las plantas, alfombras y objetos frágiles y, si es necesario, tendrás que instalar puertas para bebés.

El entrenamiento de tu perro se iniciará desde el primer momento en que llega a su nuevo hogar. Tómate el tiempo para crear una lista de vocabulario que utilizarás para darle sus instrucciones.  Todos los integrantes o personas que estén en contacto directo con el animal emplearán las mismas palabras. Esto ayudará a evitar la confusión y ayudará a que la mascota aprenda tus comandos más rápidamente.

No olvides colocar una etiqueta de identificación con tu número de teléfono en el collar de tu mascota. De esa manera, te aseguras que, si se escapa, pueda ser encontrado y devuelto.

El primer día de un perro en casa

perro y familia

Si tienes niños o niñas, asegúrate de que sepan cómo deben acercarse sin abrumarlo.

Cuando adoptes al perro, pregunta qué y cuándo se le dio de comer. Reppite ese horario por lo menos durante los primeros días, para evitar molestias gástricas.

Si deseas cambiar a una marca diferente de alimento, tienes que hacerlo en un plazo de una semana. Agrega una parte nueva de alimento a tres partes del viejo pienso.

De camino a casa, el can debe viajar en forma segura, preferiblemente en una caja. Algunos animales encuentran los viajes en coche realmente estresantes, por lo que tendrás que transportarlo en un lugar que sea seguro.

Una vez en casa, tienes que llevarlo inmediatamente a su área de ir al baño y pasar una buena cantidad de tiempo con él para que se acostumbre a esa zona y se anime hacer sus necesidades.

A partir del primer día comienza con su horario de alimentación, rutina de ir al baño y juego / ejercicio. Desde su llegada al hogar, es importante que entiendas que tu perro necesitará tiempo para estar en familia y también breves períodos de adaptación en solitario.

Presta atención, observa cómo se va adaptando y cuando notes que su comportamiento es perfecto prémialo dándole de masticar un juguete o dejándolo descansar tranquilamente.

Durante los primeros días, mantén la calma y tranquilidad en torno a tu can. Palabras como “ven aquí” o “acostarse” puede producir una reacción distinta. Por lo tanto, en principio debes tener mucha paciencia.

Tras varias semanas, seguramente descubrirás la personalidad de tu pequeño amigo. Si al principio, quizás, resultó un poco incómodo, cuándo él empiece a conocerte será todo mucho más fácil.

Se paciente y comprensivo y cumple con las rutinas de alimentación, paseos y ejercicios.

Llévalo con su veterinario para cumplir con revisiones periódicas, asegúrate de que tu can tiene todas las vacunas necesarias y, si lo requiere, llévalo con un entrenador para que mejore, si es necesario, su comportamiento. Finalmente dale toda la atención que necesita y mímalo mucho en todo momento.