Transmisión y prevención del sida en gatos

Francisco María García · 22 septiembre, 2018
El sida en gatos se puede contagiar a través de mordeduras entre mininos o durante la lactancia, de la madre a los cachorros; no es posible que se contagie a través de relaciones sexuales entre felinos

Como en los humanos, el sida en gatos ataca el sistema inmunológico y destruye los linfocitos. Una de las consecuencias es que aparece la vulnerabilidad a enfermedades e infecciones con consecuencias muchas veces fatales. Es importante conocer todo lo relativo a la transmisión y prevención del sida en gatos para minimizar los riesgos de nuestras mascotas.

¿Qué es el sida en gatos?

Se trata de una enfermedad crónica que daña las células del sistema inmunitario. La ocasiona el virus de inmunodeficiencia felina (VIF), que es distinto al que afecta a los humanos. No tiene vacunas, pero puede tratarse de forma efectiva.

El VIF se contrae a través de la mordedura de un animal infectado. No hay evidencia de contagios por vía sexual o por compartir recipientes para comer o tomar agua; se sabe que puede ser contagiado al cachorro durante la lactancia y que no se transmite del gato a las personas.

Si en la casa hay dos gatos y uno está infectado conviene aislarlo; de esta forma, evitaremos que entre juegos y peleas pueda morder o rasguñar al felino sano y contagiarlo. Aún se estudia si las garrapatas o pulgas son agentes transmisores.

Un aliado en la prevención del sida en gatos

Las visitas periódicas al veterinario son indispensables para quienes tienen mascotas. Gracias a ellas se detectan enfermedades como el sida en gatos, que puede no mostrar síntomas en los primeros años.  La destrucción de los linfocitos y el consecuente deterioro del sistema inmunológico son las primeras evidencias de un grave daño.

Hay varios síntomas ante los cuales se deben generar alertas: es el caso de la pérdida del apetito y de peso, estomatitis, diarrea o gingivitis. También la fiebre, pelaje sin brillo, inflamación del tejido conjuntivo, problemas de fertilidad o deterioro mental.

Gato con sida felino

Si el gato comienza a experimentar enfermedades de manera recurrente es momento de acudir al veterinario, aunque sean de poca gravedad. Esto es importante sobre todo si esas pequeñas dolencias tardan en curar. El veterinario recomendará las pruebas pertinentes.

Los tests que detectan anticuerpos específicos de la enfermedad serán las primeras pruebas. Su confiabilidad no siempre es del 100%, por lo que en algunos casos deberán repetirse.

Prevención, la mejor arma

Para ayudar a prevenir esta enfermedad es recomendable fortalecer permanentemente el sistema inmune de la mascota. Además, es necesario controlar sus salidas a la calle y peleas con gatos callejeros, los más susceptibles de estar contagiados.

Contagiada la enfermedad, además de insistir en reforzar el sistema inmune, existen medicamentos antimicrobianos para controlar infecciones, que pueden atacar al gato en cualquier momento.

También hay algunos antinflamatorios permitirán tratar padecimientos asociados, como gingivitis o estomatitis. El especialista es quien debe indicar cualquier tratamiento.

Una dieta equilibrada es de suma importancia antes y después de contraer la enfermedad. Si el felino ya está expuesto, una comida con alto contenido calórico ayudará a disminuir el deterioro del organismo.

Sida en gatos

Hay esperanzas

La esperanza de vida para los gatos contagiados con el sida en gatos es difícil de predecir. La intensidad de las enfermedades imprevistas y la forma en como se aplique el tratamiento determinarán el futuro.

Los gatos pueden tener una vida tranquila y sin sufrimientos con ciertos cuidados. También es importante no confiarse ante cualquier mejoría ni bajar la intensidad del tratamiento. Ante el más mínimo síntoma, como pérdida de peso o fiebre, hay que consultar al veterinario.

De forma simultánea, debemos cuidar que su alimentación sea nutritiva y de calidad, desparasitarlo con regularidad y mantener el programa de vacunaciones. La homeopatía para gatos es una alternativa de prevención de enfermedades secundarias y oportunistas.

¿Un nuevo gato en la casa?

Ante la muerte de un gato con VIF es recomendable tomar previsiones antes de llevar otra mascota a la casa; es preciso desinfectar su espacio, las alfombras y pisos donde dormía para eliminar restos de saliva y sangre. Aunque el virus fuera del organismo infectado tiene pocas horas de vida, siempre es bueno tomar precauciones.

También es indispensable reemplazar las pertenencias del minino fallecido y vacunar al nuevo integrante de la familia contra las infecciones más comunes. Así se mantendrá su salud fuerte y será menos vulnerable a cualquier tipo de enfermedad.

La prevención del sida en gatos es una tarea que podemos realizar. Una vez que la enfermedad es transmitida, los cuidados hacia nuestra mascota le ayudarán a prolongar su tiempo de vida con calidad y sin sufrimientos.