Tasi: el perro afgano

Francisco María García · 6 octubre, 2018
De carácter equilibrado, el tasi se muestra como un apegado, calmado, protector con sus dueños y al mismo tiempo puede llevarse muy bien con niños pequeños

El tasi, también conocido como perro afgano, es un can de talla grande que pertenece a la familia de los galgos o lebreles. Aunque comparta muchas características con estas razas, el tasi destaca por su largo y exuberante pelaje que puede llegar a tocar el suelo.

Se trata de animales dueños de un temperamento muy especial, enérgico y, a la vez, elegante y afectuoso. Para conocer más sobre esta interesante raza canina, te invitamos a seguir leyendo.

Características físicas del tasi

El tasi es un perro grande, alto y elegante, que destaca un cuerpo estilizado de líneas finas y armoniosas. Su rasgo más característico es el exuberante manto largo, liso y sedoso que cubre todo su cuerpo y puede alcanzar el suelo.

A pesar de su pelaje voluminoso, el lebrel afgano es muy ágil y conserva la elegancia en cada uno de sus movimientos. Sus largas orejas que caen paralelamente a su rostro también contribuyen para moldear sus bellas expresiones.

La cabeza y las expresiones faciales del tasi también revelan el aire refinado que caracteriza a estos perros. De hecho, se trata de una raza muy expresiva y sensible que suele criar un vínculo muy especial con sus dueños.

Además de fino y esbelto, el galgo afgano es un perro fuerte, con una musculatura bien desarrollada y notable resistencia física. Sus huesos son largos y prominentes, el pecho es profundo y las patas son rectas y firmes. También llama la atención su cola rizada que muestra un formato similar a un anillo.

Galgo afgano

En su manto son admitidos diferentes colores y combinaciones de tonalidades. No obstante, los ejemplares más comunes son de color crema o arena con una porción de su cuerpo negra o castaña.

Personalidad y carácter del lebrel afgano

El lebrel afgano es dueño de un temperamento muy especial. Se trata de un perro independiente y sereno que, a la vez, se muestra muy cariñoso, leal y apegado con su familia. También tiene un gran sentido de protección hacia sus dueños, por lo cual necesitan ser correctamente socializados y educados desde cachorros.

En su núcleo familiar el galgo afgano es un compañero afable, calmado y equilibrado, que puede convivir muy bien con niños. Se trata de un animal con una alta sociabilidad.

La presencia de personas extrañas puede generar a estos animales cierta desconfianza, pero no suelen mostrarse agresivos. Su relación con otros animales de compañía dependerá mayormente de su socialización, aunque suelan disfrutar la compañía de otros perros.

Como todos los galgos, el tasi es enérgico y requiere una alta dosis de actividad física diaria para conservar un peso saludable y un comportamiento equilibrado. Lo ideal es que juguemos con ellos libremente en un espacio amplio y seguro, además de dar sus paseos diarios.

Cuidados esenciales para los perros tasi

El largo y sedoso manto de los perros afganos requiere un mantenimiento algo exigente para preservar su belleza y óptima salud. Los cepillados diarios son indispensables para evitar la formación de nudos y el cúmulo de suciedades entre sus pelos.

Lebrel afgano

Si viven dentro de casas o pisos amplios, les podemos bañar una vez al mes o a cada seis semanas. No obstante, la vida al aire libre o en el exterior puede exigir una higiene más frecuente.

Las visitas a la peluquería canina también serán importantes para mantener un largo adecuado de su pelaje. Durante el verano el tasi también puede beneficiarse con un corte más generoso para aliviar el volumen de su pelaje y no tener mucho calor.

Como todos los perros, el lebrel afgano necesita recibir una nutrición completa y equilibrada para desarrollar completamente sus habilidades físicas, cognitivas y emocionales. Para elegir la dieta más adecuada para tu mejor amigo te recomendamos contar con la ayuda de un veterinario de tu confianza.

Salud y esperanza de vida

En líneas generales, los perros tasi son muy sanos y resistentes, con una esperanza de vida de 12 a 14 años. Con una adecuada medicina preventiva y los debidos cuidados, difícilmente se enferman y pueden disfrutar de una vida muy saludable.

No obstante, también pueden desarrollar algunas patologías comunes en los perros grandes, como la displasia de cadera y la malformación de codo. Además, los galgos suelen ser sensibles a la exposición a sustancias químicas irritantes o corrosivas, así como a fármacos con cortisona o tranquilizantes.

Por todo ello, vale recordar la importancia de respetar la cartilla de vacunación y las desparasitaciones de nuestras mascotas. Las visitas al veterinario cada seis meses también serán esenciales para verificar su estado de salud y ofrecerles siempre una óptima calidad de vida.