Sillas de ruedas para peces: un invento para mejorar la calidad de vida

Cristina · 10 junio, 2015

Lo que cada uno de nosotros nos plantearíamos hacer por nuestra mascota es difícil de imaginar e incluso contar, ya que hasta que no surge la necesidad no sabemos de qué seremos capaces. Solo contemplando nuestra rutina diaria nos damos cuenta de lo importantes que son para nosotros. Nos levantamos más temprano para poder sacar a pasear a nuestro perro o, aunque regresemos tarde y cansados después de un largo día de trabajo, buscamos el momento para pasar un rato con nuestro gato. Son solo dos ejemplos. Por eso no es de extrañar que un hombre, al contemplar como su pequeño pez no podía nadar, inventara algo para ayudar a mejorar la vida de estas pequeñas mascotas: sillas de ruedas para peces.

Buscó la solución: las sillas de ruedas para peces

pez pecera

Está claro que si cualquiera de nosotros acaba en una gran masa de agua y no sabe nadar, el fin que le espera no es nada agradable. Podemos decir que, en el caso de los peces, de no hacer lo que en ellos es natural sucedería lo mismo. Como os contábamos al principio, un hombre observó con preocupación cómo su pez no podía nadar. Es cierto que es una de las mascotas más pequeñas que podemos tener, por eso hay quien pudiera pensar que ,si está enferma, lo mejor sería deshacernos de ella y comprar otra. Afortunadamente esta persona tenía un concepto diferente en cuanto a su importancia. En lugar de adoptar una posición pasiva decidió actuar sin dilación.

Así que, después de varios días pensando qué hacer, tuvo una genial idea: crear un prototipo que serviría para hacer sillas de ruedas caseras para peces. Con este dispositivo puede inspirar a otros propietarios de peces para que intenten dar una oportunidad a aquellos que tienen problemas para nadar debido a cualquier causa.

La silla de ruedas no puede ser más sencilla. Utilizó una gasa y un corcho, como veréis, utensilios comunes que todos seguramente tenemos en casa y que, si no, son fáciles de conseguir. Pasó una gasa alrededor de su cuerpo para después sujetar ambos extremos al corcho, lo que permite al pez seguir flotando en su acuario hasta que se cure de su enfermedad, que por cierto es una infección en la vejiga natatoria.

Sillas de ruedas para peces profesionales

Aunque este dueño se haya esmerado en conseguir solucionar por sí mismo el problema de su mascota, lo cierto es que existen sillas de ruedas para peces que podríamos calificar como profesionales. Es decir, aquellas que, en lugar de hacerlas nosotros mismos, nos las puede proveer el veterinario y que tienen el mismo fin: mejorar la vida de estos animalitos acuáticos. Si las utilizan pueden mantenerse con vida en caso de que afronten cualquier tipo de enfermedad como la que padecía el protagonista de nuestra historia. Por cierto, es posible que te preguntes en qué consiste este problema: te lo mostramos a continuación.

Qué es la vegija natatoria y qué sucede cuando no funciona correctamente

pez

La vejiga natatoria es un órgano membranoso que poseen los peces. Tiene forma de saco y se sitúa por encima del resto de los órganos internos. Sirve principalmente para estabilizar la flotabilidad del pez y contiene distintos gases en su interior: oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono. Dependiendo del movimiento que desee realizar, el animal llena o vacía la vejiga, por lo que un funcionamiento correcto es clave para garantizar la completa movilidad del pez, incluso para poder mantenerse quieto.

En algunos casos se cierra el conducto por el cual entra el gas en la vejiga natatoria, puede ser por una obstrucción o, como decíamos en el caso que nos ocupa, por alguna clase de infección. Cuando eso sucede, el animal pierde la facultad de seguir moviéndose, o bien se queda flotando si hay gases en su interior o se va al fondo de la pecera si está vacío. Cuando sucede esto último, las sillas de ruedas para peces nos pueden ayudar.

Si sospechas que a tu pez le ocurre algo similar, es importante que, además de buscar una solución de emergencia como la que encontró este dueño, acudas al veterinario. Solamente un profesional podrá encontrar el origen del problema y darte la mejor solución.