¿Sabes cómo no se debe saludar a un perro? Aquí te lo contamos

Irene Peláez · 21 febrero, 2015

Muchos amantes de los perros se lanzan a saludar a los canes cuando se encuentran uno por la calle, sin darse cuenta de que el lenguaje corporal humano puede resultar amenazante para el pobre animal, aunque lo haga con las mejores intenciones. Esto puede provocar que el perro muerda. Para que estas situaciones no ocurran, en este artículo te contamos cómo no se debe saludar a un perro.

Cómo no se debe saludar a un perro

perro y dueño

Al igual que las personas, los perros tienen un espacio de seguridad (o espacio vital, o burbuja, como quieras llamarlo), que no debe de ser invadido. Cuando alguien invade este espacio, el perro utiliza un lenguaje corporal llamado “señales de calma”, que indican que no le gusta nada lo que le están haciendo y que la persona debería parar de inmediato. Si el comportamiento desagradable continúa, el can puede llegar a morder como sistema de defensa y para provocar el cese de este comportamiento.

Los comportamientos que producen una invasión del espacio de seguridad del perro y que por tanto, son comportamientos a evitar, son saludarle de forma efusiva o rápida, acercarse de frente y con la mirada fija, abrazarle efusivamente, agacharse sobre el perro, ponerle la mano en la cara o encima de su cabeza, chillar o agarrarle la cabeza para besarlo.

Si está en el coche, no te acerques de forma brusca o introduzcas la mano para tocarle. Evita acercarte corriendo o de forma brusca, si un desconocido se acercara a saludarte corriendo, tú también te asustarías. Todos estos comportamientos provocarán una reacción negativa por parte del perro.

La forma correcta de saludar a un perro

perro con niño

Para saludar a un perro correctamente lo mejor es acercarse de forma lenta, evaluando su estado emocional y su lenguaje corporal, para descartar señales de miedo. No se le debe mirar fijamente, sino bajar la mirada y dejar que el perro se acerque a su ritmo. No te pongas de frente a él, sino que debes dejar que se acerque por un lateral tuyo, lo que le resulta menos amenazante. Una vez se haya acercado, ya puedes agacharte y acariciarle en el lateral de su cara, cuerpo o el lomo.

Además de todo esto, se debe tener en cuenta que algunos perros tienen miedos adicionales y fobias, al igual que los humanos y pueden asustarse de las personas con gorros, gafas de sol, paraguas e incluso de los niños, por lo que es importante captar cuanto antes las señales de miedo, incomodidad o tensión que pueda mostrar un perro y de esta manera evitar accidentes.