Resolvemos las dudas más habituales acerca del perro

Irene Peláez · 23 marzo, 2015

Hoy en día muchas personas se plantean tener un perro de mascota. Sin embargo, esta decisión despierta muchas dudas y preguntas sobre el adiestramiento, la comida, el mejor sitio para que duerman, la frecuencia y longitud de los paseos, y los cuidados especiales que necesitan. Además, es mejor tener todo el conocimiento de antemano, antes de meterse en una tarea que requiere tanto esfuerzo y dedicación como es tener una mascota. Aquí te resolvemos las dudas más habituales acerca del perro.

¿A qué edad se adopta un cachorro?

La edad ideal para adoptar un cachorro es entre las 6 y 8 semanas, porque hasta esa edad es importante que interaccionen con su madre y sus hermanos. Es el primer paso natural para una correcta socialización.

¿Se puede adiestrar a una mascota adulta?

perro acude llamada

A veces se adopta una mascota adulta sin educar o a medio educar, ya que sus dueños se cansaron de corregir conductas indeseables. Sin embargo, nunca es demasiado tarde para enseñarle buenos modales a una mascota. La perseverancia y la respuesta positiva a los cambios son clave para la educación de un perro adulto.

Tanto los perros adultos como los jóvenes, deben aprender a responder a comandos sencillos como “siéntate”, “ven” y “quieto”. Esto se hace mediante la repetición de la orden y el refuerzo positivo con comida o golosinas. Además, los adultos también deben ser estimulados, usar juguetes y hacer mucho ejercicio.

¿Por qué los perros se revuelcan en huesos?

Se cree que los perros tienen este comportamiento para enmascarar su olor. Esta forma de actuar es heredado de los lobos y los perros salvajes. Esto sirve para que las presas no perciban el olor del predador, no se alarmen y huyan.

¿Cómo se elige el nombre de un perro?

La elección del nombre de un cachorro es un paso importante, porque es el nombre por el que se identificará al perro durante toda su vida, por ello debe tomarse con tiempo. Es muy importante que todos los miembros de la familia estén de acuerdo con el nombre y llamen a la mascota siempre de la misma manera.

Además del gusto personal de cada uno, hay varios aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir un nombre para el perro.

  • Evitar los nombres que se parezcan a las órdenes de adiestramiento (sit, down, ven, aquí…) Esto favorecerá una buena comunicación entre el tutor y el animal y evitará que la mascota confunda su nombre con una orden.
  • No se deberían poner nombres iguales o parecidos a otros animales o integrantes de la familia, incluso de los vecinos.
  • El nombre no debe ser demasiado largo, para que el animal lo interprete bien. Si se le quiere poner un nombre largo, se deberá llamar al perro por un diminutivo.
  • Escoger un nombre que no quede muy mal cuando el perro crezca. Por ejemplo, un cachorro de gran danés con el nombre de “Pitufín” es muy mono, pero cuando crezca el nombre le quedará ridículo.

¿A qué edad se le pone el collar al perro?

paseo perro

El collar se le debe colocar a un perro doméstico cuanto antes para que se vaya acostumbrando. La edad a la que generalmente se le coloca a un cachorro es entre los dos meses y los dos meses y medio de edad. Al principio le molestará, rascará o intentará quitárselo, pero pronto se acostumbrará sin problemas.

Existen tres tipos de collares: los de hebilla, los de ahorque y los que tienen púas. Los collares con hebillas son los recomendados para cachorros de menos de cuatro meses. Los de ahorque son los ideales para el adiestramiento en perros mayores de cuatro meses. Y los collares con púas se usan para proteger el cuello del animal de posibles peleas con otros perros.

¿Por qué los perros mueven la cola?

Como los antepasados del perro eran animales de manada, desarrollaron una forma de comunicarse entre ellos, usando diferentes posturas del cuerpo, diferentes tonos de ladridos y gruñidos. La cola es una de las partes más expresivas del cuerpo y por tanto puede comunicar diversos mensajes. Según la posición de la cola (si alta o baja), puede comunicar amigabilidad, ganas de jugar, agresividad o incluso temor o sumisión.