Razas de gatos sin pelo

Yamila · 30 octubre, 2017

Cuando pensamos en un gatuno, automáticamente se nos viene a la mente un peludín suave y bien peinado. Sin embargo, también existen razas de gatos sin pelo que, si bien son algo diferentes a nuestra visión, tienen varias ventajas… ¡No más bolas de pelo ni cepillados! Entérate cuáles son en el siguiente artículo.

¿Cuáles son los gatos sin pelo?

Si estás buscando una mascota que sea muy fácil de mantener y que no requiera baños, cepillados ni productos especiales, te recomendamos estos gatos sin pelo:

El origen del gato esfinge es desconocido.

1. Sphynx

El gato esfinge es el más conocido entre los sin pelo. Sin duda, esa es su característica más llamativa. Sin embargo, cuenta con una fina capa de vello casi imperceptible al tacto o a la vista. El gen responsable de esta particularidad es recesivo, a diferencia de otras razas, que con la misma cualidad, es dominante.

Debemos tener en cuenta que los gatunos sin pelaje son producto de una mutación genética natural, y que los primeros ejemplares de Sphynx surgieron en Canadá en los años 60. Para muchos, tener un ejemplar de esta raza es sinónimo de sofisticación o esnobismo.

En cuanto al temperamento, debemos indicar que es muy pacífico, dulce, amigable, inteligente, y que prefiere los ambientes tranquilos. Puede ser algo dependiente de sus dueños y le agradan los ambientes cálidos.

2. Don Sphynx

También llamado Donskoy o Don Sin Pelo en español, es una raza de gato que surgió en la ciudad de Rostov del Don, en Rusia. Su origen es bastante nuevo: 1987 es el año del primer ejemplar con estas características y, a pesar de su nombre, no está emparentado con el Sphynx, debido a que su calvicie ha sido causada por un gen dominante.

Es un animal de tamaño mediano y musculoso, con orejas grandes, dedos del pie palmeados y ojos en forma almendrada. A pesar de la carencia de pelo, necesita baños regulares para evitar que la piel se vuelva grasa.

3. Peterbald

Otra de las razas de gatos sin pelo que proviene de Rusia. En este caso la ciudad que la vio nacer es San Petersburgo (fundada por el Zar Pedro el Grande). Su nombre es una combinación perfecta entre su origen (Peter: Pedro) y su condición (bald: calvo).

El Peterbald es un gato de tamaño mediano, con cuerpo bien balanceado, cabeza en forma de triángulo, orejas grandes y abiertas en la base, ojos almendrados y patas altas. La falta de pelo puede ser total o parcial (pelaje de “cepillo”, como se lo llama). Al igual que el Don Sphynx (su antecesor), el gen causante de esta peculiaridad es el gen dominante.

Los gatos de esta raza suelen ser pacíficos, dulces, enérgico, grandes compañeros, demandantes y dependientes de los dueños. Se llevan bien con otras mascotas y con los niños. Pertenece al grupo IV de la Federación Internacional Felina.

4. Levkoy ucraniano

El último de los gatos sin pelo, y sólo se conoce uno de sus progenitores: el Sphynx. El otro felino que podría ser su antecesor es el Scottish Fold. ¿Por qué se cree eso? Por la forma y el tamaño de las orejas: dobladas hacia dentro (al revés que en los Elfo). El carácter, el tamaño y la fortaleza también son similares al escocés. Es un gatuno sociable, fiel y muy familiar.

Bambino gato sin pelo sobre el sofa

5. Bambino

Esta raza ha sido creada tras la cruza entre un Sphynx y un Munchkin. Del primero ha heredado la falta de pelo, y del segundo las patas más cortas de lo normal. Mantiene el mismo gen que algunos perros, como el Basset Hound o el Dachshund, y una condición llamada Bassetismo. Esto, sin embargo, no le impide saltar o correr como cualquier otro gato. Incluso es bastante travieso y le encanta trepar y jugar.

6. Elfo

Es muy similar en aspecto al Sphynx, porque ha sido uno de sus “padres” junto al American Curl (de quien heredó las orejas dobladas tan características). Este gato sin pelo es bastante reciente, ya que los primeros ejemplares nacieron en el 2009. Aún no ha sido declarada raza independiente, sino como una variedad del Esfinge. Es un animal muy cariñoso y compañero.