Rascadores para gatos, el mejor juguete

Aileen Zaera · 6 marzo, 2015

Son muchos los juguetes que existen en el mercado para nuestros felinos. Incluso cuando vamos a una tienda de mascotas a elegir un juguete, muchas veces no sabemos cuál escoger porque hay un sinfín de juguetes, y nos pasa que compramos uno y lo llevamos a casa y se lo damos a nuestro peludito pero este solo juega por un momento con él y luego lo ignora.

Así que comprar cualquier juguete no es lo indicado, hay que pensar un poco más, para que nuestra inversión no se vea afectada.

Además, muchas veces vemos que nuestros felinos juegan con los objetos que menos esperamos que lo hagan y que no necesariamente son juguetes, sino cosas que se encuentran en nuestro hogar, estos van desde una simple bolsa, hasta jugar con nuestros muebles, que bien sabemos que no son juguetes, pero a ellos les encantan, porque los arañan y se fortalecen sus uñas.

Una inversión necesaria

gato jugando

Pero lo más idóneo es invertir en un juguete que realmente va a utilizar y que es necesario para ellos, como son los rascadores para gatos. Este juguete sin duda alguna les va a ayudar mucho, no solo para que ellos no destrocen los muebles, sino que además invierten tiempo y energía acicalándose y jugando en estos árboles para gatos.

Esto rascadores sirven para los gatos que no salen a la calle, que son de hogareño, ya que los gatos que están en el exterior, fortalecen sus uñas en los árboles. Pero los que viven en casas o apartamentos necesitan de igual forma hacerlo, y es por eso que los rascadores vendrían siendo el sustituto a los árboles de la calle.

Mucho más que diversión

Los gatos no solo se fortalecen las uñas al rascar ciertas superficies, sino que además es un medio de comunicación para ellos al realizar esto. Están además marcando su territorio, ellos dejan potentes señales felinas para los demás habitantes de la casa, que podrían ser otros animales.

En sus patitas tienen unas glándulas olorosas, más concretamente en sus almohadillas, estas dejan unas señales olfativas para el resto de los habitantes de la casa.

Es por esto que ellos necesitan rascar sus uñas en superficies determinadas. Por esta razón es importante contar con los rascadores en el hogar, si bien es cierto que pueden ocupar espacio, pero es necesario que lo haga, puesto que nuestro amigo necesita un lugar para sí mismo.

¿Dónde se pueden encontrar?

Estos rascadores los podemos encontrar en las tiendas de mascotas, por internet o también se pueden hacer en el hogar. Hay muchos manuales en línea que explican paso por paso la realización de estos rascadores, con pocos instrumentos y que se consiguen fácilmente.

Se hacen con materiales que muchas veces ya tenemos en el hogar, a veces a las personas no les gusta comprar ciertos juguetes, por el temor a que estos no les gusten a sus peludos, por eso el hacer estos rascadores por tu cuenta es mucho mejor, además ahorrarás dinero.

Suele pasar que damos con la idea de buscar un rascador para el felino una vez que este ya ha elegido uno que bien podría ser el sofá, y muchas veces es difícil quitarles esta mala costumbre.

¿Cómo conseguir que lo utilice?

gato mordiendo 2

Es difícil pero no imposible el que deje de rascar los muebles y empiece a utilizar el rascador que bien sea el que compramos o el que le hicimos.

Es cuestión de tiempo, pero terminarán por hacer uso de este, solo debemos ir moviendo el rascador a zonas en las que él suele rascar, si rasca las patas de una silla podemos mover el rascador cerca de la silla, para que él mismo vaya aprendiendo que eso es lo que debe rascar.

Cuando lo vaya utilizando dejara sus huellas y olor y por consecuencia irá haciendo uso de este más regularmente.

También existe una hierba, la llamada catnip, que a ellos les encanta, y colocarle esta hierva en el rascador incentivara al gato a hacer uso de este. A ellos les gustan los lugares que son tranquilos, así que una vez que ya haya aprendido a utilizar el rascador o haciendo uso del catnip para que lo use, lo podemos mover a otra zona que sea más apropiada para nuestro amiguito.

A veces no es tanto que no le guste el rascador, sino que no le gusta la forma de este o la posición en la que se encuentra, bien sea horizontal o vertical, así que ir probando con diferentes rascadores hasta dar con el apropiado no es del todo mala idea.