Rana toro americana: ¿Por qué es una mala mascota?

29 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
Es necesario tomar conciencia del peligro del tráfico de mascotas exóticas ya que, como la rana toro americana, son especies invasoras potenciales en muchos casos.

Los anfibios también llegan a los hogares de muchos aficionados a las mascotas exóticas. Sin embargo, hay que ser conscientes del riesgo que conlleva la tenencia de este tipo de animales, ya que en muchos casos acaban sus días como mascotas liberados en la naturaleza, donde pueden proliferar rápidamente y competir con las especies autóctonas.

La rana toro americana es un ejemplo de esto. Originaria de Norteamérica, esta especie ha conseguido invadir otras zonas de América, Asia y Europa. Por ello, este anfibio está incluido en de la base de datos del Grupo de especialistas en especies invasoras de la UICN y clasificada dentro de las 100 peores especies exóticas invasoras del planeta.

Un anfibio de gran tamaño

Uno de los aspectos más destacables de este animal es su gran tamaño, pues un ejemplar adulto mide de 10 a 20 centímetros de longitud. Además, los individuos más grandes pueden llegar a pesar un kilogramo.

La rana toro americana es de color verde oliva, con manchas verdosas o cafés. La cabeza es ancha y plana con un pliegue en cada ojo, que bordea todo el tímpano. Un carácter esencial para diferenciar los sexos es el tamaño del tímpano, de un diámetro mayor que el ojo en machos y del mismo tamaño que el ojo en hembras.

Su vientre es blanquecino, con manchas rayadas grises y las patas traseras presentan manchas oscuras a modo de rayas.

La cabeza de una rana toro americana.

¿Por qué ha llegado a ser una especie invasora?

Las especies invasoras comparten entre ellas la habilidad de ocupar un amplio rango de hábitats y de alimentarse de gran número de especies. Esto es parte de su éxito en entornos diferentes a su lugar de origen. La rana toro americana prolifera como especie invasora gracias a una de serie de atributos que te mostramos a continuación.

Un amplio rango de tolerancia térmica

Las ranas comienzan a estar activas a partir de los 15ºC del agua. A temperaturas inferiores a 1ºC cesan la actividad motora. En su hábitat natural permanecen en aguas entre 24ºC y 33ºC, con una temperatura ambiente que abarca desde los 26ºC hasta los 42ºC y una humedad relativa entre 33 % y 100 %.

Puestas muy numerosa al año

En primavera y verano suele ser la época de cría y el número de huevos por puesta de cada hembra ronda los 20 000, pero puede alcanzar la cifra de 40 000 en las madres más grandes. Si los factores ambientales son favorables, estas ranas pueden llegar a poner varias puestas al año.

Los huevos eclosionan en unos tres o cinco días y los renacuajos —que alcanzan los 20 centímetros de longitud— pueden sufrir la metamorfosis en tan solo seis meses en aguas cálidas. Desde luego, estamos ante un ritmo reproductor desmedido.

Especie oportunista

Este animal adapta su dieta según las presas que encuentra en el medio. La rana toro americana se alimenta de todo tipo de invertebrados terrestres, acuáticos y voladores, así como de los vertebrados que se aproximan lo suficiente a un ejemplar adulto.

Esta especie caza al acecho, pues se mantiene inmóvil y camuflada por la vegetación de las proximidades. Su mayor baza no es la velocidad sino el engaño: en cuanto pasa una presa por delante, se abalanza sobre ella.

La rana es capaz de devorar peces, renacuajos, tortugas y serpientes pequeñas, así como ratas o murciélagos que se acercan a beber a las charcas. Su capacidad de alimentación es tal que puede resistir largos periodos de ayuno tras una comida copiosa.

Los renacuajos son —en general— herbívoros pero, analizando sus contenidos estomacales, se han encontrados excrementos y otros restos orgánicos, además de pequeños invertebrados acuáticos. Así pues, parece que —como a sus padres— les vale cualquier cosa que les quepa en la boca.

Gran plasticidad ambiental

La rana toro americana puede ocupar cualquier tipo de hábitat de aguas estancadas o con poco movimiento, sobre todo si dispone de abundante follaje y restos vegetales en descomposición.

Además de todo esto, la rana toro americana es capaz de soportar niveles de contaminación relativamente altos, lo que le permite usar hábitats degradados por la actividad humana. Hay expertos que van más allá, pues sugieren que la especie muestra preferencia por estos «ecosistemas artificiales».

El peligro de las especies invasoras

Todas estos factores convierten a la rana toro americana en una especie con gran potencial para instalarse en ecosistemas diferentes al suyo y depredar y desplazar fácilmente a las especies autóctonas.

Además, la introducción de especies invasoras también conlleva otro problema asociado: la transmisión de nuevas enfermedades. La rana toro americana puede ser hospedadora de hongos, bacterias y virus como Batrachochytrium dendrobatidis, un patógeno que afecta gravemente a la salud de los anfibios. 

Muchas ranas toro en un estanque.

Actualmente, se ha puesto en marcha un programa para el control y la erradicación de esta especie invasora en la naturaleza. Este plan incluye medidas de concienciación y sensibilización, especialmente dirigidas a los aficionados a mascotas exóticas.

  • Catálogo Español de Especies Invasoras. Lithobates catesbeianus.