¿Qué hago si han envenenado a mi gato?

Virginia Duque 19 abril, 2018
En estas situaciones hay que mantener la calma, pero lo primordial es identificar los síntomas; también es preciso prevenir y tener a mano el teléfono de un veterinario 24 horas

Desgraciadamente, el envenenamiento de mascotas está a la orden del día. Han sido muchas las noticias que hemos escuchado sobre perros y gatos a los que les ha sucedido, y esto es fruto del odio que algunos sienten por los animales. Si tienes un gato, y sale y entra de casa, es posible que te veas en esta situación. Entonces te preguntarás: “¿qué hago si han envenenado a mi gato?”.

Antes de saber cómo actuar ante un envenenamiento, debes aprender a reconocer los síntomas de este.

Los síntomas del envenenamiento en gatos

Los síntomas de un envenenamiento son muy claros. No te será difícil identificarlos y, de ese modo, poner remedio a lo que tu gato le esté sucediendo. Estos son los más comunes. Piensa que tu gato no tiene que pasar por todos ellos para que te des cuenta de que algo no va bien; podría mostrar solo uno o varios de ellos.

  • Problemas al respirar
  • Vómitos y diarreas
  • Tos y etsornudos
  • Salivación excesiva
  • Pipí oscurecido
  • Jadeos
  • Lengua azul
  • Problemas gástricos
  • Depresión
  • Convulsiones involuntarias
  • Pupilas dilatadas
  • Desmayos
  • Escalofríos
Gato enfermo

Estos son los más comunes, aunque podría presentarse de otras formas. Como siempre te decimos, en este punto, tú tienes la responsabilidad de observar a tu gato y notar cualquier cambio que pudieras ver en él y así poder actuar con rapidez.

Qué hago si han envenenado a mi gato

Una vez que ya has identificado todos los síntomas, ahora hay que pasar a la acción. Sobre todo, queremos aconsejarte que actúes con rapidez, pues un segundo podría determinar si tu mascota sigue o no viviendo.

Busca un sitio aireado

Lo primero que tienes que hacer es llevar a tu gato a un lugar bien aireado, donde no haga frío pero que él pueda sentir una brisa que le alivie la molestia y le haga sentir relajado. Ten cuidado al moverlo, ya que, aunque nunca lo haya hecho, podría arañarte o morderte, pues los gatos enfermos suelen tornarse un tanto agresivos.

Llama al veterinario

Ponte en contacto con el veterinario para que vaya hasta tu casa, o bien para avisarle de que vas hacia su consulta. Pregúntale qué puedes hacer mientras llega el momento de encontraros.

Ten a mano un número de teléfono de un veterinario de urgencias 24 horas antes de que sucedan este tipo de cosas; es una prevención que salvará la vida a tu animal ante una urgencia.

No le des nada que no haya sido prescrito por el veterinario

Este es un error que cometemos, pues cuando buscamos en internet, o lo comentamos con personas cercanas a nosotros, siempre están los consejos que pretenden ayudar pero que no siempre funcionan.

Podrías poner en peligro a tu gato, así que sigue al pie de la letra las indicaciones del veterinario. Recuerda que también hay países en los que existe la línea de ayuda a animales envenenados, quienes también te pueden orientar sobre qué hacer.

No le hagas vomitar

Si no has podido identificar el veneno, no hagas vomitar a tu gato. Existen ciertos tipos de sustancias que, unidas a los jugos gástricos, ocasionarían un daño irreparable en el esófago o el tracto digestivo de tu gato.

Gato vomita comida

Es mejor esperar unos minutos hasta que te encuentres con el veterinario, y que sea él quien te indique si el vómito es o no necesario.

Usa carbón activado

Si el veterinario te ha dado vía libre para forzar el vómito, usa el carbón activado después de este. Diluye una cucharadita en agua que contenga un gramo por cada medio kilo de tu gato. Intenta que la mezcla sea más solida que líquida y dásela con una jeringuilla.

La función de este producto será evitar que el cuerpo siga absorbiendo el veneno; formará una ‘muralla’ entre este y los órganos.

Recuerda que mantener la calma en situaciones extremas como esta puede marcar la diferencia. Además, ten en cuenta que los gatos son muy aprensivos e imitan nuestro estado de ánimo. Si transmites calma a tu felino, él también estará más relajado. ¡Todo tiene solución, así que tranquilo!

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