¿Qué es la fitomedicina veterinaria?

Francisco María García · 25 noviembre, 2017

Durante décadas el hombre ha utilizado las plantas como tratamiento para enfermedades, una técnica que se conoce como fitomedicina. Concretamente, la fitomedicina veterinaria es justamente la aplicación de esa práctica al tratamiento de patologías en animales.

Las hierbas son conocidas por sus innumerables beneficios en la salud. Y es que desde la era primitiva el hombre descubrió en ellas el poder que tenían para curar sus heridas; así como también apreciaron sus cualidades para el tratamiento de enfermedades comunes.

Incluso los animales, de forma instintiva, hacen uso de las plantas para lograr efectos sobre su cuerpo. Un caso común y sencillo, que seguramente has podido observar si tienes una casa con jardín, es que los perros comen un poco de pasto o hierba verde (césped) para purgarse.

Aunque todavía no es muy común, la medicina veterinaria se está abriendo a la aplicación de la fitomedicina, sobre todo en el caso de animales cuya forma de nutrirse es mediante la alimentación natural.

El área de expertos en el mundo animal implementa la fitomedicina veterinaria para tratar enfermedades. En algunos casos se aplica al tratamiento de heridas simples, pero también se está comenzando a usar para patologías más complejas, en sustitución de medicamentos.

No se puede pasar por alto que los especialistas en este área definen a la fitomedicina veterinaria como una medicina natural que sirve para todo.

Origen de la fitomedicina veterinaria

En la cultura oriental, sobre todo, el uso de hierbas curativas es muy común, a diferencia de una cultura occidental que tiene mayor disposición a tratamientos médicos.

Perro en el veterinario

Consciente de sus beneficios, el hombre ha estudiado a las plantas durante años, de ahí que algunos principios activos de la medicina occidental provengan de las hierbas. Tal es el caso del ácido salicíllico (proviniente del sauce), la atropina y la escopolamina (que salen de la Belladona), así como la silimarina (obtenida del cardus marianus).

Otro factor clave descubierto por investigaciones es que la planta entera ofrece diferentes propiedades curativas. Y es que sus beneficios no se concentran únicamente en sus hojas o ramas, pues también algunas raíces son provechosas.

De la misma manera, en la medicina homeopática es común el aprovechamiento de la planta entera. Por ejemplo, el aloe vera de la sábila se usa como cicatrizante, mientras que la raíz de la popular ‘uña de gato’ ayuda en procesos desinflamatorios.

Cabe reseñar que la fitomedicina veterinaria resulta una práctica relativamente nueva. El trabajo duro ha comenzado por la concienciación sobre el poder de las plantas, por los beneficios que brinda al cuerpo del animal.

 Cuáles son las ventajas de la fitomedicina veterinaria

  1. Resulta menos invasiva para el cuerpo. Al utilizar la fitomedicina veterinaria el cuerpo del animal no se expone a tantos componentes químicos, lo que disminuye la toxicidad.

Además, se minimizan los efectos secundarios causados por medicamentos o tratamientos, por lo que se descartando los riesgos de una medicamentosis.

  1. Ofrece diversidad en las formas para suministrar. La hierba puede ser suministrada al animal en muchas presentaciones: infusiones, jarabes y maceraciones son las más comunes.

Dependiendo del animal y su disposición, el especialista puede encontrar la forma más adecuada. Otras presentaciones pueden ser inhalaciones o tinturas. 

  1. Manejo de las dosis. La fitomedicina veterinaria permite dosificar el medicamento de acuerdo a las características del animal, pero también revisa las tomas conforme vaya avanzando en su tratamiento. 

Otro beneficio es que, al tratarse de hierbas, pueden combinarse para lograr mejores efectos. Esto lo consigue sin que exista el riesgo de una sobredosis o intoxicación, lo cual no ocurre con todos los medicamentos.

Hay que puntualizar que, en muchos casos, la combinación de medicinas puede traer efectos secundarios irreversibles para el cuerpo. 

  1. Bajo costo y alta disponibilidad. La fitomedicina veterinaria resulta más económica y, además, se puede tener acceso a ella de forma inmediata, sin tener que pasar por tanto protocolo médico. 

En este sentido, tampoco hay que olvidar que para una buena aplicación, es importante conocer las propiedades de cada hierba, así como sus bondades.

Persona medicando a un perro

De igual manera es recomendable informarse sobre la presentación más efectiva de la planta. Algunas hierbas se aprovechan más si se deshidratan con anterioridad, mientras que otras es preferible que estén frescas.

En cada región se dan diferentes plantas con beneficios médicos comunes, así que conocer la paridad de las especies ayuda a tener opciones para tratamientos medicinales.

Para mayor efecto de la fitomedicina veterinaria los especialistas en el área recomiendan la alimentación natural del animal. Esto consiste en sustituir la comida procesada por alimento preparado de forma casera.

Para concluir, hay que clarificar que los beneficios de ambas prácticas en conjunto favorecen el rendimiento físico y emocional del animal. Además, sus efectos son percibidos de forma inmediata.