Qué es la etología clínica equina

Francisco María García · 19 enero, 2019
La etología clínica equina es una ciencia que estudia los diferentes comportamientos de los caballos y, que al mismo tiempo, incorpora los conocimientos en medicina veterinaria para dar un tratamiento más eficaz

La etología es una ciencia que estudia el comportamiento de los animales; la etología clínica equina estudia las características de las conductas de los caballos. A través de esta disciplina se puede identificar su comportamiento social, su alimentación, etc.

Esta ciencia reúne dos campos fundamentales: la biología y la psicología. Abarca tanto los comportamientos innatos como los adquiridos, lo que permite evaluar la forma en la que estos animales se han adaptado a su entorno.

Al unirse la etología con la medicina veterinaria nace la etología clínica; es una disciplina muy útil a la hora de establecer diagnósticos y terapias en los caballos que tienen problemas de comportamiento.

A continuación, veremos algunos elementos para entender mejor qué es la etología clínica equina.

¿Para qué sirve la etología clínica equina?

Es una ciencia que incorpora el estudio del comportamiento de los caballos con los conocimientos de la medicina veterinaria. La etología clínica equina es en realidad una nueva especialidad de la medicina veterinaria.

En la antigüedad, cuando un caballo presentaba un problema de conducta, generalmente se acudía a un veterinario. También se solía consultar a un entrenador. Sin embargo, ninguno de estos dos especialistas tenía la visión global que tiene el etólogo clínico equino para identificar correctamente el problema.

Es una disciplina capaz de identificar ciertos parámetros de comportamientos normales en los caballos, en cuanto a alimentación, vida sexual, maternidad, juego, vida social, acicalamiento, eliminación de excretas, etc. Determina también el origen, el desarrollo y la evolución de ciertos comportamientos específicos.

Caballo asustado

La etología clínica equina es una disciplina muy completa. Permite realizar un diagnóstico acertado de los distintos problemas de comportamiento que se pueden presentar en los caballos y establecer un tratamiento. Esta ciencia combina la investigación sobre las conductas de los caballos con los conocimientos de anatomía, fisiología, patología, farmacología, etc.

Para realizar un diagnóstico se evalúan algunos aspectos del paciente. En primer lugar, se hace una observación directa de su comportamiento. A continuación, se efectúa un examen físico general para descartar la existencia de un problema sistémico que pudiera ocasionar dolor o ansiedad en el animal.

Finalmente, una parte importante del diagnóstico incluye una entrevista con el dueño o cuidador para conocer la historia y la personalidad del caballo.

Principales problemas de conducta

Los caballos pueden tener muchos tipos de problemas de conducta. Sin embargo, los más comunes son los llamados ‘vicios de cuadra’, que son en realidad conductas compulsivas. Son frecuentes también las conductas agresivas, los trastornos de alimentación y los miedos.

Las conductas compulsivas son comportamientos anormales que tiene un caballo fuera de su entorno natural. Pueden ser generalizadas o bien ocurrir en situaciones concretas; es habitual que aparezcan en condiciones de estrés y ansiedad.

Algunos ejemplos clásicos de que el caballo tiene ansiedad, estrés, o está muy nervios, son el cabeceo, el balanceo, tragar aire, morder madera o dar vueltas sin sentido.

Caballo pinto

Los caballos tienen muy desarrollada la capacidad de huida, pues es algo instintivo. Generalmente, frente a cualquier estímulo que le cause miedo, el caballo intentará huir. Y, si no puede hacerlo porque está atado, reaccionará de forma muy violenta y se llevará por delante todo lo que encuentre a su paso.

Los trastornos alimenticios de los caballos suelen ser causados por situaciones que no son naturales para ellos. Es el caso de un acceso restringido a la comida, períodos largos sin comer, exceso de alimento concentrado o cualquier situación de estrés alrededor de la comida.

Este tipo de trastornos suelen expresarse a través de diferentes señales para el dueño; es el caso de la ingesta de viruta, madera, piedras o heces. Finalmente, el miedo en los caballos puede ser causado por falta de socialización y de educación temprana. Los casos clásicos son el miedo a subir al camión, a cruzar charcos o ríos, etc.

Terapias utilizadas por la etología clínica equina

La terapia para tratar los problemas de conducta en los caballos se basa en cuatro ejes fundamentales. Estos son: el enriquecimiento ambiental, la modificación de conducta, la terapia farmacológica y, de ser necesario, la intervención quirúrgica.

El enriquecimiento ambiental consiste en cambiar las condiciones del entorno de acuerdo a las necesidades de caballo. En cuanto a la modificación de conducta, se trata de aplicar técnicas de aprendizaje para modificar el comportamiento del paciente.

La terapia farmacológica es la utilización de medicamentos como antidepresivos, hormonas, ansiolíticos… para favorecer el cambio de comportamiento del caballo. Finalmente, el tratamiento quirúrgico más utilizado es la castración, en los casos de caballos que presentan un comportamiento de alta excitación, difícil de manejar.