Precauciones a la hora de llevar a un perro de visita al hospital

Yamila · 8 febrero, 2019
Por miedo o estrés, puede no ser fácil llevar al perro de visita al hospital veterinario, pero hay sencillas directrices para que se calme y se sienta seguro

Nadie dice que sea fácil llevar a un perro de visita al hospital veterinario, pero existen ciertos trucos o técnicas que pueden mejorar esa experiencia y evitar traumas a futuro. 

¿Cómo llevar a un perro de visita al hospital?

Una de las cosas más estresantes para una mascota es ir al veterinario. Es comprensible, ya que debe soportar que le examinen, le pinchen, le den medicamentos… Además, se trata de un lugar que no les es familiar y donde seguramente haya otros animales.

Es fundamental ponernos en su lugar y entender que no ‘se comporta mal’ a propósito, sino que lo hace por miedo o por desconocimiento. Por eso, nuestro rol como dueños es que su experiencia en el veterinario sea lo más agradable posible.

Llevar al perro de visita al hospital no es una tarea sencilla, pero sí necesaria porque allí revisarán su estado de salud y tratarán alguna posible enfermedad o dolencia. Claro, nuestra mascota eso no lo sabe y, además, debe enfrentarse a diferentes ‘traumas’ como olores extraños, ruidos que no conoce, personas que nunca ha visto… y hasta los nervios de su propio dueño.

Es esencial enseñar a nuestra mascota que la visita al veterinario no es algo malo y, para ello, llevarla periódicamente es importante. De esta manera, se terminará acostumbrando –aunque eso no quiere decir que le encante– y lo pasará un poco mejor.

Clínica veterinaria: adopción

Consejos para llevar al perro de visita al hospital

Aunque no le guste ir al médico, es necesario que lo examinen al menos dos veces al año como control y aumentar las visitas si el veterinario lo considera adecuado. Entonces, ¿qué hacer para que el perro de visita al hospital no se sienta nervioso o traumado? Aquí algunos consejos:

1. No le avises de a dónde vais

Uno de los errores más comunes de los dueños es adelantarse a los hechos. Decirle «vamos al veterinario» es lo mismo que indicarle que lo pasará mal. No olvides que los animales comprenden un puñado de palabras específicas y, justamente, ‘veterinario’ está entre ellas.

Para llegar al hospital no hagas siempre el mismo camino, pues así el perro no relaciona ese paseo con la visita al veterinario.

2. Cansado se porta mejor

Una buena técnica para llevar al perro de visita al hospital es que haya ya gastado gran parte de sus energías diarias jugando, corriendo o caminando por el parque. Además, la actividad física le ayudará a desestresarse y a que no esté tan nervioso en las horas posteriores.

3. Permite que conozca al veterinario

Apenas se suba a la camilla o mesa de exploración, deja que tome contacto con el médico. Que le huela las manos y le ‘salude’. Si evitas este acercamiento es probable que le tema. No importa el tamaño del perro. Ya sea un chihuahua o un bóxer, haz todo lo posible para que no le tema al veterinario.

Visita de la mascota al veterinario: husky

4. Háblale todo el tiempo

Desde que llegáis al hospital hasta que regresáis a casa es muy importante mantener la ‘conversación’ con tu mascota. Háblale con palabras suaves, en tono calmado y bajo, para que no se asuste ni considere que hay peligros cerca.

No le riñas salvo que sea estrictamente necesario. Si hay otros animales, dale la orden específica para que se quede sentado y tranquilo a tu lado. Evita gritarle, ya que eso lo pondrá más nervioso.

5. A su lado todo el tiempo

Los perros necesitan estar al lado de su ‘líder’ para sentirse seguros y calmados. Además, deben sentir que su dueño también está tranquilo. Por lo tanto, primero debes tranquilizarte tú para transmitirle calma a tu mascota.

Permanece a su lado cuando entréis al hospital, cuando esperéis a que el médico os atienda, mientras le examina y al regresar a casa. Así, el animal no se sentirá en estado de alerta.

6. Recompensa su accionar

Ya sea después de que el veterinario le haya examinado o al llegar a casa, es muy importante que le des algún premio u obsequio. No es solo por una cuestión de recompensar su accionar, sino para que el animal relacione el hospital con un juguete, una golosina o una caricia.

Llevar al perro de visita al hospital no es una tarea sencilla, pero aunque no le guste debe cumplirse. Con estos consejos será más agradable su experiencia y reducirás la aparición de traumas o malos comportamientos.

Espinoza Liset. (2015). Conozca las enfermedades que más padecen las mascotas.