¿Por qué son tan altas las cuentas veterinarias?

19 marzo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
A la hora de abonar la factura de la consulta veterinaria, nos encontramos a veces con precios elevados... ¿Por qué son tan altas las cuentas veterinarias?

En la decisión de adoptar a una mascota, es importante considerar que su crianza requiere cierta solvencia económica. Además de ofrecerle una buena alimentación, algunos accesorios esenciales y los cuidados cotidianos, se debe considerar el coste de las cuentas veterinarias.

Los animales no necesitan acudir al veterinario únicamente cuando se enferman; también hay que ir a la clínica para hacer consultas preventivas cada seis meses, y mantener al día la cartilla sanitaria con las debidas vacunas y desparasitaciones.

Para los dueños, este desembolso en las citas veterinarias implica ciertos gastos que, en realidad, son inversiones en el bienestar de sus fieles compañeros.

Realmente debemos ser honestos y asumir que, incluso los dueños más experimentados y responsables se cuestionan con respecto al elevado coste de la atención veterinaria. A continuación, explicaremos por qué son tan altas las cuentas veterinarias en casi todo el mundo.

¿A cuánto ascienden las cuentas veterinarias?

El precio de la atención veterinaria suele variar mucho según el país y la región donde nos encontramos. Además, el coste final de las cuentas veterinarias depende siempre del tipo de atención o de la complejidad de los estudios o tratamientos que el animal requiere.

En España, una consulta veterinaria simple tiene un valor promedio de 31 euros, como apuntan los datos facilitados por VMS. No obstante, este valor varía significativamente si observamos cada comunidad autónoma y el tamaño y la complejidad de la clínica veterinaria.

A cuánto ascienden las cuentas veterinarias

Por ejemplo, en Murcia y en la Comunidad Valenciana la consulta vale unos 25 euros, lo que representa el valor más económico del país. Ya en Cataluña y en Baleares solemos encontrar las cuentas veterinarias más caras, con un coste de aproximadamente 35 euros por consulta.

Además, los datos de VMS reflejan que los centros veterinarios pequeños o medianos suelen ser más económicos que las clínicas y hospitales de mayor tamaño. Al menos en lo que se refiere al coste promedio de las consultas y exámenes básicos, como análisis de laboratorio, orina y heces.

¿Por qué son tan altas las cuentas veterinarias?

Cuando hablamos de cuentas veterinarias, nos referimos no solo a las consultas simples o preventivas. A estas se necesita sumar el valor de las vacunas, de los fármacos antiparásitos, eventuales tratamientos e intervenciones quirúrgicas. Y el resultado casi siempre es una cifra bastante alta.

Por ello, son muchos los propietarios que se preguntan por qué son tan caras las cuentas veterinarias, sobre todo al considerar que las clínicas suelen tener un número elevado de pacientes. Para entender esta cuestión, necesitamos ponernos por un momento en la piel de los veterinarios.

Mantener un centro veterinario implica costes elevados

En primer lugar, es justo considerar que la inversión en una clínica veterinaria suele ser bastante elevada, principalmente en centros de alta complejidad. Para poner en marcha una clínica se necesita adquirir equipamientos específicos y herramientas de trabajo para atender a los animales, fármacos, vacunas, materiales para cirugías, etc.

A todo ello se suman algunos accesorios menos específicos, pero igualmente importantes. Es el caso de guantes, mascarillas, alcohol, toallitas húmedas, gasas, algodón, mesas, sillas, productos de limpieza, entre otros. Todo ello no solo implica un elevado coste inicial, sino que también requiere una manutención regular para su buen funcionamiento.

Si la clínica ofrece alimentos y accesorios para el bienestar de sus pacientes, sus costes se elevan aún más. Será preciso invertir en piensos de buena calidad, snacks, productos para la higiene bucodental, leche maternizada, collares y arneses, correas, placas de identificación, comederos y bebederos, jaulas y transportines, etc.

Costes de una consulta veterinaria

Los sueldos de los empleados también son una inversión

En la práctica, resulta casi imposible que el veterinario, además de atender a cada paciente, también reciba a los animales y dueños, conteste las llamadas, marque consultas, cobre el valor de cada tratamiento, etc.

Para una buena organización, otra importante inversión de un centro veterinario consiste en el sueldo de sus empleados y los gastos derivados de una contratación.

Cuanto más grande es un centro veterinario, mayor es el número de especialistas sanitarios trabajando en él. En las clínicas, además de los funcionarios administrativos, también trabajan varios veterinarios, lo que implica un gasto en sueldos muy elevado.

Como podemos ver, las cuentas veterinarias no son altas solo para el público. Los veterinarios también invierten sumas significativas para ofrecer un servicio de calidad y mantener un centro debidamente reglamentado.

Por ello, los profesionales deben cobrar un valor razonable por sus consultas y tratamientos, para conseguir mantener un negocio mínimamente rentable. En caso contrario, sería difícil conservar su clínica en funcionamiento, en especial en ciudades más pequeñas.

Hay que recordar: la prevención es la inversión más inteligente

Por último, y no menos importante, hay que resaltar que invertir en medicina preventiva siempre resultará más beneficioso, y no solo económicamente. Si invertimos en consultas preventivas, vacunas y desparasitaciones, conseguimos fortalecer el sistema inmunológico de nuestras mascotas.

En consecuencia, no solo evitaremos gastos elevados con tratamientos complejos y cirugías, sino que también preservaremos el bienestar de nuestros mejores amigos.