¿Los perros pueden comer cebolla?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biólogo Samuel Sanchez el 22 julio, 2021
La cebolla es una verdura que tiene tiosulfato. Descubre qué puede generar este compuesto sulfúrico en el organismo de los perros.

Las personas ingieren alimentos que muchas veces deciden incluir en la dieta de sus perros. Sin embargo, es importante aclarar que no todo lo que forma parte de la alimentación del ser humano es igual de bueno para los caninos, ya que su metabolismo es diferente. De allí nace la pregunta ¿los perros pueden comer cebolla?

Es fundamental que quien esté a cargo de su mascota se informe sobre cómo proporcionarle una dieta adecuada. Por eso, investigar y buscar la ayuda de un veterinario u otro profesional en el tema hará más fácil la tarea de encontrar una buena alimentación para el perro. En el caso de la cebolla, a continuación conocerás los efectos que este producto tiene sobre los caninos.

¿La cebolla es mala para los perros?

La cebolla o Allium cepa es un vegetal que forma parte del género Allium, que también incluye verduras como el ajo y el cebollín. Este producto es muy común en la alimentación de los seres humanos y se compone de cantidades significativas de potasio, calcio y algunas vitaminas que pueden beneficiarnos.

No obstante, esta verdura también tiene un compuesto sulfúrico llamado tiosulfato que, pese a no ser nocivo para las personas, resulta altamente tóxico para los perros. Es decir, permitir que tu canino ingiera cebolla puede ser un peligro, independientemente de si se le da cruda, cocinada o deshidratada.

Una cebolla cortada en una mesa.

¿Por qué los perros no pueden comer cebolla?

La cebolla forma parte de los alimentos tóxicos para los perros, pues los caninos no cuentan con la enzima necesaria para digerir el compuesto sulfúrico de dicha verdura. Por ello, es recomendable reemplazar este alimento por otro que brinde las vitaminas y nutrientes necesarios al animal sin que este corra el riesgo de sufrir problemas graves de salud.

¿A partir de qué cantidad puede resultar perjudicial el consumo de cebollas?

Según la Federación Europea de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía, el consumo de una cantidad suficiente de cebolla da lugar a lesiones oxidativas en la membrana lipídica de los glóbulos rojos de los perros. También deriva en la desnaturalización oxidativa irreversible de la hemoglobina; ocasionando problemas de anemia en canes.

Puede que tu perro ingiriera alguna vez un pequeño trozo de cebolla que pudo quedar a su alcance o que también lo haya hecho porque alguna preparación que le diste incluyera esta verdura. Aunque contradiga lo citado, es probable que en ninguno de los dos casos el canino presentara problemas. Entonces, ¿a partir de qué cantidad puede ser perjudicial la cebolla en el organismo del perro?

Pues bien, la cebolla es un alimento peligroso para los caninos cuando se les da en grandes dosis o en pequeñas porciones repetitivas. Específicamente, un perro puede intoxicarse si ha consumido el 0,5 % de su peso en cebolla. Es decir, si un can de 40 kilos come 200 gramos de cebolla, estará en peligro.

Síntomas de intoxicación por cebolla en perros

Aunque sea probable que tu perro no presente problemas de salud por haber ingerido un poco de cebolla alguna vez, es recomendable que evites por completo que el canino consuma esta verdura. En este sentido, si incluías la cebolla en alguna preparación de la dieta del can, procura no hacerlo más.

Sin embargo, si crees que tu perro ha consumido una cantidad considerable de cebolla, presta atención a los siguientes síntomas:

  • Vómito.
  • Diarrea.
  • Disminución del apetito.
  • Aumento de salivación.
  • Aumento del pulso y del ritmo respiratorio.
  • Debilidad y fatiga.
  • Dolor abdominal.
  • Mucosas pálidas.

Enfermedades generadas en los perros por el consumo de cebolla

Esta verdura del género Allium puede destruir los glóbulos rojos del can y generar graves problemas en su salud, afectando la calidad de vida del mismo. Las siguientes son algunas de las enfermedades que podrían darse en los perros por la presencia de tiosulfato en su alimentación:

  • Anemia hemolítica: esta patología se da cuando hay una aceleración en el proceso normal de descomposición de los glóbulos rojos, lo cual provoca la acumulación en el organismo de la bilis y la hemoglobina. Cuando un perro presenta anemia hemolítica, su sangre es de color marrón oscuro, se siente débil y su pulso se acelera.
  • Insuficiencia renal: en esta enfermedad, los riñones son incapaces de eliminar los productos de desecho de la sangre y ocasionan una acumulación de toxinas. En este caso, los perros beben y orinan más de lo normal, pierden apetito, bajan de peso y pueden caer en depresión.

¿Qué hago si mi perro come cebolla?

Por otra parte, los síntomas tras el consumo de cebolla suelen presentarse de forma tardía, es decir, días después de la ingesta. Así que, si crees que tu perro ha consumido una cantidad considerable de esta verdura, no necesitas esperar a que los signos clínicos se hagan evidentes. Llévalo de inmediato a un veterinario, para que el profesional le haga un chequeo y determine cuál es el estado de salud del can.

Consideraciones finales

En conclusión, la toxicidad de la cebolla depende de la cantidad de tiosulfato que esta contenga. Por lo tanto, es mejor dejar esta verdura fuera de la dieta de tu mascota y reemplazarla por otros alimentos que contengan las vitaminas, minerales, proteínas y nutrientes necesarios.

Un perro comiéndose una cebolla.

Recuerda que no todos los alimentos consumidos por los seres humanos van a tener el mismo efecto en los perros. Consulta con un veterinario si la alimentación que estás proporcionando a tu mascota es la ideal. Este es un aspecto fundamental para tener en casa a un perro sano y feliz.

  • Allium Cepa. Wikipedia. Recogido el 21 de julio de 2021: https://es.wikipedia.org/wiki/Allium_cepa
  • Guías nutricionales para alimentos completos y complementarios para perros y gatos. Federación Europea de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía. Recogido el 21 de julio de 2021 de: https://www.um.es/documents/14554/744854/Guias-Nutricionales-FEDIAF-es-2017.pdf/410142b0-9ad7-4752-a0a7-3b102b1dc3c0