¿Tu perro puede leer tu mente?

Alba Muñiz · 21 diciembre, 2015

Algunas actitudes de tu peludo suelen dejarte pensando si este podría tener a veces dotes de clarividente. ¿Cómo puede saber que vas a bañarlo o a llevarlo al veterinario? Lo cierto es que un rato antes de que manifiestes estas intenciones, suele esfumarse de tu vista. O descubre que es el momento de ir a pasear aunque sea a una hora inusual. O intuye que vas a salir de casa, por más que sea un hecho fuera de tu rutina. ¿Cómo lo hace? ¿Acaso tu perro puede leer tu mente?

Empatía y observación, claves para entender por qué parece que tu perro puede leer tu mente

perro

En realidad, más que adivinar lo que está pasando por tu cabeza, la respuesta a por qué tu peludo puede anticiparse a tus acciones debe buscarse en 2 palabras claves: observación y empatía.

Los canes son animales muy perceptivos, sobre todo con los humanos con los que conviven y a los que ellos consideran su familia.

Además, tienen todo el tiempo del mundo para mirarte y conocer al dedillo tus movimientos, gestos, actitudes, como para darse cuenta no solo de tus estados de ánimo sino de tus próximas acciones. Es así cómo tu amigo de cuatro patas logra anticiparse a tus actos y reacciona en consecuencia.

Las respuestas para entender por qué tu peludo parece que pudiera leer tu mente debes buscarlas en las 2 palabras claves: observación y empatía.

Los perros comprenden nuestro punto de vista

Si tienes alguna duda sobre si tu peludo empatiza contigo, puedes realizar una sencilla prueba: bosteza delante de él. Si el hace los mismo, estás ante la mejor demostración de la empatía que tu peludo siente hacía ti.

Pero además, para demostrar que los peludos pueden entender nuestro punto de vista, se llevó a cabo un experimento en el que se le pedía al animal que le alcanzara un objeto a su dueño.

En la escena había 2 elementos posibles para que el perro recogiera, uno estaba a la vista de la persona y el otro no. El perro podía observar los dos sin inconvenientes. Pero siempre elegía el que podía ver su propietario.

Sin embargo, cuando el dueño del can no tenía la posibilidad de divisar ninguno de los objetos, el can elegía al azar cualquiera de los dos elementos.

Cómo logran los perros decodificar lo que pasa por la cabeza de sus dueños

La clave parece estar entonces en que los queridos peludos logran ver las cosas desde un punto de vista humano. Es así como logran decodificar lo que está pasando por nuestra mente.

A través de un estudio llevado a cabo por la investigadora Julianne Kaminski, del departamento de Psicología de la Universidad de Portsmouth, en Inglaterra, se intentó explicar cómo los perros pueden entender lo que estamos pensando.

Te contamos algunas de las conclusiones a las que llegó:

Los peludos, esos seres sensibles y perceptivos

Entre las cuestiones que concluyó Kaminski podemos señalar que, los perros:

  • Entienden el concepto de oscuridad. Por eso es que a plena luz evitan hacer cosas que se les prohíbe. Pero cuando están a oscuras, comprenden que no pueden verlos y no tienen ningún empacho en desobedecer las órdenes de, por ejemplo, no robar comida.
  • Aprenden a leer el lenguaje corporal de sus dueños. Así, saben exactamente cuáles serán sus próximos pasos. También comprenden lo que se les requiere si se los interpela con señas.
  • Reconocen estados de ánimos de las personas. Esto lo consiguen decodificando el lenguaje facial de los humanos, lo que, sumado a otros comportamientos que este tenga, les posibilita determinar si sus dueños están tristes o contentos.

Tu perro no puede leer tu mente, pero…

perro y persona

Además, según señala también Kaminski, los canes se valen de su oído sensible para saber que sus dueños están volviendo a casa, aunque se encuentren a una distancia que no puede ser percibida por los humanos.

También, los perros utilizan su poderoso olfato para identificar enfermedades y embarazos.

Incluso pueden detectar qué personas le atraen más a sus propietarios por medio de las hormonas que estos producen y por las actitudes que tiene ante otros humanos.

Así que ya sabes, tu peludo no será un psíquico pero tiene una batería importante de recursos para saber qué está pasando por tu cabeza.