Tu perro puede ayudarte a combatir la depresión

Luis Francisco · 29 noviembre, 2015

De los diferentes estados emocionales y mentales que podemos vivir, la depresión es uno de los más difíciles y delicados, ya que nos reduce a una posición en la que todo lo vemos mal y nada nos emociona. Sin embargo, la solución para este mal tiene pelos, cuatro patas y amor ilimitado.

¡Es así! Los caninos además de ser una de las mejores compañías que podemos tener en nuestras vidas, nos ayudan a combatir y a superar esa dura etapa para darnos un nuevo aire y hacernos sentir plenos.

Si no encuentras apoyo en ninguna persona y te sientes desamparado, estos infatigables amigos sabrán percibir el dolor que sufres y te brindarán todo el cariño del mundo.

Por si aún no lo sabes, estas son algunas de las razones por las que un perro te ayuda a combatir la depresión.

Canalizas tu atención hacia el cuidado de otra vida

perro persona

Cuando te encuentras deprimido y no sabes que hacer, concentrar toda tu atención en algo que no tenga que ver con el problema que estas sufriendo, es sumamente terapéutico debido a que te ayuda a distraer tu mente y pensamientos.

Si eres dueño de un perro, cuidarlo y estar pendiente de él es un gran remedio para superar la depresión, ya que estás asumiendo la responsabilidad de una vida en la que tú eres lo más importante que existe.

Ten en cuenta que por muy decaído que te puedas sentir, cada gesto de tu parte representa un universo para estos pequeños y adorables amigos.

No te juzgará

Una de las cosas más difíciles de esta etapa es sentir culpa de algunas cosas referentes a tu vida, lo cual hace que en muchas ocasiones te valores de una forma muy injusta.

Un canino no te juzgará más que por lo especial que eres y por la manera en que todo lo relacionado a ti es lo mejor que le ha podido ocurrir. Para él, más allá de todas las cosas que hagas o dejes de hacer, eres el motivo para sentirse alegre y mover su cola.

Ten en cuenta que este maravilloso compañero siempre te verá como un ser perfecto.

Te amará de forma incondicional

Por muy solo, triste, desanimado o indiferente que te puedas sentir, ser amado es algo sumamente importante que solo demuestra el valor que uno tiene.

Siempre es gratificante llegar a casa y ver a tu perro recibirte con todo el afecto y la atención que te puede brindar, solo para dejarte a entender que te extraña en las ausencias.

El amor de un canino es una de las cosas más invaluables en el mundo, no solo por su increíble manera de subir el ánimo y el autoestima, sino porque ellos lo dan de forma especial e incondicional.

No te sentirás solo

Lejos de ser alguien que simulará sentir cariño por condescendencia, tu perro sabrá entender lo que sientes y te hará saber que cuentas con su afecto y con su apoyo para poder recuperarte y volver a ser el mismo de siempre.

Según diferentes estudios científicos, los caninos saben determinar cuando su amo siente algún tipo de dolor emocional, por lo que ellos representan el mejor consuelo y sostén que puedes conseguir, ya que sin la necesidad de tener que decirles alguna palabra, ya conocerán tu sentir y nunca te dejarán solo.

Si te preocupa la soledad, este inigualable amigo estará siempre a tu lado.

Sabrá sacarte una sonrisa en medio de la depresión

perro y persona mayor

Además de saber acompañarte y regalarte todo su amor, él te ayudará poco a poco a superar esta etapa, no solo gracias a su comprensión, sino también a la manera en la que te hará sonreír una vez más.

¡Es así! Este adorable compañero te sorprenderá con sus ocurrencias y sus experiencias perrunas, las cuales rehabilitarán tu estado de ánimo.

La sonrisa es el reflejo de un alma saludable, y tu perro puede dibujarla nuevamente en tu rostro sin que te des cuenta.

¡No lo olvides!

La compañía de un canino es fundamental para la distracción y la alegría, debido a que la interacción te ayuda a dejar de pensar temporalmente en tu problema.

Si te sientes deprimido y no sabes qué hacer, el perro será una de las mejores soluciones que podrás conseguir.

Imagen cortesía de Ana Fuentes.