¿Tu perro ha intentado morderte? Causas y soluciones

Virginia Duque Mirón · 7 noviembre, 2016

Lo que el dueño de un can nunca espera es que su amiguito peludo un día pierda la cabeza e intente morderle. En ocasiones hemos podido verlo enfadado con otros o incluso con nosotros. pero jamás hubiéramos imaginado que intentara darnos un mordisco. ¿Tu perro ha querido morderte? Tranquilo, no tiene por qué ser un problema.

En este post te hablaremos de cuáles han podido ser las causas y qué soluciones puede tener el problema. Pero aunque tenga arreglo, no es un comportamiento que debamos pasar por alto. Tenemos que actuar con rapidez para intentar atajar el problema.

¿Por qué tu perro podría querer morderte?

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Los perros y los humanos hace muchos años que conviven juntos. Aunque claro, el can ha tenido que pasar por un proceso para adaptarse a las normas de la sociedad humana. Esto deja constancia de que los peludos no son agresivos. El hecho de que tu mascota haya querido morderte no significa que sea algo innato o que no haya una solución.

Sin embargo, aunque los perros se han sabido adaptar muy bien a las normas y conducta humanas, su instinto y su crianza, además de lo aprendido a través de sus ancestros, es algo que no pueden desarraigar de su personalidad. Pero sí hay algunos comportamientos que se pueden controlar.

Como hemos contado en muchas ocasiones, los lobos son los antepasados de los perros. Y si bien estos nunca fueron domesticados, los canes aún guardan muchas singularidades con ellos. 

Por ejemplo, han estado acostumbrados a vivir al aire libre, con su familia animal. Por eso en ocasiones adaptarse a la vida en un pequeño apartamento no es algo tan fácil para ellos. Esta es una situación antinatural. Si no se sientan las bases correctas desde el primer momento, es probable que surjan problemas de comportamiento.

Estas bases son fomentar el amor, el cariño, la paciencia y, sobre todo, socializar de manera apropiada al perro.

Necesidad de pertenencia

Por otro lado, cabe destacar la gran necesidad canina de pertenecer a una manada. Antes de ser domesticados, al igual que los lobos, los perros se movían en manadas y tenían un líder. Aunque con facilidad se sometían y se someten a un líder, si veían que este no cumplía con su papel de forma correcta, se iniciaban peleas para asumir el papel.

Por tanto, aplicándolo a los perros domésticos, el líder de su manada eres tú. Si el animal ve que no cumples con tu papel, querrá asumirlo él. ¿Cómo te lo quita? A través de peleas, es decir, mordiéndote.

¿Cómo podrías, inconscientemente, demostrar que no eres un buen líder? Siendo demasiado permisivo con él. Si el perro ve que puede hacer y deshacer como le plazca, habrás perdido toda la autoridad ante él. Se convertirá en el nuevo líder de tu manada.

Qué hacer si tu perro ha intentado morderte

castigo para perros

Si tu perro ha querido morderte, es porque como hemos dicho antes hay falta de autoridad. Para evitar que esto suceda, o incluso si ya ha sucedido, deberás marcar pautas y cumplirlas.

El perro debe entender que tú eres el dueño y señor de la casa y que ahí las cosas funcionan a tu manera. También es importante que si hay otros miembros en la familia, estén al tanto de estas normas que pueden abarcar horarios de salidas, de comidas, de juegos y de comportamiento.

Dentro de estos últimos hay que marcar cosas como por ejemplo si el perro puede o no subir a la cama o el sofá, si puede entrar o no en las habitaciones o cualquier cosa que se te ocurra y que se adapte a tu hogar.

Por otro lado, si este comportamiento ha ocurrido cuando tu perro ya es adulto, quizá haya podido ser una falta de socialización. Aunque este es un proceso que debe comenzarse de cachorro, no es imposible intentar mejorar la socialización de un can adulto.

En nuestro blog encontrarás muchos consejos al respecto y también podrás contar con la ayuda de tu veterinario, un adiestrador o incluso un psicólogo.

Sobre todo es importante que no excuses su comportamiento. A la primera que tu perro intente morderte, debes actuar sin demora para atajar el comportamiento.