Mi perro, el mejor compañero de viajes

Francisco María García · 26 diciembre, 2015

Nuestro perro puede ser el mejor compañero de viaje que podamos tener. Aunque puede que tengamos que adaptarnos a sus necesidades, siempre será una buena experiencia compartir con nuestra mascota la aventura de viajar en nuestras vacaciones.

Las primeras veces que elijamos a nuestro perro como compañero de viajes, podrán suceder 2 cosas muy distintas: 

  • El animal se integra bien en los viajes, disfruta y le gusta
  • En otros casos, nuestro compañero puede marearse, sentir estrés y ansiedad o estar muy incómodo, y nos hará estar incómodos a nosotros. Si es esto lo que ocurre, lo mejor es que nos serenemos. Hay soluciones, pasando por la toma de medicamentos que el veterinario puede recetar.

Previamente al día del viaje, podemos ir realizando “ensayos”, para que el animal se acostumbre. De vez en cuando, podemos coger al perro e introducirlo en la jaula trasportín. Lo metemos en el coche y lo dejamos ahí un buen rato.

Seguro que nuestra mascota va adaptándose a ese entorno, y cuando el coche circule, él estará integrado, al menos, el interior del vehículo le será familiar.

Nuestro compañero de viaje se va acostumbrando…

perro de viaje

Si lo habituamos simplemente a estar en el coche con el motor apagado, podremos lograr que el comienzo del viaje sea menos estresante. Luego, podemos ir habituándole al ruido del motor encendido y, poco a poco, al movimiento. Pueden ser al principio viajes muy cortos, donde iremos observando su reacción.

Una buena técnica es dejarle que juegue durante esos trayectos cortos con su juguete favorito. De esta forma, el perro irá asociando el viajar y el movimiento del coche con un estímulo positivo, y el aprendizaje será sencillo. Cada vez que el animal entre en el coche, sabrá que le espera un rato grato y divertido, haciendo lo que le gusta, y eso es muy importante.

Comida, agua, juguetes

El día del viaje es muy importante que llevemos un buen aprovisionamiento de agua, comida y algún snack para hacerle el trayecto más llevadero.

También, será esencial dar un paseo con él antes de subir al coche para que estire las patas, se oxigene y haga sus necesidades. Evitando darle de comer 2 horas antes del viaje, disminuirá el riesgo de mareos y sus efectos dentro del vehículo.

Si trasladamos al perro en una jaula, hay que hacerle ver que no es su cárcel. No empujarle hacia dentro, lo ideal es que entre solo. Cuando esté en el interior y se acomode, cerraremos. Para relajarle, podemos usar un aceite aromático que nos impregnará las manos y lo daremos un buen masaje.

¡Empezando el viaje!

Una vez que comience la ruta, aunque no lo creamos, la música ayuda. La radio, música grabada, incluso cantar. Esto hará que se relaje; a los perros les gusta la música y disfrutan con ella.

Entre los factores que debemos considerar durante el trayecto, está el evitar que el animal saque la cabeza por la ventana. Aunque lo hemos visto en imágenes y puede resultar divertido, la realidad es muy diferente y nuestra mascota puede sufrir un accidente, además de tener conjuntivitis y otros riesgos asociados. Las ventanillas pueden estar bajadas a media altura, de forma que no pueda sacar la cabeza.

La hidratación continua es muy importante, hay que suministrar a nuestro amigo algo de líquido de vez en cuando a lo largo del viaje.

Además, es necesario hacer paradas cuando pasen 2 horas de viaje, para que el perro salga y estire las patas. Si tenemos que salir del vehículo, debemos procurar que el animal nos acompañe. Nunca hay que dejar al perro encerrado en el coche, aunque sea en la sombra. Ellos también pueden sufrir un golpe de calor.

Hoteles y aviones

viajar al extranjero con tu perro

Cuando lleguemos al destino, hay que elegir un hotel que admita animales. Siempre hay hoteles que acogen perros. Además, debemos verificar en la planificación del viaje que en la zona del hotel hay buenos sitios para pasear, esto nos facilitará mucho nuestra estancia.

También, hay que comprobar si donde vamos hay sitios para comprar la comida que nuestra mascota necesita. Si no es así, es mejor llevarla de casa.

Si viajamos en avión, lo primero es contactar con la compañía aérea y consultar los requisitos que ellos exigen para nuestra mascota. Cada compañía suele tener un protocolo diferente, y cuanto antes lo sepamos, mejor para evitar sorpresas de última hora. Como norma general, la mayoría de las compañías admiten que se viaje con perro dentro de una jaula, y disponen en los aviones de sitios preparados para ello.

Hay que asegurarse bien de que en la jaula no haya ningún elemento que pueda dañar al perro durante el trayecto. Mucho cuidado con collares o correas sueltos en el interior de la jaula, con los que el animal puede estrangularse.