Pastor Suizo: todo lo que debes saber sobre esta raza

Cristina · 17 agosto, 2015

Si estás pensando en adoptar una mascota, te damos la enhorabuena. Con la incorporación de este nuevo miembro a tu familia disfrutarás de un sinfín de experiencias gratificantes. Además, tendrás un compañero que te demostrará una fidelidad difícilmente comparable. Si aún no tienes claro qué mascota elegir, hoy te enseñamos todo acerca del Pastor Suizo.

Historia del Pastor Suizo

Corría el año 1899 cuando el capitán de caballería Max Emil Frederick von Stephanitz adquirió a Hektor Linkrshein, el primer perro que fue registrado como Pastor Alemán, el cual tenía como abuelo un perro pastor de color blanco. Debido a estos antecedentes, este animal pudo transmitir a toda su descendencia el gen de dicho color. De esta forma, en un principio, esta clase de perros podían ser tanto de colores oscuros como claros, o incluso blancos.

Para la década de los años 30, en Alemania empezó a considerarse que los perros alemanes blancos eran inferiores y dañaban la raza. Esto era porque estaban convencidos de que este tipo de perros eran albinos, por lo que eran portadores de defectos congénitos que podrían transferir a su descendencia.

Un grave error, ya que el tener un pelaje blanco no significa que dicho perro sea albino, ya que en ese caso, un perro albino posee una piel pálida y unos ojos azules muy claros. Algo que no sucedía con el Pastor Alemán blanco, por lo que tampoco era portador de ninguna clase de enfermedad. Sin embargo, dicho temor fue suficiente para que se revisara el estándar del Pastor Alemán sacando de él a los perros blancos.

La consecuencia fue que a partir de ese momento los perros blancos se dejaron de emplear en la reproducción e incluso se mataba a los cachorros que nacían de dicho color. A tanto llegó la obsesión por este asunto que, después de la Segunda Guerra Mundial, el pastor alemán blanco era considerado como una aberración. Afortunadamente, en otros países no se pensaba lo mismo y en Estados Unidos y Canadá eran criados sin ningún problema

El Pastor Suizo es un perro muy juguetón.

Pero esto duró poco, ya que en los años 50 el club norteamericano del Pastor Alemán siguió el camino marcado por los alemanes y quitó también a los perros blancos del estándar oficial. Desde ese momento, sólo podían ser inscritos en el American Kennel Club, no así en el club de la raza.

Un suceso determinante fue cuando la criadora norteamericana Ágata Burch se fue a vivir a Suiza con un pastor blanco de nombre Lobo. Este, al igual que otros perros estadounidenses y europeos que también fueron importados, dieron comienzo a la cría de este tipo de canes y al nacimiento de la raza en Europa. Posteriormente, la Sociedad Canina Suiza reconoció a este animal como raza dándole el nombre de Pastor Suizo. Hoy en día es un perro muy apreciado por sus muchas cualidades.

Características físicas

El Pastor Suizo es un perro de talla mediana, robusto, musculoso y de huesos pesados. Su altura está entre los 60 y 66 centímetros en el caso de los machos, mientras que las hembras no suelen superar los 61 centímetros. Por lo que respecta a su peso, en los machos va desde los 30 a los 40 kilos y en las hembras de los 25 a los 35 kilos.

En cuanto a su aspecto general, podemos decir que genéticamente es muy similar al Pastor Alemán, solo que en el caso del Pastor Suizo, su pelaje es predominantemente blanco o color crema. Sus extremidades son vigorosas y delgadas, cuenta con una cabeza esbelta y unas orejas triangulares. Su pelaje es doble, abundante, liso y áspero.

Carácter del Pastor Suizo

Aunque de carácter calmado y tranquilo, el Pastor Suizo sabe defender aquello que considera suyo y mantenerse siempre alerta y vigilante. Si considera que hay algo peligroso, su instinto protector saldrá a flote. Además, es fácil de adiestrar, ya que suele ser muy obediente y entiende bien las órdenes humanas. Eso sí, necesita practicar ejercicio físico y mantener el contacto con los humanos para no volverse ansioso o aburrirse.

El Pastor Suizo es un perro juguetón, curioso e inteligente. Es un excelente perro de trabajo y destaca por ser muy leal. No obstante, algunos Pastores Suizos son muy vocales, pudiendo llegar a resultar molestos.

El Pastor Suizo presenta un color blanco o crema.

Es ideal para convivir con él en familia, ya que es muy cariñoso y un amigo perfecto tanto para niños como para adultos. Sin embargo, el hecho de mantenerse siempre pendiente de lo que sucede a su alrededor hace que por lo general no le gusten demasiado los extraños.

Salud y cuidados

Respecto a su salud, es un perro que presenta pocos problemas o que tiene un tendencia baja a sufrir enfermedades. Sin embargo, debido a su relación directa con el Pastor Alemán, es propenso a sufrir sus mismas enfermedades congénitas. Las más comunes en esta raza según el Club Australiano del Pastor blanco Suizo son: la diplasia de codo, la diplasia de cadera, la hemofilia, la insuficiencia pancreática exocrina, el megaesófago o la atrofia progresiva de retina.

El Pastor Suizo no requiere de cuidados complicados ni específicos. No es necesario que cepilles su pelo todos los días ni tampoco que lo bañes con demasiada asiduidad. Así, su pelaje debe ser cepillado solamente una o dos veces por semana y deberás bañarlo cuando esté sucio, pero no con mucha frecuencia, ya que su pelaje podría debilitarse.

Lo único que debes saber si quieres tener un Pastor Suizo como mascota es que precisa de mucho ejercicio. Tendrás que darle al menos tres paseos al día y realizar juegos con él para que se mantenga en forma.