La pandemia del coronavirus y sus efectos en la fauna salvaje

23 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el biólogo Miguel Mata Gallego
La pandemia no solo ha provocado cambios en la humanidad, sino también en la naturaleza. A continuación te contamos más al respecto.

La pandemia del coronavirus no solo ha constituido un verdadero desafío para la humanidad (con cientos de miles de infectados y sistemas sanitarios al límite) sino que ha tenido varios efectos en la fauna salvaje.

Para bien y para mal, la pandemia causada por el SARS-CoV-2  está cambiando el mundo de muchas maneras. Veamos más acerca de esto a continuación.

La caída de la contaminación, uno de los efectos en la fauna salvaje

El coronavirus fue detectado a finales del año 2019 en la provincia de Hubei, China. A  mediados de enero, el gobierno tomó las primeras medidas de contención aislando a casi 60 millones de personas. A esto le siguió un parón temporal de la industria que afectó a toda la nación asiática.

Ilustración 3D aislada de coronavirus.

Todo ello provocó, según varios estudios, una reducción del 25 % de las emisiones de CO2 de China, lo que vendría a ser el equivalente a todas las emisiones del Reino Unido durante todo un año.

La reducción de la contaminación, debido a la pandemia, está teniendo unos sorprendentes efectos en la fauna salvaje, y puede servir como respiro para muchos ecosistemas amenazados.

Si bien este breve parón de poco servirá en la reducción del calentamiento global, hay efectos que ya se ven en otros lugares del mundo. Algunos de ellos son patentes en Europa, donde  los delfines han vuelto al puerto de Cagliari  (Cerdeña) ante la ausencia de cruceros.

También en Italia, los canales de Venecia están más limpios que nunca y rebosantes de vida, como muestran varios vídeos en las redes sociales. Esto nos muestra la enorme influencia del ser humano en la naturaleza y cómo esta vuelve a recuperarse cuando este desaparece, aunque sea de forma momentánea.

El comercio de  animales salvajes: amenaza a la salud y a la biodiversidad

Las autoridades sanitarias sospechan que el actual brote se originó en un mercado de animales salvajes en Wuhan.

Por su parte, el virólogo Luis Enjuanes, investigador del CSIC, comenta que existe la sospecha de que el virus lo contrajeron los murciélagos en primer lugar, como había pasado con el brote del SARS de 2003.

Luego, estos animales habrían sido comidos por civetas de palma (Paguma larvata), y más adelante, estas habrían sido cazadas y preparadas en un plato tradicional que se sirve en algunas regiones de China.

Ejemplar de Paguma larvata.

Debido a ello, no cabe duda que el mayor efecto de esta pandemia sobre el medio natural tiene que ver con el comercio de fauna salvaje. En China, millones de animales salvajes son despachados anualmente para alimentación.

A lo largo del país asiático se sirven platos elaborados con animales salvajes, como la sopa de murciélago o testículos de tigre, considerados manjares. Es también evidente que la mayoría de este comercio de animales salvajes no se hace en las condiciones fitosanitarias adecuadas.

Por otra parte, como en la medicina tradicional China se considera que algunos animales tienen propiedades curativas, como el pangolín (en peligro de extinción) o la civeta, se han seguido utilizando para elaborar diversas recetas, lo cual es una práctica riesgosa.

Algunos de estos animales salvajes, como los murciélagos, son un conocido reservorio de virus.

La respuesta: prohibición del comercio… de manera temporal

Como respuesta esta emergencia sanitaria, China decretó la suspensión del comercio de animales salvajes el 27 de enero. Esto, provocará la suspensión de una industria que mueve miles de millones al año.

Aparte del daño que hace a la salud humana, se estima que casi el 70 % de las infecciones emergentes en humanos provienen de animales salvajes, tiene efecto sobre la biodiversidad terrestre.

Uno de los efectos en la fauna salvaje es la suspensión de caza.

Según un análisis reciente, alrededor del 20 % de las especies de vertebrados terrestres se compran y venden en el mercado mundial, legal o ilegalmente.

Expertos de la Organización Mundial de la Salud, como el Dr Ben Embarek (Departamento de Nutrición y Seguridad Alimentaria de la OMS) señalan que, en efecto, «Estamos entrando en contacto con especies de vida silvestre y sus hábitats con los que no estábamos antes». Por tanto, las consecuencias de esto serán imprevisibles a largo plazo.

«Queremos evitar en el futuro tener tipos similares de eventos, con nuevos virus que nuevamente salten de animales a humanos. En ese sentido, tiene sentido a largo plazo regular el comercio de vida silvestre, tanto por razones de conservación como de salud pública, porque sabemos que existe un riesgo constante de que ocurran nuevamente eventos dramáticos»

–Dr. Ben Embarek, Departamento de Nutrición y Seguridad Alimentaria de la OMS.

Otros expertos y organizaciones ecologistas se han expresado al respecto. En un comunicado, la WWF aprecia el esfuerzo de China por reducir el nivel de demanda de animales salvajes y pide un cese definitivo de estas actividades, ya que no solo dañan la salud humana si no también la biodiversidad global.

En conclusión, podemos apreciar que el efecto de la letal pandemia del coronavirus sobre el medio natural puede ser un  aliciente para que el fin del comercio de animales salvajes sea una realidad.

  • Calisher, C. H., Childs, J. E., Field, H. E., Holmes, K. V., & Schountz, T. (2006). Bats: important reservoir hosts of emerging viruses. Clinical microbiology reviews19(3), 531-545.