Osteopatía animal: ¿qué es?

Cuando nuestra mascota necesita a un especialista que analice su movilidad y una posible rehabilitación de huesos y músculos, la osteopatía animal es la rama de la medicina veterinaria adecuada

En la actualidad, la osteopatía animal se vuelve cada vez más popular en el tratamiento de las disfunciones de movilidad. Se trata de una de las disciplinas fisioterapéuticas más sofisticadas y eficaces dentro de la medicina veterinaria, y es que puede tratar un amplio abanico de enfermedades y optimizar la rehabilitación óseo-muscular.

A continuación, te explicamos qué es la osteopatía animal y cuáles son sus aplicaciones en el contexto de la medicina veterinaria y su aplicación en caballos, perros, gatos y otras mascotas.

¿Qué es la osteopatía animal?

La osteopatía animal es una rama de la medicina veterinaria que se dedica al estudio de la capacidad de autorregeneración y autocorrección del organismo. Se enfoca en la evaluación y el tratamiento de las disfunciones motoras que conllevan problemas de salud y afectan la calidad de vida del paciente.

La movilidad es el concepto clave de la ciencia osteópata, pues se entiende que la calidad de vida, la salud y la autonomía del individuo dependen, en gran parte, de su capacidad de moverse libre e independientemente.

De esta forma, la osteopatía comprende que la pérdida de movilidad, ya sea total o parcial, puede llevar a un desequilibrio en el organismo. En consecuencia, no solo la región dolorosa se ve afectada, sino todo el cuerpo del paciente, lo que puede generar alteraciones en su comportamiento y daños emocionales.

Osteopatía en mascotas

En la práctica, la osteopatía animal consiste en una amplia gama de técnicas no invasivas, y en su gran mayoría manuales; el principal objetivo es estimular la autocorrección de los tejidos del cuerpo para recuperar la correcta movilidad.

Es este un tratamiento alternativo que no suele emplear fármacos o sustancias químicas para aliviar las dolencias. Por ello, hay que asegurarse de buscar solo veterinarios debidamente capacitados en la osteopatía animal para tratar a nuestra mascota.

Los osteópatas deben ser, antes de nada, veterinarios capacitados para el ejercicio de esta disciplina fisioterapéutica. La aplicación de las manos con fines terapéuticos, así como cualquier otra técnica medicinal alternativa, requiere una previa capacitación y práctica controlada.

¿En qué casos se recomienda?

Como vemos, la osteopatía animal estudia un gran abanico de problemas de salud que conllevan la pérdida parcial o total de la movilidad. Su aplicación va más allá de tratar o aliviar los síntomas de patologías, condiciones congénitas y traumas. Es muy eficaz para aliviar el dolor, proporcionar bienestar e incentivar la regeneración de los tejidos dañados.

Las prácticas osteópatas también son recomendadas para prevenir enfermedades degenerativas, en especial las que afectan los huesos y músculos del animal. En los perros con predisposición a sufrir displasia de cadera, como el pastor alemán, la osteopatía puede ayudar a controlar el proceso degenerativo y retrasar el desarrollo de los síntomas.

Osteopatía en perros

Los animales deportistas o que practican actividades de alto rendimiento pueden verse muy beneficiados por la osteopatía preventiva. Además de auxiliar en la prevención de lesiones, también ayudan a mejorar el desempeño, lo que evita los sobreesfuerzos, contracciones y espasmos musculares.

Por otro lado, la osteopatía también suele resultar la alternativa más viable y segura frente a un diagnostico inconcluso. Es decir, cuando el veterinario no consigue, a través de pruebas y exámenes físicos, llegar a una conclusión sobre la causa de un problema que afecta la movilidad del animal.

Enfermedades y problemas tratados por la osteopatía animal

Como hemos visto, la osteopatía animal es una disciplina de la medicina veterinaria, que trata enfermedades y patologías como estas:

  • Disfunciones locomotoras, como pueden ser: cojera, calambres, debilidad muscular, dolores de columna, etc.
  • Enfermedades degenerativas muscoesqueléticas, como la displasia de cadera y de codo.
  • Alteraciones digestivas: diarreas, vómitos, gastritis, entre otras.
  • Problemas en el tracto urinario, tales como: infecciones urinarias, insuficiencia renal, incontinencia urinaria, etc.
  • Dificultad, alergias y problemas respiratorios.
  • Alergias y enfermedades dérmicas.
  • Disturbios neurológicos, como la epilepsia.
  • Otitis persistentes.
  • Rehabilitación de traumas, accidentes e intervenciones quirúrgicas.

Osteopatía animal para tratar problemas de comportamiento

La osteopatía animal también puede ayudar en el tratamiento y la prevención de problemas de conducta. Por un lado, sus prácticas ayudan a prevenir patologías y disturbios hormonales que pueden afectar a los sentidos del animal y ocasionar dolor, lo que impacta negativamente en su comportamiento.

Por otro lado, la osteopatía se revela eficaz para aliviar síntomas de estrés, aburrimiento, hiperactividad, nerviosismo y miedo excesivo: transmite sensación de bienestar y mejorarla autoconfianza del animal. Actualmente, también se evalúa su eficacia en el tratamiento de estereotipias en los animales.

  • Diego Mas. Equibalance. Osteopatía en caballos. Extraído de: http://www.equibalance.es/articulos/Salud/OSTEOPATIA%20EN%20CABALLOS.pdf
  • ]. Rueda Hernánz, A.L.FernándezSana. Osteodistrofias en el perro y en el gato. Diagnóstico diferencial. Extraído de: https://ddd.uab.cat/pub/clivetpeqani/11307064v9n1/11307064v9n1p1.pdf