Normativa para llevar animales en transporte público

27 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
La seguridad de los animales a la hora de pensar en sus viajes y traslados es el factor principal que hay que tener en cuenta; para ello, se ha ido constituyendo una normativa a nivel europeo y también nacional

La tenencia de perros implica responsabilidad y adoptar unos hábitos correctos en cada escenario. Afortunadamente, nosotros podemos circular con nuestros animales en transporte público; la cuestión es que, para hacerlo en España, debemos cumplir con una normativa.

Algunas disposiciones dependen de la realidad autonómica de cada región y de los servicios de las empresas. Ciudades como Barcelona o Madrid tienen una legislación cada vez más amigable con las mascotas, en especial con los perros. A continuación, haremos un repaso de los diversos medios de transporte.

El viaje en avión depende de cada aerolínea

Viajar en avión con mascotas ha sido uno de los puntos más polémicos de los últimos tiempos en materia de protección animal. Hoy en día, muchas aerolíneas prestan este servicio, aunque siendo compañías privadas se reservan el derecho de admisión.

Perros en la bodega de un avión: maleta

En la práctica, cada aerolínea decide si permite el traslado de animales y coloca las reglas que crea necesarias. A nivel legal, lo que se exige es la identificación por microchip y el pasaporte especial del animal. Este último sirve para comprobar que el perro ha sido vacunado de la rabia y ha tenido otros tratamientos preventivos.

Por lo general, el animal viaja en un cubículo especial cerrado. En el caso de la Unión Europea, cada país tiene su propia regulación para permitir el paso de mascotas extranjeras. Por ejemplo, los perros deben ser tratados preventivamente en contra del parasito Echinococcus para entrar en Finlandia, Irlanda y Malta.

Condiciones para viajar en tren con mascotas por España

Hay ciertas autorizaciones y normas para viajar con animales en transporte público si se trata del tren. Todo dependerá del tipo de viaje que hagamos: AVE, trenes de cercanías o recorridos de larga distancia.

Perro en el tren

Por ejemplo, en los viajes de cercanías no existen mayores restricciones en cuanto al tamaño del animal. El perro tampoco debe ir necesariamente en un trasportín, pero debe tener bozal y correa. Esta última no debe ser extensible ni medir más de metro y medio. Evidentemente, el dueño se hace responsable de cualquier daño cometido por su mascota.

En el caso de las líneas de larga distancia, no se aceptan mascotas que pesen más de 10 kilogramos. Los perros deben ir en jaula y los dueños deben contar con un dispositivo para el depósito y retiro de residuos.

Animales en transporte público: ¿pueden usar el metro?

En el caso de metro, el asunto es mucho más complejo, pues no todas las comunidades permiten la entrada de animales. Madrid representa quizás el caso más progresista en la materia. Desde el 2017 su sistema de metro permite el traslado de perros.

Perro en el metro

Claro que las reglas suelen ser mucho más estrictas en este escenario. Esto se debe a que es un espacio cerrado que alberga gran cantidad de personas. En el caso de Madrid, debemos cumplir con los siguientes requisitos:

  • Identificación: los perros que viajan en metro deben tener su documento de identificación y microchip implantado. De esta forma, los animales pueden ser buscados en caso de extravío o agravio hacia algún pasajero.
  • Medidas de seguridad: los canes deben tener el bozal puesto en el metro, sin importar tamaño o especie. La correa utilizada para los viajes no debe superar los 50 centímetros de largo.
  • Limitaciones de espacio o acceso: las personas que viajan con perros deberán ocupar el último vagón. El animal no puede ser colocado en ningún asiento y existen horarios en que estos no podrán abordar los trenes. Tampoco podrán utilizar escaleras mecánicas.

Autobús y otros medios de transporte

En el resto de los casos, todo suele depender de la compañía en cuestión. Hay líneas de autobuses que permiten el traslado de animales bajo algunas condiciones de protección. No obstante, la mayoría de las empresas solo permiten mascotas que pesen menos de 10 kilos. El pasajero debe avisar del viaje y, en muchos casos, comprar un boleto especial.

En los taxis y coches compartidos el asunto es similar: todo dependerá de los servicios ofrecidos por cada empresa. En cambio, el transporte marítimo siempre ha sido más amigable con los perros. En estos casos suelen existir áreas especializadas para ofrecer estancia a las mascotas. En resumen, esta es la realidad de viajar con mascotas en transporte público.

  • Real Decreto 542/2016, de 25 de noviembre, sobre normas de sanidad y protección animal durante el transporte. 2016. Extraído de: https://www.boe.es/boe/dias/2016/12/09/pdfs/BOE-A-2016-11708.pdf
  • Cristina Utrera Busquets. Carlos Vargas Molina. 2010. Transporte de animales de compañía. Extraído de: https://ddd.uab.cat/pub/trerecpro/2010/80121/transporte_en_animales_de_compania.pdf