Nadie quería adoptar este perrito anciano deshauciado del refugio, pero una mujer le brindó la oportunidad

A pesar de que nunca conoció lo que era formar parte de una familia. Una mujer se empeñó en regalarle una segunda oportunidad a un perrito que había pasado prácticamente toda su vida en las calles.
Nadie quería adoptar este perrito anciano deshauciado del refugio, pero una mujer le brindó la oportunidad

Escrito por Jhoan Adrian

Última actualización: 11 mayo, 2022

Los perritos con edades avanzadas son quienes más la tienen difícil a la hora de encontrar una familia que quiera cuidar de ellos. Cada perrito anciano que termina en un refugio, lleva detrás una historia de maltrato o abandono que los marca de por vida.

La mayoría llegan muy deteriorados, con problemas de salud y una mirada desoladora. Hay algunos que presentan problemas para socializar, el miedo se apoderó de ellos debido a la irresponsabilidad de sus antiguos cuidadores. Y por último, y aún más desgarrador, existen perritos ancianos que, tras pasar toda su vida con una familia, deciden abandonarlos a su propia suerte por no saber lidiar con sus necesidades específicas durante su vejez. 

Así pasó con un perrito mestizo de pastor alemán que, tras pasar más de 16 años en las calles, fue encontrado y rescatado por un refugio al que llegó con un estado de salud muy lamentable. El perrito presentaba una piel irritada y con parches de calvicie por todo su cuerpo. La dermatitis aguda se debía por la mala alimentación y la suciedad a la que siempre estaba expuesto.

Cuando llegó al refugio, los rescatistas ya preveían la dura odisea que le tocaba por la espera a la que debía someterse mientras encontraba una familia adoptiva. Sin embargo, para un perrito que jamás había estado con una familia humana, era de suma importancia brindarle una experiencia cercana para que aprendiera a convivir y entendiera que lo querían cuidar.

Es por eso que fue llevado a una familia temporal mediante uno de sus voluntarios. La experiencia fue muy dura para el perrito, al que le fue dado el nombre de Bear. La falta de experiencia de su nuevo cuidador, dificultó mucho que el can lograra adaptarse y terminó regresando al refugio. 

Una vez de regreso, las probabilidades de adopción eran incluso más bajas. Fue entonces cuando al refugio se le ocurrió buscar a una de sus voluntarios veteranas en este tipo de casos. 

“Ellos saben que mi debilidad son los perros mayores. Lo mínimo que puedo hacer es darles a estos seres indefensos un lugar suave para dormir, comida y amor. Recíprocamente, me brindan su cariño y le dan un significado diferente a mi vida”, expresó quién sería la nueva cuidadora de Bear.

Tras varias semanas de tratamiento, mucho amor y cuidado, Bear, a quien ahora su nueva cuidadora le llama Norman, luce una melena suave y renovada. “Norman es casi sordo, así que en realidad no sabe que cambié su nombre”, señaló entre risas su nueva mamá.

A pesar de su avanzada edad, Norman se muestra muy feliz al batir la colita buscando el afecto de su mami. Ama estar en su camita durmiendo y acompañarla durante sus actividades en la mesa. “Norman me ha enseñado mucho… Espero que todos puedan experimentar el amor de un perro mayor. Amo a mi Norman/Bear”.

Es importante que creemos conciencia acerca de la importancia de responsabilizarnos sobre los cuidados que nuestras mascotas necesitan en cada etapa de su vida. Y entender que así como nosotros, ellos también sufren, sienten y viven profundamente el abandono. Es por eso que  es grato conocer historias de personas que, pudiendo adoptar un cachorrito, le dan la oportunidad a un perrito anciano para llenarlo de amor.

¡Felicidades Norman!