Mascotas y maternidad: toxoplasmosis

Mascotas y Embarazo

Las mascotas pueden suponer una amenaza para la mujer encinta si no se toman ciertas precauciones. Recordemos que, en general, los animales de compañía requieren cuidados y atenciones tanto para su propia salud e higiene como para la nuestra.La toxoplasmosis es un parásito microscópico que se aloja más comúnmente en felinos, su nombre científico es Toxoplasma gondii.

Durante el embarazo resulta aún de mayor importancia mantener el cuidado de nuestra mascota, ya que puede reducir considerablemente el riesgo de contagio de cualquier enfermedad.

A propósito, una de las enfermedades más comunes, transmitidas por mascotas, que pueden afectar seriamente la salud, tanto de la madre como del feto, es la toxoplasmosis.

Al ser el gato uno de los animales de compañía más populares alrededor del mundo, es necesario conocer los riesgos que puede implicar la convivencia con él. Una mala higiene del gato (especialmente en lo que respecta a la limpieza de las heces del animal) puede provocar el contagio de este parásito.

Gato con Toxoplasmosis

 

Adicionalmente, si la persona no se lava adecuadamente las manos (y sobre todo las uñas) después de manipular al animal o su caja de arena respectiva, el riesgo de contaminación es aún mayor. Una vez que la madre se contagia con esta parasitosis, el feto también se ve afectado.

Si bien la enfermedad puede ser asintomática, puede llegar a incrementar la mortalidad perinatal. Por otra parte, si la madre queda infectada durante el primer trimestre y la parasitosis no es detectada, los neonatos que nacen con toxoplasmosis pueden presentar diversas infecciones y lesiones severas tales como: hidrocefalia, calcificaciones cerebrales, entre otras.

Si la toxoplasmosis se detecta durante el embarazo (en cualquier etapa de este) y se pauta tratamiento, la enfermedad puede reducirse hasta un 60% en el feto.

Mascotas y embarazo

En el caso de que el bebé naciese con toxoplasmosis, existen tratamientos farmacológicos para combatirla, bajo supervisión médica durante un año. Los fármacos más comunes son: pirimetamina, sulfadiacina y trisulfapirimidina.

De no tratarse farmacológicamente al bebé durante el primer año, puede llegar este a presentar trastornos de la visión, entre otros, durante la adolescencia. En cuanto a la madre, debe recibir igualmente tratamiento antibiótico durante un período determinado. En este caso, el antibiótico más común es la espiramicina.

Prevención e higiene para evitar la toxoplasmosis

Evitar que su gato ingiera alimentos crudos, cace o deambule por lugares de recreación es una de las medidas más recomendadas a la hora de prevenir que su mascota contraiga toxoplasmosis. Si su gato presenta en algún momento signos de encontrarse enfermo, llévelo inmediatamente al veterinario. Mantenga al día las vacunas de su mascota, aséelo periódicamente y sobre todo, cámbiele el agua de beber con regularidad.

Lavarse las manos es crucial

Por otra parte, si usted está encinta, lo mejor es evitar manipular directamente la caja de arena del gato, de ser necesario, utilice guantes desechables para ello. Asimismo, evite los parques públicos con zonas infantiles con arena y realizar labores de jardinería (si fuere el caso), ya que estos lugares son ideales para alojar al parásito.

La clave es mantener una higiene adecuada y unas buenas condiciones sanitarias.

No está de más recomendarle que evite comidas crudas o poco cocidas, especialmente carnes. Beba solamente agua potable y lave bien todos sus alimentos, sin excepción. Si usted tiene más animales de compañía, además del gato, aplique las mismas precauciones.

Cómo se detecta la toxoplamosis

La toxoplasmosis se detecta a través de la sintomatología que presenta el paciente, y por supuesto, por medio de análisis clínicos como un perfil hematológico y serológico. A través de las analíticas se determinará la presencia de anticuerpos específicos de tipo IgG o IgM, y de allí, la detección del patógeno.

Lo más importante: acuda a su médico

En primer lugar, acuda a su médico y solicítele la analítica de toxoplasmosis, ya que en caso de que tenga esta parasitosis, si se diagnostica antes de la gestación y desarrolla anticuerpos, el feto no se verá afectado. En segundo lugar, evite por todos los medios la automedicación.

Usted es el principal responsable por su salud y la de su bebé, por tanto, debe actuar con conciencia.

Si usted aún no ha acudido a ver a su médico y sospecha que puede tener toxoplasmosis, pida una cita en la brevedad posible. Sólo un médico podrá confirmarle (o descartarle) sus sospechas y proceder a pautarle un tratamiento. No acuda a terceros, es lo menos recomendable.