Mahe, un perro que cuida a su pequeño dueño autista hasta en el hospital

Los perros son el apoyo más tierno y sentimental que podemos tener en nuestra familia, sobre todo si alguien necesita de su especial compañía, como en el caso de este niño autista.
Mahe, un perro que cuida a su pequeño dueño autista hasta en el hospital

Escrito por Luis Orozco

Última actualización: 15 febrero, 2022

El amor de un canino por su dueño es algo muy hermoso e inquebrantable. Tanto así que ni siquiera una película o una obra literaria lo puede describir de la forma que más se ajusta a la realidad como en esta historia, la de Mahe y su dueño autista.

El mejor amigo del hombre suele desarrollar un vínculo tan fuerte con su amo que su lealtad puede en muchas ocasiones durar hasta después de la muerte, por lo que si existe un ser que representa mejor que nadie el significado de cariño y devoción, ese es el perro.

Sin embargo, la actitud más común de los caninos con las personas que aman es la protección, ya que al reconocerlos como sus almas gemelas, el can se mantiene a su lado constantemente para brindarles su apoyo y evitar que algo malo les pase.

La historia que leerán a continuación es uno de esos casos en los que el perro se convierte en el guardián y en la mejor ayuda de alguien con discapacidad, en este caso, el chico es autista.

Amigos de repente

Se trata del hermoso Mahe, un Labrador Retriever de color negro cuya función principal ha sido el acompañar niños con problemas de autismo luego de haber sido entrenado durante seis meses con el fin de poder ayudarlos en su día a día y convertirse en su compañero fiel y máximo protector.

Sin saberlo, en 2016 su mejor amigo sería el pequeño James Isaac, un niño autista de 9 años de edad que vivía en una tranquila urbanización en  Nueva Zelanda. El pequeño sufría de serios problemas de ansiedad, los cuales le dificultaban a los médicos la realización de las pruebas correspondientes a su delicada condición.

La situación de esta niño era sumamente delicada según comentaría su mamá, ya que este se mostraba hostil no solamente con los médicos, sino también con sus familiares y allegados, por lo que todo parecía ser un auténtico calvario, hasta la llegada de Mahe, el cual cambiaría su vida.

Un canino y un dueño autista

Y es que desde que James conoció a este Labrador, todo daría un auténtico vuelco al empezar a sentir muchísimo cariño y seguridad mientras se encontraba a su lado, lo cual se llegó a manifestar incluso en la forma en la cual no deseaba separarse de su lado, ni siquiera durante sus visitas periódicas al hospital de Wellington.

Como era de esperar, Mahe lo reconoció casi de inmediato como su dueño y mejor amigo, hasta el punto en que lo ha llegado a  acompañar a cada una de sus pruebas médicas, acariciándole la cara para que se sienta más tranquilo como si quisiera decirle que a su lado nada malo le habría de pasar.

Con su presencia, James no volvió a sufrir de los constantes ataques de pánico y ansiedad que tenía, ya que según lo que llegaron a comentar algunos especialistas, el vínculo que logró establecer con el canino le hizo sentir una gran seguridad. Esta se tradujo en la ausencia de nerviosismo en muchas ocasiones.

La relación más hermosa del mundo

perro labrador con su dueño autista en el hospital 2
Fuente de la imagen: www.stuff.co.nz

La máxima prueba de este bonito vínculo se suele manifestar cuando James duerme, ya que cuando esto ocurre, el perro se acuesta a su lado y coloca su patita sobre su cuerpo, representando una inigualable escena que la mamá del niño inmortalizó en una fotografía para publicarla en las redes sociales.

De hecho, la relación entre ambos se volvió tan estrecha que Mahe sufría de mucha ansiedad en las ocasiones en las que a su amigo le anestesiaban, hecho ante el cual su madre no dudó en describirlo como la relación más hermosa del mundo.

Y es que esta fue tan fuerte que en el centro médico permitieron que el hermoso Labrador entrara para que pudiera estar con su dueño. Incluso dejaron que pudiera dormir con él, ya que reconocieron que con su mera presencia, James difícilmente mostraría algún tipo de intranquilidad.

Lo cierto es que han pasado ya casi diez años desde que se conocieron y nada parece mostrar que esta hermosa amistad pueda llegar a su fin.

Sin ningún tipo de dudas, este bonita historia no hace más que demostrar por enésima vez que el canino es el ser más increíble y bondadoso que existe en el mundo.

Fuente de las imágenes: www.stuff.com.nz

 


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