Los primeros paseos del perro

Irene Peláez · 18 abril, 2015

Cuando se decide adoptar una mascota nueva, lo normal es que nos decidamos por una cría. Hay mascotas que permanecen todo el día en una jaula, como es el caso de hámsteres, conejos o loros, animales que van sueltos por la casa sin más, como los gatos, y animales a los que hay que sacar al aire libre varias veces al día. Éste es el caso de los perros. Sin embargo, no puede exponerse a un cachorro a la calle de repente, sin entrenar y sin preparación. A los perros hay que vacunarlos y educarlos antes de sacarlos por primera vez a la calle. Por eso, aquí te explicamos cómo gestionar los primeros paseos del perro.

¿Para qué debo sacar a pasear a mi perro?

El sacar al perro de paseo es un ejercicio fundamental para su socialización y su educación. Al principio debes sacarlo tantas veces como puedas, hasta que aprenda a controlar sus necesidades fisiológicas. Una vez haya aprendido, se le debe sacar de casa unas tres veces al día y llevarlo de excursión una vez a la semana por lo menos.

¿Qué hay que saber antes de salir de paseo por primera vez?

paseo perro

Para que tu nuevo perro pueda salir a la calle por primera vez, debe tener al menos 3 meses y estar vacunado.

Cada vez que salga deberá llevar siempre puesta la correa, puesto que es obligatorio que los perros lleven la correa siempre en la calle, zonas ajardinadas y zonas comunes de urbanizaciones. Además, debe saber responder a las órdenes básicas de “sentado”, “aquí” “junto” y “tumbado”. “Junto” es una orden para caminar por la calle con el perro. Nuestro pequeño amigo debe caminar con la cabeza a la altura de la rodilla del dueño y acostumbrarse a las variaciones de velocidad. No es el dueño quien debe ir a la velocidad del perro, sino al revés. De lo contrario, el can se descontrolará y será imposible tenerlo a raya en los paseos.

Caminar con la correa es un ejercicio fundamental. Para empezar, hay que acostumbrar al cachorro al collar en casa. Una vez acostumbrado, hay que llevarlo a un lugar sin distracciones e indicarle que siga a su amo caminando del lado izquierdo y a la altura de la rodilla del dueño, usando la correa o parándose la persona y obligando al perro a volver junto a él, para impedir que el cachorro le adelante.

¿Cómo educo a mi perro para poder sacarlo a la calle?

perro con correa

Para comenzar la educación perruna los miembros del hogar deben ponerse de acuerdo en el lenguaje que van a usar con el perro y usar todos el mismo, es decir; usar un lenguaje común. Cada orden lleva asociada una palabra y solo una. Los perros no entienden de sinónimos.

Lo segundo es la comunicación no verbal, sobre todo la voz y las caricias. La voz debe ser firme y grave, así se expresa autoridad. Una voz aguda o insegura puede poner nervioso al perro o incitarle a desobedecer. Las caricias significan cosas distintas según donde se hagan. Una caricia en la cabeza expresa autoridad, en el cuello es una caricia de cariño, a lo largo del cuello un cumplido del maestro al alumno, en el lomo expresa aliento y anima al animal y en la panza tranquiliza al cachorro. Es importante saber utilizar las caricias adecuadamente para no confundir al perro, pero si se utilizan bien, se sentirá querido y obedecerá a sus dueños.

En general, las órdenes de los perros deben de ser cortas y concisas. Para adiestrar al perro el entrenamiento debe ser diario y constante. Debe durar entre 10 y 15 minutos al día, para que no se canse, pero no debe de haber días sin entrenamiento hasta que el perro  esté educado del todo. Para que la educación de su cachorro sea coherente, no se debe pasar a otro ejercicio hasta que no se domine el primero, aunque sea tedioso, y es mejor acabar las sesiones con un ejercicio de fácil ejecución o que ya se domine, para no dejar sensación de fracaso. Además hay que procurar ser justos con el perro, jugar con él después de cada sesión y no castigarle injustamente o alargar las sesiones innecesariamente.