Los elefantes de los bosques, guardianes de los árboles

29 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el veterinario Eugenio Fernández Suárez
Los elefantes de los bosques africanos están en peligro de extinción, algo peligroso teniendo en cuenta su papel para mantener los bosques de la cuenca del Congo

No mucha gente sabe que, además de los paquidermos que pueblan la sabana, en el continente africano viven otros elefantes además del elefante africano, conocidos como elefantes de los bosques.

Los misteriosos guardianes del bosque

Esta especie, considerada hasta hace relativamente poco una subespecie del elefante africano, es en realidad una especie diferente de elefante que es de menor tamaño que el elefante africano, y que tiene una uña más en cada pie.

Además, sus colmillos tienen un cierto tono rosado y poseen mayor dureza y menor grosor que los de su pariente de mayor tamaño. La especie vive en las selvas del centro de África: principalmente, habita en los bosques que pueblan la cuenca del Congo.

Escondido en estos espesos bosques, esta especie de mamífero se encuentra amenazado al igual que sus otros parientes, por lo que es considerado vulnerable por la lista de especies en peligro de la IUCN.

Sin embargo, la belleza y misterio que rodean a los elefantes de los bosques no son la única razón para protegerlos: estos animales son una de las especies clave de mayor importancia, unos auténticos ingenieros de la naturaleza.

Estatua del elefante de los bosques

Unos auténticos ingenieros de la naturaleza

Un nuevo estudio publicado en Nature Geoscience alerta de que estos elefantes de los bosques son vitales para que surjan las plantas de crecimiento más lento, árboles vitales para acumular el dióxido de carbono que estamos soltando a la atmósfera y vinculado enormemente al cambio climático.

El equipo de la Universidad de Saint Louis advierte de que en un ecosistema con mayores poblaciones de elefantes de los bosques existe una mayor proporción de árboles con gran densidad de madera.

El equipo calcula que la extinción de los últimos elefantes de los bosques podría salirnos cara: el servicio ecosistémico que nos dan a la hora de crear estos bosques, auténticos baúles de dióxido de carbono, asciende a 43 billones de dólares.

Elefantes de los bosques

El funcionamiento de esta labor es el siguiente: los elefantes ignoran las plantas de crecimiento lento a la hora de alimentarse y, sin embargo, recurren a las de crecimiento rápido. Esto permite a las primeras prosperar, algo que no podrían hacer sin los elefantes.

La conservación de los elefantes de los bosques

Estos bosques de mayor densidad maderera tienen mucha mayor capacidad para acumular dióxido de carbono, por lo que se hace muy importante conservar a esta especie para la lucha contra el calentamiento global, ya que al igual que los océanos, los bosques son una de nuestras mayores garantías contra este.

No es sencillo debido al enorme valor que ostenta el marfil rosado de los elefantes de los bosques. El 62 % de los ejemplares fueron cazados por furtivos entre 2002 y 2012, algo sorprendente teniendo en cuenta lo reciente de estas fechas, apenas una década.

Esta no es su única amenaza, pues también son consumidos por su carne a través del negocio del bushmeat, vinculado a los eventos bélicos que se han desarrollado en estos países en los últimos años. Así, la matanza de elefantes no hace más que continuar.

Al igual que el elefante africano, estos animales están protegidos por CITES en su primer apéndice desde 1989, una medida que, junto a las restricciones en el comercio de marfil, no parece garantizar la conservación de una especie de la que dependemos para la lucha contra el cambio climático.

Berzaghi, F., Longo, M., Ciais, P., Blake, S., Bretagnolle, F., Vieira, S., ... & Doughty, C. E. (2019). Carbon stocks in central African forests enhanced by elephant disturbance. Nature Geoscience, 1.