Leishmaniosis en gatos: causas y tratamiento

17 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Elsa M. de Arribas
La leishmaniosis es una infección provocada por un parásito perteneciente al género Leishmania; es capaz de infectar a diversos reservorios vertebrados mediante la utilización de vectores invertebrados, normalmente, mosquitos del género Phelotobomus o Lutzomyia.

La leishmaniosis felina es una patología provocada por el parásito Leishmania infantum en los gatos. Esta enfermedad parasitaria se ha observado en diferentes especies y es causada por los miembros del género Leishmania.

¿Qué es la leishmaniosis?

La leishmaniosis o leishmaniasis integra a un conjunto de manifestaciones clínicas producidas por diferentes especies del género Leishmania. La enfermedad puede presentarse de diferentes formas:

  • Cutánea (localizada o difusa).
  • Mucocutánea.
  • Visceral.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los parásitos causantes de la leishmaniosis se distribuyen en América del Norte y América del Sur, Europa, África y Asia. Además, también se ha registrado que son endémicos de regiones tropicales y subtropicales.

Causas de la leishmaniosis

El parásito responsable de la leishmaniosis felina (LF) es Leishmania infantum. Este parásito protozoo requiere de un vector para poder ser transmitido a otras especies vertebradas.

Los vectores suelen pertenecer al género Phelotobomus si se encuentran en Europa, Asia y África, o al género Lutzomyia si se encuentran en América.

Se cree que los flebotomos son los principales transmisores de la enfermedad en los felinos. Los gatos son infectados cuando el mosquito se alimenta de ellos. Y, así mismo, los flebotomos no portadores se infectan tras alimentarse de felinos contagiados. Así, los gatos infectados pueden actuar como un reservorio adicional para L. infantum.

El ciclo biológico del protozoo es complejo: cuenta con una serie de cambios morfológicos según el hospedador en el que se encuentre. Los mosquitos infectan al hospedador vertebrado con el protozoo como promastigotes.

Tras la inoculación, los macrófagos del huesped fagocitan a los promastigotes. Así, dentro de los macrófagos, se transforman en amastigotes. 

Parásitos de la leishmaniosis

Factores de incidencia

Diferentes factores son capaces de influir en el incremento de la repercusión de esta zoonosis parasitaria. Entre dichos factores se pueden mencionar:

  • Número de vectores infectados.
  • Densidad del flebotomo (mosquito que actúa como vector de transmisión).
  • Densidad de los hospedadores.
  • Surgimiento de nuevos reservorios en el área geográfica.
  • Factores meteorológicos. En concreto, la temperatura ambiente y la humedad.

Síntomas

Los signos más frecuentes que se manifiestan con esta enfermedad son lesiones cutáneas o mucocutáneas descritas en la cabeza o en las extremidades distales. También se puede advertir linfadenomegalia (inflamación de los ganglios linfáticos).

Las lesiones menos frecuentes son las oculares, orales o la pérdida de peso. Y, de manera ocasional, se observa ictericia, fiebre, vómitos, diarrea, deshidratación, entre otros síntomas.

De todas formas, ante cualquier indicio de sospecha clínica es conveniente efectuar un hemograma completo y un perfil bioquímico junto a un análisis de orina. Además, para confirmar la presencia parasitaria, será necesario un cultivo de laboratorio.

Tratamiento de la leishmaniosis

Actualmente, no se han encontrado estudios controlados sobre el tratamiento de LF. Normalmente, los profesionales recetan la misma medicación aconsejada para perros.

La medicación administrada más frecuentemente es alopurinol. No obstante, también se puede recetar una combinación de alopurinol con antimoniato de meglumina. Esta medicación es la que se ha indicado en estudios; pese a ello, es el profesional quien decidirá el mejor procedimiento.

Durante el período de administración del tratamiento, los gatos han de ser monitorizados para descartar cualquier reacción adversa. En dicho caso, el veterinario decidirá cómo enfrentar la situación.

Se recomienda tener la confirmación parasitológica antes de indicar cualquier tratamiento que deban seguir los pacientes.

Situación en España

La leishmaniosis es una zoonosis endémica que se localiza en gran parte del territorio peninsular, así como en Islas Baleares. Existen diferentes especies del género Phelotobomus, vectores de transmisión del parásito en Europa.

Como ya se ha comentado, la principal vía de transmisión es mediante reservorios animales, principalmente mosquitos. En España, son dos las especies de flebotomos que actúan como vectores de transmisión: Phelotobomus perniciosus Phelotobomus ariasi.

Mosquito transmisor de la leishmaniosis

Consejos para la prevención

Para poder prevenir en las mascotas la leishmaniosis, los veterinarios y personal especializado suelen sugerir una serie de consejos. Algunos son:

  • Durante el año, hay dos épocas donde el riesgo de transmisión se multiplica: finales de junio con principios de julio, así como finales de septiembre con principios de octubre.
  • Se ha registrado un mayor número de casos en gatos inmunodeprimidos, ya sea porque padecían el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV), el virus de la leucemia felina (FeIV) u otras enfermedades.
  • Se puede recomendar el uso de insecticidas tópicos, aunque su eficacia no está comprobada.

Conclusión sobre la leishmaniosis

La leishmaniosis felina en gatos es ocasional, ya que el registro de incidencias es menor que en perros. Esto no implica que los gatos sean más resistentes a L. infantum, sino que es posible que esta patología se encuentre infradiagnosticada en felinos, al poder ser confundida con otras enfermedades y ser menos conocida por los veterinarios que la leishmaniosis canina.

La leishmaniosis también se ha observado en humanos. Se considera que alrededor de 20 especies de Leishmania son responsables de la infección en el ser humano.