5 lecciones que los niños pueden aprender de los gatos 

Virginia Duque Mirón · 7 mayo, 2016

Cuando hay niños en casa la mayoría de los padres se decantan por adoptar un perro. No obstante, un felino también es una excelente opción ya que a pesar de su carácter independiente hay muchas cosas que pueden aprender de los gatos. ¿Te gustaría conocerlas?

En Mis Animales no solo nos preocupamos por los animales, también lo hacemos por ti y tu familia. Vamos a contarte por qué un gato es una buena opción para ti y tus hijos y si la escoges no te arrepentirás.

¿Qué pueden aprender de los gatos los niños?

gato niño

Aunque quizá el gato no sería la mascota escogida por muchos papás, es un excelente animal para que hijo aprenda lecciones valiosas que harán de él una mejor persona.

Aquí te hemos prepardo una completa lista con lecciones valiosas sobre lo que los niños pueden aprender de los gatos. No obstante, estamos seguros de que los amantes de los mininos podrían decir algunas más.

Respetar otras especies

Un niño pequeño solo conoce una manera de vivir: la humana. Tener un gato en casa le enseñará que existen otras formas de vida, en este caso la felina.

El niño aprenderá que su nuevo amigo tiene sentimientos distintos a los suyos, necesidades diferentes a las suyas y sobre su propia personalidad en la que reclamará su espacio. Esto le servirá para aprender que también las personas somos diferentes pero que la convivencia calmada se consigue siendo tolerantes.

Respetar el espacio ajeno

La independencia de los gatos los lleva a ser un poco egoístas. Ellos necesitan y quieren su espacio y no permitirán que nadie se lo arrebate.

Además, aunque los gatos son muy cariñosos, solo lo serán cuando ellos quieran y no cuando tú desees, por lo que el niño sabrá que hay que respetar el espacio vital que otros necesitan así como los deseos ajenos.

Responsabilidad

Otra cosa que pueden aprender los niños de los gatos es a ser responsables. Los gatos, aunque no requieren demasiados cuidados especiales, como por ejemplo sí ocurre con un perro, al que hay que sacar a pasear, sí necesitan diversas cosas que el niño puede hacer para adquirir responsabilidades.

Por ejemplo, puede limpiar su caja de arena con tu ayuda, ponerle agua o comida, recoger sus juguetes o acomodar su cama.

Hacerlo responsable de alguna de esas tareas y marcarle la hora en que debe hacerlo lo ayudará a ser responsable. Esto será algo que le servirá en el futuro, pues lo convertirá en un buen padre y en un buen trabajador.

Hace crecer su amor por los animales

No importa cuán independientes sean, los gatos saben hacerse querer. Por eso el niño aprenderá a amar a los animales y descubrirá que el amor genuino no se basa en superficialidades.

Los gatos no tienen prejuicios hacia otras especies, por lo que serán capaces de hacerse amigos de cualquier tipo de animal, algo que motivará a tu hijo a no mirar el exterior.

Paciencia

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Cualidad que brilla por su ausencia en la vida de un niño. Los más pequeños quieren todo ahora y ya. Sin embargo, un gato les enseñará que la paciencia es crucial para la convivencia con otros y en todos los aspectos de la vida.

Una cosa que los niños pueden aprender de los gatos es a tener paciencia para conseguir lo que se quiere. Un gato que llega al hogar necesita un proceso de adaptación, por lo que es probable que se esconda y busque su soledad. Por tanto, aunque el niño se muera de ganas por entablar una nueva amistad, tendrá que esperar.

Por otro lado, una vez afianzado en el hogar, un gato puede dormir casi todo el día. De hecho, lo hace dos terceras partes de la jornada, así que el niño tendrá que esperar y esperar a que se despierte para jugar con él. Paciencia y más paciencia.

Como ves, un gato es una buena elección aun cuando hay niños pequeños en casa. Requieren menos cuidados que un perro y ellos mismos tendrán mucha paciencia con los más pequeños. No dejes pasar la oportunidad de tener un minino y no prives a tus hijos de aprender valiosas lecciones que los felinos pueden enseñarles.