Las orejas del perro: movimientos, significados e importancia

Alba Muñiz · 2 mayo, 2015

Algunos dueños orgullosos dirán que a su perros solo les falta hablar. Pero al igual que los humanos, estos animales utilizan distintas herramientas para comunicarse, ya sea con las personas, con otros perros e incluso con otros animales. Se valen de su cuerpo, de sus glándulas generadoras de feromonas olfativas y de su voz para desplegar un elaborado sistema de comunicación.

Bastará con observarlos con atención para comenzar a decodificar estas señales, que tienen como principal protagonista a la cola. Sin embargo, los gestos de su cara y los movimientos de sus orejas no se quedan atrás en importancia. Empezar a entender qué quiere transmitirte, generará una mejor relación con tu mascota. Ten en cuenta que, para descifrar lo que tu perro quiere expresar, tendrás que interpretar distintos gestos que se producen al unísono.

¿Qué nos comunican las orejas del perro?

orejas perro

En esta oportunidad, te contaremos algunos datos a tener en cuenta para que logres interpretar correctamente qué quiere decir tu perro con las diferentes posiciones y movimientos de sus orejas. Si bien no todos los canes poseen el mismo tipo de morfología auricular, y que en algunas razas será más dificultoso entender sus movimientos, el lenguaje que utilizan es universal.

Las orejas de tu perro pueden adoptar distintas posiciones que aportan diferente información sobre su estado de ánimo.

-Si están erectas e inclinadas un poco hacia adelante, tu mascota seguramente está prestando atención a lo que tiene frente a él o estudiando una situación nueva. Si está muy interesado en el tema, además ladeará su cabeza hacia ambos lados.

-Cuando la posición anterior es acompañada de un rabo totalmente levantado, una pose con el pecho salido, el hocico cerrado y la cabeza erguida y también echada hacia adelante, puede tratarse de una señal de dominancia.

-Las orejas claramente inclinadas hacia adelante muestran una posición de desafío ante lo que tiene frente a sí y que está dispuesto a atacar. Si además arruga el hocico, muestra los dientes, mira fijamente y adelanta su cuerpo, no dudes que atacará.

-La tensión o el miedo se manifiestan cuando lleva las orejas hacia atrás, mete la cola entre las patas, agacha su cabeza y mantiene los ojos entreabiertos. Si también hace ver sus dientes, significa que está dispuesto a defenderse si ve que la situación de amenaza puede volverse un hecho concreto.

-La sumisión pacífica se expresa con las orejas pegadas a la cabeza y dobladas hacia atrás. Se agazapa, no muestra los dientes ni arruga el hocico y su mirada permanece baja.

-Si mueve sus orejas primero hacia delante, para luego enviarlas hacia atrás o bajarlas, significa que está tranquilo, que no busca problemas: solo está observando.

-Cuando mantiene las orejas pegadas a su cabeza y ladra, puede que esté reclamando atención. ¿Qué esperas para dársela?.

-Orejas que apuntan hacia atrás sin estar aplastadas marcan infelicidad, ansiedad o incertidumbre.

-Unas orejas relajadas, sumadas a una cola erguida y en movimiento, una boca abierta y los ojos más abiertos aún son indiscutiblemente gestos amistosos. Estamos ante un perro en estado ideal.

No a la mutilación

perro

Como venimos señalando, la cola y las orejas de tu perro son dos herramientas fundamentales para que pueda comunicarse correctamente con sus congéneres y otros integrantes del reino animal, incluidos los humanos.

Por tal motivo, cortarlas por una cuestión estética o de moda es, además de cruel, absolutamente desaconsejable. Estarás interfiriendo o directamente bloqueando los mensajes que quiere emitir. Además, toda intervención quirúrgica implica un riesgo. Si encima la operación es innecesaria, ¿para qué someter al animal a esta instancia?

Si el perro no pueda expresarse verbalmente de la misma forma que nosotros, no significa que no pueda comunicarse con total claridad. Como él trata de interpretarnos, nosotros debemos hacer lo mismo. Y los movimientos de sus orejas son de fundamental importancia para que nos transmitan sus mensajes.

Por eso, a la antigua expresión que dice “contento como perro con dos colas”, habría que agregarle “y con cuatro orejas”.

Si los dueños orgullosos de su perros que mencionábamos al comienzo leen esta nota, ¿seguirán argumentando que a sus mascotas solo les falta hablar?