La fiebre maculosa de las montañas rocosas trasmitida por garrapatas

Yamila · 29 enero, 2019
La fiebre maculosa es la fiebre manchada más grave de Occidente, y es que incluso puede causar tal infección que puede llevar a la muerte

Causada por un microbio presente en las garrapatas, la fiebre maculosa de las montañas rocosas es una zoonosis endémica en Estados Unidos, aunque también ha habido casos en el resto de América. Infórmate sobre ella en este artículo.

¿Qué es la fiebre maculosa de las montañas rocosas?

La bacteria Rickettsia rickettsii es el microorganismo ‘encargado’ de producir la enfermedad, que se conoce como fiebre maculosa de las montañas rocosas debido a que apareció en las zonas boscosas de Estados Unidos.

Se trata de la fiebre manchada más grave de todo Occidente y el vector de transmisión es la garrapata. Si bien hoy en día hay tratamientos con antibióticos para esta enfermedad, lo cierto es que en la quinta parte de los casos no se diagnostica a tiempo, lo que puede causar una infección aguda general e incluso provocar la muerte.

La fiebre maculosa es más común en los niños y en los hombres adultos que viven en Estados Unidos. La incidencia de la enfermedad es superior cuando se está expuesto a animales o mascotas que tengan garrapatas, como es el caso de refugios.

Contagio y síntomas de la fiebre maculosa de las montañas rocosas

La enfermedad se contagia cuando una garrapata infectada –principalmente la americana de perro– infectada pica a una persona. También puede haber transmisión cuando se tiene contacto con la sangre o las heces de un parásito enfermo. No hay contagio entre personas.

Fiebre maculosa de las montañas rocosas: síntomas

Para que el microbio Rickettsia rickettsii pueda ingresar en el organismo humano es ‘necesario’ que la garrapata infectada esté en contacto con la piel entre cuatro y seis horas. Eso puede suceder por las noches sin que nos demos cuenta.

Las bacterias se internalizan en las células de su ‘huésped’ y los primeros síntomas de fiebre maculosa pueden aparecer a partir de las dos semanas de la picadura. La enfermedad se caracteriza por una fiebre alta repentina que puede durar incluso varias semanas.

Otros signos de estar infectado son dolor de cabeza muy intenso, fuertes dolores musculares, fatiga, escalofríos y erupciones o sarpullido en forma de manchas rojas en la piel. Estas últimas aparecen en las piernas y brazos, aunque también se extienden a las palmas de las manos y plantas de los pies, tronco y resto del cuerpo.

Hay algunas manifestaciones menos frecuentes y para personas que no son tratadas a tiempo, como el aumento del volumen del bazo o del hígado, coagulación intravascular diseminada –mortal en ocasiones– y descenso del número de plaquetas en sangre. El tratamiento para la fiebre maculosa de las montañas rocosas incluye antibióticos como el cloranfenicol y la tetraciclina.

¿Cómo prevenir la fiebre maculosa de las montañas rocosas?

Es fundamental evitar todos aquellos sitios donde puedan proliferar las garrapatas: bosques y jardines con frondoso césped, criaderos de mascotas, refugios de animales o incluso casas con muchos perros en un espacio reducido.

Rickettsia rickettsii: garrapata

Si por algún motivo nos dirigimos a alguno de estos lugares, podemos prevenir la picadura de garrapata utilizando pantalones largos y remetidos por dentro de los calcetines, o empleando calzado y camisas de mangas largas puestas dentro de los pantalones. Otra opción muy eficaz puede ser usar repelentes contra insectos.

Cada dos o tres horas de estar al aire libre, o en sitios con muchos perros, hay que revisar que no tengamos ninguna garrapata sujeta a la ropa o a la piel. En este último caso es necesario tomar precauciones para retirarla: sujetar el cuerpo del parásito con pinzas, lo más cerca posible de donde se haya ‘agarrado’ a la piel.

Algunas personas la ‘envuelven’ con un algodón o paño embebido en alcohol. Cuando la garrapata no puede respirar se desprende sola o se puede quitar con mayor facilidad. Si esto no funciona, tendrás que ir de inmediato al hospital para que un médico extraiga el parásito.

La fiebre maculosa de las montañas rocosas podría expandirse a otras latitudes debido al cambio climático y a la movilidad de personas. Por eso, es necesario estar preparados fuera de Estados Unidos y América.

Phillips, J. (2017). Rocky Mountain Spotted Fever. Workplace Health and Safety. https://doi.org/10.1177/2165079916683711